Por primera vez, la industria láctea está en manos de una mujer
Incrementar el protagonismo y la vocería del Centro de la Industria Láctea es uno de los objetivos de la primera mujer que liderará este gremio. La guayaquileña Verónica Chávez Man-Ging asumió la dirección ejecutiva y hoy busca crear sinergias e incentivar proyectos para reducir la informalidad en esta industria.

La industria láctea ecuatoriana ha dado un giro a favor de la transformación, la innovación y el encadenamiento productivo. En medio de ese proceso Verónica Chávez Man-Ging acaba de convertirse en la primera mujer en liderar este gremio, comúnmente encabezado por hombres. El pasado 22 de febrero de 2023 asumió como directora ejecutiva del Centro de la Industria Láctea (CIL), que agrupa a 11 de las empresas más grandes del sector. 

Chávez se graduó de economista en la Universidad de Guayaquil y actualmente está por culminar un MBA en la Universidad Internacional de La Rioja.  Desarrolló la mayor parte de su carrera profesional (20 años) en el ámbito de las relaciones internacionales. “El mundo me llevó por este camino. Además, ser economista te permite intercalar con otras carreras y me gustaba mucho el comercio exterior. Trabajé en proyectos de cooperación económica y empecé a vincularme con diversos sectores, gremios y asociaciones”. 

Como parte de su desarrollo profesional estuvo 10 años en la CORPEI, en el área de inteligencia de comercio y como coordinadora financiera. También se desempeñó como directora de desarrollo de negocios en la Cámara de Comercio de Guayaquil. Su mayor pasión es apoyar la internacionalización de las pymes y esto se ha fortalecido en su paso por la secretaría técnica de la Asociación de Industriales Latinoamericanos y en el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, donde se desempeñó como viceministra de promoción de exportaciones e inversiones, desde 2019 hasta 2021.

También fue directora de relaciones aduaneras internacionales en el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (SENAE) y es consultora asociada en Trade and Business Partners. Una empresa creada en Estados Unidos por excolaboradores de ProEcuador. “Manuel Echeverría es el CEO de esta consultora y somos seis personas, todos excompañeros, que vimos la oportunidad de apoyar a las compañías para su internacionalización en Estados Unidos. Durante todos estos años me he vinculado con los sectores públicos y privados, lo que me permitió entender diversas necesidades y enfocar mis esfuerzos. Por ejemplo, tuve que lidiar con el Covid-19 para minimizar su impacto en nuestras empresas, en la logística, en el transporte y sobre todo en el acercamiento con la demanda internacional”.

Toda la trayectoria de esta guayaquileña le llevó a su nuevo cargo, liderando la CIL. Este gremio no solo representa a la industria láctea, sino que busca conectar la competitividad y la trazabilidad de su cadena productiva. Este nuevo reto le obligó a dejar su ciudad natal y mudarse a Quito, para ser la voz y la cabeza de una industria que mueve, anualmente, US$ 1.400 millones y produce 5.7 millones de litros diarios de leche. “Nunca imaginé de qué se trataba cuando me contactaron por LinkedIn. A medida que pasaban las entrevistas y las evaluaciones fui realizando un levantamiento de información sobre el sector lácteo porque no sabía nada. Me di cuenta que está muy enfocado en el mercado nacional (se exporta muy poco) y esto representa un gran reto. A pesar de que lo mío son las relaciones internacionales, aprendí la lección e identifiqué algunos problemas de competitividad: Ecuador es el segundo país con la leche más cara del mundo”.

Chávez ha estado recibiendo retroalimentación de todos los socios y planea tener un acercamiento con autoridades del Gobierno. ¿Su objetivo? Culminar su plan de trabajo, el mismo que plantea posicionar a la CIL, unir al sector industrial, recuperar el espacio perdido, generar valor agregado y mucho más. “No hemos crecido en socios (aunque están los más representativos: Reylácteos, Salinerito, Floralp, Tonicorp, Gloria, Alpina, La Holandesa, Lactalis, Fertisa, Elanco y Select) y necesitamos tener unas finanzas saludables para no depender, únicamente, de las cuotas de los miembros. También, buscamos crear un evento para el sector, que sea un espacio de representación y relacionamiento”.

Este cargo representa para Chávez una oportunidad para crecer culturalmente. “Cuando estás metido en este mundo siempre te dicen que antes de hacer negocios debes visitar el país de destino porque cada cultura es distinta. Lo mismo pasa a nivel nacional. La costa es más informal, somos más ágiles en muchas cosas y somos más entradores; mientras que en la Sierra la gente es más diplomática, reservada y tradicional. Mi plan es romper el tablero y buscar sinergias. Además, me encantan los temas de inclusión social. Hay un proyecto para ayudar a los pequeños productores para que se formalicen y trabajen a través de cooperativas o asociaciones. Esto les ayudará a llevar la materia prima a la gran industria e insertarse en la cadena de valor”. Recordemos que existe un 60 % de informalidad y ese es el mayor problema que Chávez tiene que reducir o eliminar, en esta nueva época de cambios y transiciones. (I)