Forbes Ecuador
Fundadores de Clave, startup de agentes digitales
Fotos cortesía
1 Mayo de 2026 05.00

María Judith Rosales Andrade

US$ 850.000 para transformar restaurantes con IA

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Clave apuesta por reemplazar la intuición con datos en la gestión diaria de restaurantes. Sus agentes de inteligencia artificial ya operan en más de 100 locales.

En marzo de 2025 cuatro Under 30 llegaron a la feria tecnológica eMerge Americas en Miami Beach, Estados Unidos, considerada un hub de innovación donde startups, inversionistas y grandes compañías se reúnen para anticipar hacia donde se mueve el emprendimiento. En 2025 reunió a 20.000 asistentes de más de 60 países. 

Ellos no tenían mucho que mostrar.

Dos semanas antes habían vendido su primer emprendimiento Stuvi, una propuesta que buscaba conectar estudios musicales con artistas. Una especie de Airbnb creativo. “Solo teníamos la seguridad de que no podíamos perder la oportunidad de estar con los mejores”.

Detrás de esa apuesta están los ecuatorianos Carlos Leonardo Emanuele y Valentina Casteline, junto a los venezolanos Tadeo y Mateo Acosta. Ellos sin producto para presentar, decidieron no quedarse fuera del juego.

Barajaron cientos de opciones hasta que coincidieron que la industria de restaurantes toma las decisiones más importantes todavía a ciegas.

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Carlos Leonardo, guayaquileño de 25 años, es curioso por naturaleza. “Siempre me gustó crear cosas”. A los 15 años con un amigo adquirieron un dron en US$ 500 para grabar videos para empresas. En poco tiempo produjeron cerca de 20 proyectos. “Nos pagaban US$ 300 por cada uno”. 

Ese impulso lo llevó a desarrollar páginas web y aplicaciones desde muy joven. Se graduó de Ciencias de la Computación y Diseño en University of the West of England y acaba de terminar un master en Negocios y Emprendimiento en Babson, College. 

En este recorrido le acompaña Valentina, guayaquileña de 26 años. ingeniera en Diseño y Ciencias de la Computación formada en University of Florida. Al terminar sus estudios se mudó a Nueva York donde trabajó por tres años en American Express desarrollando aplicaciones financieras. Tenía una carrera estable, estaba cómoda. Pero decidió salir, por un proyecto que todavía no tenía forma. “Renuncié sin pensarlo mucho, porque si no lo hacía en ese momento, no lo iba hacer”.

Cuando Carlos estudiaba en Babson, conoció a Tadeo y Mateo Acosta, venezolanos de 25 y 20 años, respectivamente que migraron a Estados Unidos con su familia en medio de la crisis de su país. Su familia es propietaria de Churromanía, una cadena de comida rápida con más de 140 tiendas en 10 países y una facturación cercana de US$ 30 millones. Esta experiencia les permitió identificar que los restaurantes con grandes volúmenes de información, no contaban con tecnología para convertirla en acciones en tiempo real.

Los cuatro se conectaron vía zoom para compartir con Forbes Ecuador su recorrido de sueños, caídas y aprendizajes. Ellos sin duda son emprendedores de una nueva generación. Sin miedos, ni titubeos hablan de que su propuesta es la mejor y van a romper el mercado. 

El primer intento

Cuando Carlos, Tadeo y Mateo estudiaban en Babson, inmediatamente hicieron clic. La pasión por la música fue el punto de partida y el inicio de largas conversaciones. Valentina se unió al grupo primero como novia y ahora como esposa de Carlos. 

Por sus mentes cruzaron decenas de opciones hasta que nació Stuvi. La idea era conectar estudios de música económicos con artistas. “Como una especie de Airbnb creativo”. En competencias universitarias lograron levantar US$ 45.000, de los cuales US$ 25.000 fueron de Miami University y los otros US$ 20.000 de Babson College. Con este monto desarrollaron la plataforma y lograron los primeros clientes. “Llegamos a tener como 60 estudios y unos 100 artistas”.

El modelo no despegó. “No llegó a facturar lo suficiente, no logramos monetizarlo para volverlo un negocio sostenible”, comentan. 

Poco tiempo después el sistema fue vendido. En ese momento entendieron que las decisiones no deben tomarse por intuición. 

La reinvención, construir con datos

Estos jóvenes no estaban dispuestos a rendirse. La caída fue dura y el golpe fuerte, pero no se desanimaron. Con la presión de presentarse en eMerge Americas y sin producto, decidieron empezar de nuevo

Las noches se volvieron interminables y en cuestión de semanas construyeron una propuesta para mover el tablero. 

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Clave crea agentes de inteligencia artificial que procesa y analiza la información de restaurantes para tomar decisiones operativas en tiempo real, desde inventarios hasta precios. El objetivo mejorar eficiencia, reducir errores y optimizar resultados. Aprendieron cómo aprovechar el poder de la tecnología para impulsar un cambio transformador en la industria de alimentos.

Su propuesta rápidamente encontró mercado. Actualmente, trabaja con ocho marcas y más de 100 restaurantes. Entre ellos cadenas como Jamba, Auntie Anne's, Ben & Jerry's, Rogers, la propia Churromanía y Capriotti’s.

Cada local paga entre US$ 150 y US$ 200 mensuales por el servicio.

Ronda de inversión, crecimiento y expansión

En octubre de 2025 iniciaron una ronda en búsqueda de capital que cerraron en marzo de 2026. Obtuvieron US$ 850.000 a cambio de una participación en acciones entre el 10% y el 15% de la compañía. La valoración se estimó de US$ 7 millones.

Los inversionistas fueron de fondos internacionales como Tetrad VC, Geek Ventures, Hustle Fund, Untapped Capital, rule30 y Team Ignite Ventures, además de un grupo de capitales ángel.  “Estos fondos lo vamos a usar para fortalecer la tecnología y ampliar la base de clientes”, explican.

Detrás de Clave no hay solo códigos, sino un equipo con una estrategia de entender los problemas y buscar soluciones. (I)

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