La Junta de Política y Regulación Financiera y Monetaria emitió el 3 de abril una resolución con cambios para limitar el uso de recursos de la Corporación del Seguro de Depósitos, Fondo de Liquidez y Fondo de Seguros Privados (COSEDE) en caso de que una institución financiera entre en un proceso de liquidación forzosa.
La COSEDE, creada en diciembre de 2008, cubre una parte o la totalidad de los depósitos de clientes de bancos o cooperativas en cuentas corrientes, de ahorro, pólizas y certificados de inversión según techos establecidos: $32.000 para bancos y cooperativas segmento 1, $11.290 para cooperativas segmento 2, $5.000 para cooperativas segmento 3, y $1.000 para cooperativas segmento 4 y 5.
Cuando una institución entra en proceso de liquidación forzosa, y para evitar la consecuente destrucción de valor económico y financiero, existe un proceso denominado de Exclusión y Transferencia de Activos y Pasivos (ETAP) por el cual una institución financiera sólida interesada en adquirir una cantidad de activos (cartera de crédito) de la institución en liquidación asume también la responsabilidad de sobre unos pasivos que recibe (depósitos del público), sin que haya necesariamente intercambio de dinero de por medio. Como resultado, los clientes de la entidad en liquidación pasan inmediatamente a ser clientes de la nueva entidad, la misma que cuenta con nuevos activos para respaldar dichos depósitos.
Si bien esta figura del ETAP ya existía, el cambio que dispone la resolución de la Junta del 3 de abril es que habrá un nuevo orden en el que se deberá aplicar este proceso de transferencia de clientes a otras entidades. Antes, los primeros clientes transferidos a otras instituciones eran los clientes con montos no cubiertos por el seguro de depósitos, dejando a la COSEDE como responsable para el pago de todos los depósitos asegurados. Ahora, los clientes con montos de depósitos asegurados serán los primeros en tomarse en cuenta para ser transferidos a otra entidad financiera, reduciendo la exposición para el seguro de depósitos.
Es importante mencionar que el saldo al 31 de marzo del 2026 del Fideicomiso del Seguro de Depósitos de las entidades del Sector Financiero Popular y Solidario alcanzó $1.245 millones y el Fideicomiso del Seguro de Depósitos de las entidades del Sector Financiero Privado alcanzó $3.123 millones. Estos valores ya incluyen los pagos realizados por los cierres de la Cooperativa CC Ambato por $43 millones, CREA por $64 millones y Amibank por $24 millones.
Las autoridades monetarias y financieras toman de esta forma una medida responsable que busca que sea el mismo sistema financiero quien se encargue del rescate de instituciones débiles, liberando parcialmente al estado de una responsabilidad implícita de ser el rescatista de última instancia en caso de una crisis financiera y con fondos insuficientes para pagar a depositantes. Esto además está en línea con una economía dolarizada donde el banco central pierde su capacidad de emitir dinero para soportar rescates financieros. Es importante ahora que las decisiones respecto a la viabilidad de instituciones financieras sean absolutamente profesionales, técnicas y sin ninguna injerencia de grupos de interés. (O)