Forbes Ecuador
Columnistas

Magnific
Share

Ecuador acumula una década de apertura comercial con economías clave, fruto de una coincidencia inusual: la continuidad de esta política a lo largo de distintos gobiernos.

27 Mayo de 2026 17.01

Desde 2024 hasta la fecha, la economía ecuatoriana ha mostrado una mejora notable en dos frentes clave: la liquidez y las exportaciones. Más allá de factores coyunturales –  como la depreciación del dólar durante la era Trump–, estos resultados responden a elementos poco comunes: la consistencia de ciertas políticas económicas a lo largo de distintos gobiernos.

En el caso de las exportaciones, un factor clave ha sido la política de tratados comerciales. Ecuador dio un paso importante en 2016 al firmar el acuerdo con la Unión Europea durante el gobierno de Rafael Correa, marcando el inicio de una nueva etapa de apertura comercial. Posteriormente, en la administración de Lenín Moreno, se suscribió un acuerdo con el Reino Unido.

Más adelante, el gobierno de Guillermo Lasso impulsó negociaciones con México, Canadá, China, Costa Rica y Corea del Sur. Aunque el acuerdo con México no prosperó, sí se logró concretar el tratado con China. Los demás acuerdos fueron cerrándose durante el gobierno de Daniel Noboa, que además mantiene en proceso un tratado con los Emiratos Árabes Unidos. 

Además, Noboa logró lo más difícil: negociar un acuerdo con Estados Unidos, principal economía mundial y mayor socio comercial del Ecuador, un proceso que en el pasado había sido abandonado. Desde entonces, la actitud de los Estados Unidos frente a la apertura comercial ha cambiado radicalmente. La administración de Donald Trump, en particular, adoptó un enfoque más agresivo, utilizando medidas comerciales para lograr sus objetivos políticos. En este contexto, lograr entrar al grupo de países con acuerdos comerciales con Estados Unidos, incluso si estos no cumplen con las expectativas de muchos, definitivamente aporta algo de tranquilidad en una relación comercial y económica que es vital para el Ecuador.

El balance es claro. En los últimos 10 años Ecuador ha logrado cerrar tratados comerciales con las principales economías a nivel mundial. ¿El resultado? Las exportaciones no petroleras han crecido un 62,5% desde el 2021, con el incremento más significativo entre 2024 y 2025, período en el que aumentaron en US$ 4.553,5 millones. Como vemos, ciertamente algo se han beneficiado nuestras exportaciones con estos acuerdos. Esto se ve reflejado en una mayor capacidad de atraer dólares de la economía (mejorando la liquidez) y una mayor competitividad a nivel internacional, claves tanto para el crecimiento de la economía como para nuestra dolarización.

En el caso de la liquidez, hay que reconocer la reducción de las tasas en el mercado bancario, un indicador claro de mayor dinamización en la economía. La tasa activa referencial (la de las operaciones de crédito), pasó de 11,68% en septiembre de 2024 a 6,97% en mayo de 2026. Mientras tanto, la tasa pasiva referencial (la de las inversiones) que en julio de 2024 estaba en 8,45%, en mayo del 2026 está en 5,34%. Una clara baja de tasas y muestra de mayor liquidez en el mercado, de la mano de un aumento importante tanto de la cartera de créditos como de los depósitos, con crecimientos anuales a abril de 2026 del 12,8% y 13,4%, respectivamente. 

Esto también se refleja en la mejora del riesgo país – cercano a los 400 puntos a mayo de 2026 –  y en el aumento de las reservas del Banco Central, que en abril de 2026 alcanzaron los US$ 11.513,38 millones, la cifra más alta desde 2021. Esta última cantidad demuestra que el sistema tiene capacidad de respuesta en caso de shocks, mejora el acceso a financiamiento internacional y mayor respaldo para los depósitos en el Banco Central del Ecuador, elementos clave para la sostenibilidad de la dolarización. 

Nada de esto ocurrió de la noche a la mañana. Volvimos a cerrar un acuerdo con el FMI en el gobierno de Lenin Moreno; Lasso mantuvo y terminó este programa (aunque no en los mejores términos, por la insistencia en reducir impuestos); y hoy el Gobierno de Noboa – aplicando estas medidas y con una coyuntura financiera favorable – está cosechando los frutos, con un déficit financiado y nuevas emisiones de bonos internacionales.

¿Resuelven estas políticas aplicadas en varios gobiernos todos los problemas de la economía nacional? No necesariamente. Aún se necesitan políticas que logren alto crecimiento de manera sostenida, por ejemplo, la dinamización de sectores estratégicos bajo el control estatal como minería, petróleo y generación eléctrica. Además, quedan muchos desafíos respecto a la calidad de los servicios públicos y la política comercial frente a Colombia y al mismo acuerdo con Estados Unidos. Pero ciertamente, es preferible que haya crédito bancario y que aumenten las ventas de los productos ecuatorianos en el mundo, a que nada de esto esté funcionando. En el contexto ecuatoriano, esto ya se puede considerar un logro. (O)

10