Nir Bashan Contribuyente
La creatividad en el trabajo ya no es una opción, sino una necesidad. Con el auge de la IA, la tecnología y el vertiginoso ritmo de los cambios a nivel mundial, implementar la creatividad y la innovación en nuestro entorno laboral es fundamental. Pero hay buenas noticias: resulta que la creatividad no se trata de talento, sino de hábitos como los que se describen a continuación, que crean las condiciones para que surjan las ideas.
Aquí tienes algunos hábitos sencillos y poco intuitivos que pueden potenciar la creatividad en el trabajo y te ayudarán a afrontar los mayores retos con serenidad.
Tómate un descanso antes de que lo necesites.
En nuestro ciclo interminable de intentar cumplir con nuestras tareas, tomar un descanso puede ser muy beneficioso. Un estudio reciente realizado en Rumania reveló que tomar varios descansos de 10 minutos a lo largo de la jornada laboral puede aumentar la energía y reducir la fatiga. Puede parecer obvio que un descanso tenga este efecto, pero lo que no es tan evidente es que debemos tomarlo mucho antes de necesitarlo.
Una investigadora de la Universidad de Rochester descubrió que, durante su entrenamiento para una carrera de ciclismo, tomar un descanso antes de necesitarlo era fundamental. Resulta que si esperamos hasta necesitar un descanso, puede que ya sea demasiado tarde. Descubrió que si retrasaba el descanso y luego se esforzaba más allá del punto de no retorno, se caería y, por lo tanto, el entrenamiento resultaría contraproducente.
En tu lugar de trabajo ocurre lo mismo. Si te esfuerzas al máximo solo para responder ese último correo electrónico o atender esa última llamada mucho después de que deberías hacer una pausa para descansar, la productividad disminuye, no aumenta.
Aburrirse más a menudo
En un estudio de la Universidad de Central Lancashire, los investigadores descubrieron que el aburrimiento influye directamente en el aumento de la creatividad. Pero, ¿cuándo fue la última vez que te aburriste? ¿De verdad, de verdad te aburriste?
Parece que llenamos cada minuto del día buscando maneras de distraernos del aburrimiento. La mayoría de esas distracciones provienen de dispositivos digitales con pantalla. Nuestros teléfonos móviles son probablemente los principales culpables. Si no me creen, vayan a un partido de baloncesto o de fútbol. Verán que, en lugar de disfrutar del juego y sumergirse en el deporte, la mayoría de la gente está pegada a sus teléfonos.
Solemos decirnos a nosotros mismos que revisaremos un último correo y listo. O que enviaremos un último mensaje y guardaremos el teléfono. Pero un mensaje se convierte en dos. Un correo se convierte en revisar nuestras redes sociales. Y entonces nos perdemos lo que está sucediendo frente a nosotros. Y ahora ya no estamos aburridos. Ni creativos.
En vez de eso, reserva 15 minutos al día esta semana y permítete aburrirte. Suelo hacerlo con mis ponentes y, años después, recibo correos electrónicos que me cuentan lo efectivo que puede ser este simple hábito. Guarda el móvil y apaga el ordenador. Dedica 15 minutos a aburrirte y, si lo permites, empezarás a tener ideas.
Invierte tus objetivos
A veces, los mejores consejos creativos surgen de tareas completamente contradictorias y poco intuitivas, como invertir tus objetivos. Por ejemplo, si intentas mejorar el servicio al cliente de primera línea, podrías preguntarte: "¿De qué maneras puedo mejorarlo? ¿Qué necesito hacer para lograrlo?". Esto podría generar una o dos ideas, o bien, ansiedad, frustración por no saber cómo superar el desafío y, tal vez, quedarte estancado en la rumiación sin generar nuevas ideas.
En vez de eso, invierte el objetivo. Analiza el objetivo y pregúntate: ¿cuál es una forma de destruir por completo el servicio al cliente? Esto es divertido. Quizás se te ocurra desactivar el número de teléfono al que los clientes pueden llamar o ignorarlos por completo después de que se quejen.
Pero en ese cambio de enfoque, surgen ideas que podrían ser geniales. ¿Qué pasaría si cerráramos el número de atención al cliente y, en su lugar, enviáramos agentes a las tiendas? ¿Qué impacto tendría? ¿O tal vez deberíamos ignorar a los clientes que se quejan y luego reembolsarles el importe total? De nuevo, invertir los objetivos permite analizar un problema desde una perspectiva diferente. Y esa perspectiva puede generar resultados sorprendentes. Este método revelará debilidades ocultas que luego podrás convertir en oportunidades.
En el ritmo acelerado del entorno laboral actual, crear a diario las condiciones que nos permitan conectarnos con un flujo constante de ideas nuevas y frescas es fundamental. Todos podemos adoptar estos y otros hábitos sorprendentes para impulsar la creatividad. No se trata de esperar a que surjan las ideas. No se trata de talento ni de encontrar a alguien o algo que genere la próxima gran idea. Se trata de sentar las bases para que la creatividad y la innovación se conviertan en un hábito diario en el trabajo.
Nota publicada originalmente en Forbes US.