El cuidado de las personas con enfermedades crónicas concentra la gran mayoría de los US$ 5,3 billones que Estados Unidos gasta cada año en atención médica. La IA puede ayudar a mantener a los adultos mayores más sanos y a reducir costos mediante el monitoreo de enfermedades crónicas frecuentes, como la hipertensión y la diabetes, sostiene Chris Altchek, cofundador de Cadence, una startup con sede en Los Ángeles. El objetivo: ayudar a las personas mayores de 65 años a recibir los medicamentos adecuados y un tratamiento temprano, para evitar que tengan que ir a la guardia.
"Todos intentamos encontrar la manera de mejorar los resultados en el tratamiento de enfermedades crónicas. Creo que entendemos cada vez más que, aunque duplicáramos la cantidad de médicos de atención primaria, eso no ayudaría realmente, porque la forma en que tratamos las enfermedades con dos a cuatro consultas médicas al año no funciona", le dijo Altchek a Forbes.
Los agentes de IA clínica de Cadence se integran en dispositivos como tensiómetros y glucómetros, que monitorean de forma remota los signos vitales de los pacientes. Combinan esos datos con la información de las historias clínicas electrónicas de los pacientes para recomendar ajustes en la medicación o cambios en el estilo de vida. Así, el sistema de Cadence, supervisado por médicos, puede alertar a un profesional de la salud cuando el estado de un paciente empeora antes de que sufra, por ejemplo, un accidente cerebrovascular o un infarto.
Cadence presentó datos, publicados en revistas científicas con revisión por pares, que demuestran la eficacia de su modelo: una caída del 27% en las internaciones hospitalarias, un aumento del 230% en el uso de la terapia recomendada por parte de pacientes con insuficiencia cardíaca y un incremento del 70% en el control de la presión arterial en pacientes con hipertensión. En materia de costos, mostró una reducción anual de US$ 1.300 por paciente en el costo total de la atención. La compañía afirma que le ahorra a Medicare alrededor de US$ 2,7 millones por semana.
Actualmente, Cadence atiende a más de 100.000 pacientes en 21 sistemas de salud, desde centros médicos académicos como Duke Health hasta Texas Health Resources, una organización sin fines de lucro de inspiración religiosa que cuenta con 24 hospitales en el área metropolitana de Dallas-Fort Worth.
La compañía prevé que sus ingresos anualizados lleguen a US$ 140 millones para fin de este año, más del doble de los US$ 62 millones del año pasado y casi siete veces más que los US$ 21 millones que alcanzó en 2024. Un objetivo de US$ 140 millones en ingresos anualizados equivale a generar US$ 11,7 millones en ingresos mensuales hacia fin de año.
Ahora, la startup le informó a Forbes que recaudó otros US$ 100 millones en una ronda de financiamiento liderada por Spark Capital, la firma de capital de riesgo más conocida por haber sido una de las primeras inversoras de Anthropic. Con esta nueva inversión, su financiamiento total asciende a US$ 241 millones y su valuación a US$ 1.200 millones, por encima de los US$ 1.000 millones de diciembre de 2021.
“El método que utilizamos para tratar las enfermedades, con dos a cuatro visitas al médico al año, no funciona.”
Chris Altchek, cofundador y director ejecutivo de Cadence
"Los sistemas de salud enfrentan una enorme presión financiera y no cuentan con los recursos necesarios para atender a más pacientes. Si a eso le sumamos el creciente número de pacientes con enfermedades crónicas, la situación se vuelve insostenible. La única solución es la tecnología", afirmó Will Reed, socio general de Spark Capital, que también invirtió en Abridge, la empresa de transcripción con IA valuada en US$ 5.300 millones que implementa inteligencia clínica basada en IA.
El desafío de brindar una mejor atención a los más de 68 millones de personas afiliadas a Medicare, la mayoría de las cuales padece al menos una enfermedad crónica, no estuvo entre las prioridades de los emprendedores e inversores en el pasado. La tarea resulta compleja: las consultas de atención primaria duran demasiado poco y se realizan con poca frecuencia para abordar la complejidad de las enfermedades crónicas, mientras que la escasez de médicos clínicos se agrava en todo el país. Sin embargo, la IA tiene el potencial de ayudar a cerrar parte de esas brechas.
Los sistemas de salud se suscriben a Cadence y pueden incorporar a personas con enfermedades crónicas a sus programas. Medicare cubre el costo, ya sea mediante el pago por servicio o como parte de un acuerdo basado en valor que vincula los pagos con los resultados que el programa obtiene para los pacientes. Cadence comparte esos ingresos con los hospitales con los que trabaja. Alrededor del 20% de los pacientes de Cadence tienen un copago del seguro.
La IA de Cadence les hace recomendaciones a los médicos de los sistemas de salud clientes, que supervisan el proceso, pero no cambia las recetas de manera automática. La startup emplea a enfermeros especializados y coordinadores clínicos que trabajan junto con la tecnología. Permitir que agentes autónomos tomen esas decisiones probablemente cruzaría la línea hacia un médico con IA y exigiría la aprobación de la FDA.
En una reunión reciente en Nueva York, Altchek compartió ejemplos de intervenciones exitosas del canal de Slack "Mission Wins" de la compañía. En un caso, el sistema de alerta de Cadence llamó a un paciente con una presión arterial baja de apenas 69/47 y lo conectó con una enfermera, quien le recomendó ir a la guardia.
La historia de Altchek
Altchek, de 38 años, creció en las afueras de Nueva York, en una familia de médicos. Su padre, un reconocido cirujano del Hospital for Special Surgery y, durante muchos años, director médico de los New York Mets, y su abuelo eran traumatólogos. Su hermana es obstetra y ginecóloga.
Aunque no empezó en el sector de la salud, en 2011 cofundó Mic, una empresa de medios, junto con un amigo del colegio. Tenían grandes ambiciones para Mic: ofrecer contenido online de fácil acceso sobre política y cultura. Altchek integró la lista Forbes 30 Under 30 en la categoría de Medios en 2014, y la empresa, respaldada por capital de riesgo, alcanzó una valuación de US$ 100 millones en 2017. Pero en 2018, Mic despidió a la mayor parte de su personal y se vendió a Bustle por unos US$ 5 millones. "Creció rápido y después tuvo un derrumbe espectacular", recordó Altchek. "Fue una experiencia inolvidable y aprendimos muchísimo", agregó.
Al comienzo de la pandemia de COVID-19, Altchek escuchaba a su esposa, la Dra. Kasey Grewe, anestesióloga cardíaca, hablar de lo que veía en terapia intensiva. "Ella atendía a pacientes con insuficiencia cardíaca en UCLA y notó que ninguno recibía la medicación adecuada... No habrían estado ahí si la hubieran recibido", comentó. De hecho, apenas el 2,5% de los pacientes con insuficiencia cardíaca en todo el país recibe el tratamiento adecuado, a pesar de que las enfermedades cardíacas son la principal causa de muerte en Estados Unidos.
Eso inspiró a Altchek a fundar Cadence junto con Kareem Zaki, socio general de Thrive Capital, en agosto de 2021. Su visión consistía en crear un nuevo modelo en el que el aprendizaje automático pudiera monitorear enfermedades crónicas entre las consultas médicas para mantener más sanos a los pacientes y reducir los costos de la atención médica.
La empresa pronto incorporó a su primer paciente, un hombre de más de 80 años que llevaba tres años entrando y saliendo del hospital por insuficiencia cardíaca, y ajustó su medicación para que pudiera volver a jugar al golf después de años. Con el tiempo, a medida que la IA mejoró su capacidad para comprender conversaciones clínicas complejas y poco estructuradas, Cadence pudo ofrecer recomendaciones personalizadas con mayor rapidez.
El sistema de salud Hackensack Meridien Health, de Nueva Jersey, firmó un acuerdo con Cadence en octubre pasado y, desde entonces, lo implementó para casi 5.000 pacientes con enfermedades crónicas, la mayoría atendidos por sus médicos de atención primaria. Los sistemas de salud operan con márgenes de ganancia muy ajustados, y Cadence le mostró a Hackensack cómo tanto el hospital como la empresa podían recibir pagos de Medicare por mantener a las personas más sanas. "Se trata de nuevas fuentes de ingresos que los CMS (Centros de Servicios de Medicare y Medicaid) están creando para mejorar la salud de la población", afirmó el Dr. Daniel Varga, director médico ejecutivo de Hackensack Meridien Health.
Actualmente, Cadence cubre 14 enfermedades crónicas. Con los nuevos fondos, la compañía planea expandirse a otros sistemas de salud y desarrollar agentes de IA para otras afecciones, como la cirrosis y la atención cognitiva. También planea implementar dispositivos para enfermedades como la renal, que hoy no cuentan con monitoreo remoto. Altchek tiene objetivos ambiciosos para Cadence: llegar a un millón de pacientes, diez veces más que en la actualidad, con 100 sistemas hospitalarios adheridos, "con suerte en tres años", afirmó.
Se trata de una meta extremadamente ambiciosa, dada la lentitud con la que avanzan los procesos en el sector de la salud. Pero Altchek sostiene que, en los últimos años, la empresa demostró que su sistema de monitoreo mediante IA funciona en todo tipo de hospitales: rurales y urbanos, académicos y comunitarios. "Creíamos que podíamos hacerlo", dijo. "Ahora estamos seguros de que podemos replicarlo", aseguró.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.