Ambato fue el escenario donde la alta dirección empresarial se reunió para reflexionar sobre el momento que atraviesan las organizaciones en Ecuador. El Summit C-Level convocó a CEO y gerentes generales que hoy enfrentan un entorno marcado por la aceleración tecnológica, la presión competitiva y la necesidad de sostener culturas corporativas coherentes en medio de la incertidumbre.
Lejos de centrarse únicamente en tendencias, el encuentro puso el foco en la responsabilidad estratégica de quienes toman decisiones. Desde la gestión de riesgos en el sector financiero hasta la evolución de la industria y los desafíos de la transformación digital.
La inteligencia artificial atravesó buena parte de la conversación. A la par, el talento y la cultura organizacional se consolidaron como el eje estructural de cualquier transformación. Los speakers coincidieron en que la ética no es negociable, que la cultura se vive más que se declara y que el desarrollo del talento ecuatoriano es una condición indispensable para sostener el crecimiento empresarial y proyectarlo a escala regional.
Gonzalo Callejas
El CEO de Curtiduría Tungurahua, Gonzalo Callejas, fue uno de los speakers de la jornada. Desde el inicio de su intervención dejó claro que el liderazgo se construye con tiempo y ejemplo.
“La cultura organizacional de una empresa va más allá del propósito, lo importante es preguntarse el ¿por qué de las cosas?”. Callejas añadió que los empresarios pasan por varias evoluciones y enfatizó que los planes estratégicos de las empresas ahora son anuales dada la velocidad del mundo actual. Hasta hace unos años, dijo, esos planes duraban algunos años, pero ahora se actualizan cada vez con más frecuencia.
Según Callejas, la ética es un tema que no debe siquiera discutirse. Los empresarios cumplimos las normas y eso nos lleva a cumplir el propósito de las organizaciones. Eso es parte la ética en los negocios.
También habló sobre decisiones difíciles que debió afrontar. En el caso de la Curtiduría Tungurahua, la pandemia fue un punto de quiebre, según detalló. “Cuando llegó el Covid cerramos la empresa 15 días, desde el día 16 nos reactivamos y cada uno de los colaboradores traía ideas y proyectos. Así salieron muchas ideas y aunque ninguna se consolidó se logró un espíritu de cuerpo que nos permitió mantener el compromiso de la empresa. Fue una etapa aleccionadora"
Callejas comentó que a partir de ese momento "somos un solo puño, perseguimos los mismos valores”. @@FIGURE@@
Bernardo Orellana
En el primer panel, Bernardo Orellana puso sobre la mesa una de las reflexiones más importantes: la necesidad de construir organizaciones ambidiestras. Empresas que, con una mano, gestionen con excelencia la operación del presente y, con la otra, mantengan la mirada firme en el futuro. Para él, el verdadero liderazgo exige pensar en el largo plazo, en cómo competir mañana, en qué nuevos productos desarrollar y en qué mercados participar, sin descuidar la solidez del día a día.
Desde su experiencia en el sector financiero, recordó que dirigir instituciones que manejan dinero y fideicomisos implica una responsabilidad que va más allá de lo regulatorio: es una responsabilidad fiduciaria. En su intervención resonó una idea clara: hacer bien lo básico, ser conservador cuando corresponde y rodearse de gente que haga bien las cosas. En un entorno donde el manejo de riesgos a veces se percibe como un trámite, la pandemia demostró que es un pilar estratégico. El sector financiero fue uno de los más golpeados por la salida de fondos, pero también uno de los que más aprendió. La crisis ayudó a cimentar una cultura de riesgos más sólida y a fortalecer la comunicación con los clientes, explicando con transparencia el contexto macroeconómico y las decisiones adoptadas.
Orellana también fue enfático en la necesidad de romper paradigmas. La tecnología avanza más rápido que las organizaciones y los líderes deben ganar fluidez. Se requieren equipos más independientes, empoderados y con mayor capacidad de decisión. En ese camino, definió a la inteligencia artificial como una “prótesis en la cabeza”: una herramienta habilitante que potencia capacidades y acelera procesos, pero que exige criterio, responsabilidad y visión estratégica. @@FIGURE@@
Serguei Proaño
Durante su intervención en el primer panel del Summit C Level, Serguei Proaño, CEO de Mi Negocio, destacó la importancia de la Inteligencia Artificial como herramienta para la toma de decisiones. Sobre todo, en la alta gerencia, cuando se requiere información precisa.
“Un líder debe manejar metodologías claves para su día a día. Data drive position o análisis de datos debe ser lo óptimo. Hay que dejar a un lado la corazonada y tener sustento y fundamento para tomar una decisión”, aseguró.
Destacó también que en las organizaciones debe prevalecer el concepto de AI First, cuando los procesos lo requieran y pueda agilizar la toma de decisión y reducir tareas repetitivas.
Para Proaño, una cultura organizacional debe vivirse en toda la compañía y se la debe construir e incentivar desde el ejemplo de los CEO. Es un fiel creyente de que en toda organización hay que ser crítico, pero también darles espacio a los fracasos para aprender de ellos y aportar por la innovación.
“La cultura organizacional más que escribirla o hablarla hay que vivirla. Con lo que hacemos y demostramos en nuestra organización la vamos creando. El agilismo es clave. Vivir la innovación y celebrar los fracasos y cambiar el mind set”. @@FIGURE@@
Ramiro Garzón
En el Uno a Uno, Ramiro Garzón, gerente general de Novacero, reflexionó sobre el rol del talento humano como eje del desarrollo empresarial y del futuro económico del país. Durante la conversación, destacó que, pese al avance de la tecnología y la automatización, las decisiones estratégicas seguirán dependiendo del criterio humano, lo que refuerza la importancia de formar profesionales con pensamiento crítico y capacidades técnicas sólidas.
Afirmó que Ecuador cuenta con talento altamente competitivo y con el potencial de proyectarse a nivel global, siempre que existan las condiciones adecuadas para su desarrollo. En ese sentido, enfatizó la necesidad de invertir en capacitación como una herramienta clave para generar movilidad social y fortalecer la competitividad empresarial.
También abordó la importancia de reducir la brecha entre la academia y la industria, señalando que una mayor articulación permitiría formar profesionales alineados con las necesidades reales del sector productivo. Desde su perspectiva, el país no solo tiene la capacidad de desarrollar talento, sino también de exportar conocimiento y proyectos al mundo.
Finalmente, sostuvo que el crecimiento sostenible dependerá de la capacidad de las organizaciones y del país para apostar por la formación continua, generar oportunidades y confiar en el potencial del talento ecuatoriano como motor de desarrollo y transformación. @@FIGURE@@
Edisson Garzón
Eddison Garzón, CEO de Bioalimentar, durante sus intervenciones en el Summit C-Level, se destacó por su honestidad sobre la tecnología y los usos de la Inteligencia Artificial en el Ecuador. Si bien hay empresas que sí están empezando a usarlas, él cree que en el país aún está en pañales porque tenemos miedo de adaptarnos. Él cree que las tecnologías vinieron para hacernos mejores humanos.
Así mismo, cree que la tecnología que uno adquiere para empresas o negocios debe ser precisa para que te ayude a tu objetivo final. En sus palabras, la tecnología no es un medio sino una forma. En un tono muy patriótico, describe a los ecuatorianos como un "metal tan noble", pero que solo hace falta que creerse el papel. Aquí hay mucho que desarrollar.
En su intervención, mencionó la diferencia entre los CEO y los gerentes a hora de innovar dentro del espacio de trabajo. Dijo que un CEO no siempre va a saber de mejor manera que es lo que se tiene que adaptar para mejorar ya que ellos no siempre están presentes y que hay que confiar en lo que los trabajadores necesitan para mejorar su desempeño. De esta forma, destacó la importancia de fomentar y crear los ecosistemas adecuados para que haya los procesos culturales dentro de las empresas.
"Los procesos culturales no se van a dar si no trabajamos en la cultura.” @@FIGURE@@
Johnson Peñafiel
En el segundo panel, con el que se cerró el Summit C Level, Johnson Peñafiel, gerente de Ventas consultivas de Claro Ecuador, también destacó la importancia de la Inteligencia Artificial como herramienta complementaria y necesaria para disminuir tareas repetitivas.
"Inteligencia artificial que esperamos es como si fuera un robot que piensa como nosotros y hace nuestro y trabajo. Pero estamos en una IA inicial que podemos disminuir las tareas repetitivas y que el ser humano tome las decisiones", aseguró.
Para Peñafiel, la IA toma otra dimensión cuando de data se trata. Para él, es una poderosa herramienta de información.
"Las herramientas son útiles si la data es útil. Hay muchas empresas que tienen IA, pero no generan los datos para poder trabajar de forma óptima. Hay que obtener beneficios de los datos y no fijarnos cómo los obtenemos", aclara.
Además, destacó la importancia de la transformación digital en una organización y la capacidad de los CEO de adaptarse y aplicarla. Para él, la tecnología bien utilizada puede ser beneficiosa en la producción y hasta para reducir costos.
“Los CEO deben entender la importancia de la transformación digital e identificar el valor que trae. Puede ser aumentar la producción y otro reducir costos. Pero ahora hay más empresas que buscan mejorar las experiencias del cliente, que va desde mejorar la calidad del producto”, afirmó. @@FIGURE@@
Paulina Cobo
Paulina Cobo, Managing Partner de Cornerstone International Group, afirmó que la conversación sobre inteligencia artificial, innovación y riesgo no puede estar desvinculada del liderazgo y del desarrollo del talento humano. Señaló que abordar la tecnología sin incorporar la dimensión del liderazgo deja incompleto cualquier proceso de transformación organizacional.
Cobo advirtió que aún persiste temor en torno al impacto de la inteligencia artificial en la toma de decisiones, pero descartó visiones apocalípticas. A su criterio, el verdadero riesgo es el costo de oportunidad que implica no asumir estos cambios con una estrategia clara. En ese contexto, sostuvo que la adopción tecnológica no debe recaer exclusivamente en áreas de TI, sino formar parte de la agenda central de la alta dirección.
Desde su experiencia acompañando a ejecutivos y organizaciones en distintos mercados, indicó que muchas transformaciones comienzan enfocadas únicamente en eficiencia de costos o en ajustes operativos, sin un propósito estratégico definido. Enfatizó que el gobierno corporativo y la responsabilidad final en la toma de decisiones siguen estando en las personas, incluso en entornos altamente automatizados. Alertó, además, sobre la tendencia de algunos ejecutivos a confiar en exceso en el criterio de los algoritmos, y recordó que el desarrollo y la inversión en talento no son negociables.
Cobo también destacó el posicionamiento del talento ecuatoriano en procesos regionales. Indicó que entre el 60 % y el 70 % de las búsquedas que lidera su firma tienen alcance regional y que el talento del país es valorado por su resiliencia, capacidad de adaptación y ritmo de trabajo. Sin embargo, señaló que aún existen barreras internas de confianza que limitan la participación de profesionales ecuatorianos en procesos internacionales.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la seguridad y proyección del talento local. Pese al tamaño del mercado, Ecuador ha mostrado capacidad de crecimiento y competitividad frente a otros países de la región. (I)