Forbes Ecuador
Davos
Columnistas

Davos 2026: Milei predica ética; Ecuador negocia seguridad y caja

Share

La pregunta que deja Davos 2026 no es solo quién tiene razón ideológica. Es cuál narrativa gana tracción cuando la realidad obliga a elegir: ¿la política como ética, o la política como administración del riesgo?

28 Enero de 2026 17.02

En el Foro Económico Mundial de enero de 2026, Javier Milei no fue a vender un “programa” ni a explicar un set de medidas técnicas. Fue a vender una idea: el liberalismo como postura moral. Su frase de apertura —“Maquiavelo ha muerto”— no es un gesto literario; es el punto de partida para sostener que el Estado no puede justificarse por “eficacia” si para lograrla atropella valores y derechos.

La comparación con Noboa y por ende Ecuador, que llega a Davos con urgencias menos doctrinarias y más inmediatas, deja una lectura poderosa: hay países que buscan convencer al mundo con filosofía, y países que buscan sostenerse con gobernabilidad, seguridad y financiamiento.

Milei: liberalismo como ética, no como tecnocracia

Milei estructura su intervención sobre un argumento central: existe un “falso dilema” entre eficiencia y moral. Para él, ese dilema debe desaparecer porque justicia y eficiencia —en un enfoque “dinámico”— serían inseparables.

En esa clave, defiende el capitalismo de libre empresa no solo como un sistema productivo, sino como un sistema justo. Y para blindar esa idea, se apoya en una tríada que convierte en columna vertebral: vida, libertad y propiedad, más el principio de no agresión.

Su definición de liberalismo —citando a Benegas Lynch— no suena a macroeconomía: suena a moral aplicada. Liberalismo sería el “respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo”, con límites asentados en derechos y con mercados libres de intervención.

La apuesta es clara: mover la conversación desde “qué funciona” hacia “qué es legítimo”.

El antagonista: socialismo “elegante” y “wokismo”

La eficacia del discurso está en cómo elige a su adversario. Milei afirma que por décadas se promovieron políticas socialistas “arropadas” de forma elegante, impulsadas —según su lectura— desde organismos internacionales, con resultados negativos.

Y luego concentra todo en una palabra que sirve como catalizador político: “wokismo”. Lo presenta como la forma “más hipócrita” del socialismo contemporáneo.

En el fondo, no está discutiendo semántica cultural. Está haciendo una operación de framing: asociar agendas contemporáneas y regulaciones “bien intencionadas” a un mismo problema: coerción estatal que erosiona libertad y, por efecto, crecimiento.

“América como faro”: la tesis geopolítica

El cierre busca algo más grande que Argentina. Milei sostiene que “el mundo ha comenzado a despertar” y que la mejor prueba es el “renacer de las ideas de la libertad” en América. Remata con una frase diseñada para el escenario:

América será el faro de luz que vuelva a encender a todo occidente…”

Es una declaración de liderazgo ideológico: desplazar el centro moral hacia el continente americano y presentarlo como el motor del regreso a “raíces” (Grecia, Roma, valores judeocristianos) que, en su narrativa, hicieron próspero a Occidente.

Ecuador: la urgencia manda (seguridad + financiamiento + estabilidad)

Mientras Milei quiere ganar la discusión desde la ética, Noboa llega a Davos desde otra premisa: sin orden no hay economía, y sin financiamiento no hay margen político.

El paraguas del FMI y la lógica de “caja”

El FMI informó en diciembre de 2025 la conclusión de una revisión del programa EFF de Ecuador (aprobado en mayo de 2024 y ampliado en julio de 2025), destacando el enfoque en sostenibilidad fiscal, protección de vulnerables, buffers de liquidez y reformas para crecimiento e inversión privada.

Ese encuadre es importante porque muestra a Ecuador como un país que, por necesidad, tiene que hablar el idioma de la estabilidad macro: ingresos, gasto, financiamiento, confianza. No es un debate filosófico: es un debate de supervivencia institucional.

Subsidios: la política donde la teoría se rompe

En septiembre de 2025, Reuters reportó el anuncio gubernamental de eliminar el subsidio al diésel, una medida típica de ajuste fiscal con alto costo político, acompañada de promesas de redirigir recursos a programas sociales y mecanismos de compensación.

Más allá de opiniones, el dato revela el punto: Ecuador está operando en modo “caja y control”, no en modo manifiesto ideológico.

El choque con el libre mercado: arancel del 30% a Colombia

La señal más contundente de ese pragmatismo fue el anuncio desde Davos de un arancel del 30% a importaciones de Colombia desde el 1 de febrero de 2026, justificado por seguridad fronteriza, narcotráfico, minería ilegal y temas comerciales.

Es una decisión difícil de conciliar con el catecismo de mercados libres. Pero en el contexto ecuatoriano funciona como mensaje político: la prioridad es seguridad y presión diplomática, aunque implique proteccionismo.

Dos maneras de “vender futuro” en Davos

Milei llega a Davos a decir: el liberalismo es ética, y el enemigo es una coalición cultural-política que legitima intervención estatal con discursos modernos. Noboa llega a decir: necesitamos gobernabilidad, control del territorio, y espacio fiscal para sostener el Estado y atraer inversión.

Ambos hablan a inversores, pero desde lógicas distintas:

Milei: primero moral, luego política pública.

Noboa: primero orden (seguridad y caja), luego ambición de crecimiento.

La pregunta que deja Davos 2026 no es solo quién tiene razón ideológica. Es cuál narrativa gana tracción cuando la realidad obliga a elegir: ¿la política como ética, o la política como administración del riesgo? (O)

10