Hotel El Dorado convirtió una casona patrimonial en un restaurante top
Fogo Steakhouse es la nueva apuesta gastronómica del establecimiento, tras la llegada de Sixstar Hotels a la operación. En 2025, el hotel facturó US$ 1,5 millones en sus cuatro unidades de negocios: alojamiento, restaurantes, panaderías y centro de eventos; proyecta cerrar con US$ 2 millones  de ventas este año.

Julissa Villanueva Periodista

En el centro histórico de Cuenca, a orillas del río Tomebamba, una construcción de adobe, madera y piedra conserva parte de la memoria económica de la ciudad. En su interior permanecen dos antiguos molinos que, hace unos 200 años, utilizaban la fuerza del río para procesar trigo y abastecer de harina a la región austral. En la planta baja, una gruta revestida de piedra mantiene la huella de esa infraestructura histórica.

Hoy, esa casa patrimonial alberga a Fogo Steakhouse, restaurante que integra las unidades de negocio del Hotel El Dorado. Desde marzo de este año, cuando Sixstar Hotels asumió su operación, la gastronomía pasó a ocupar un papel estratégico para fortalecer la experiencia del huésped, atraer nuevos visitantes y complementar el negocio hotelero más allá del alojamiento.

“Alimentos y bebidas no es solamente un servicio complementario del hotel; es un motor estratégico de cada una de las operaciones. La decisión de potenciar Fogo forma parte de una visión que busca atraer no solo a los huéspedes, sino también al público local, familias, empresas y visitantes que buscan experiencias gastronómicas dentro de la ciudad”, argumenta Juan Carlos Ordóñez, director de Desarrollo y de Alimentos y Bebidas de Sixstar Hotels, al consultarle por qué decidieron ingresar a Cuenca.

El grupo administra nueve propiedades en Ecuador, con un portafolio de 917 habitaciones (52 son de El Dorado), y considera que la gastronomía dejó de ser un servicio complementario para convertirse en un componente del negocio. 

“Cuenca es una ciudad estratégica para el país, con una riqueza cultural importante y uno de los principales destinos turísticos del Ecuador. Por eso tenía sentido fortalecer una operación aquí”, sostiene Ordóñez.

La estrategia ya muestra resultados. Entre marzo y junio de 2026, El Dorado incrementó 20 % sus ventas de alojamiento y 21 % el número de habitaciones ocupadas frente al mismo período de 2025, según datos proporcionados por la administración. 

En ese proceso, Fogo Steakhouse se convirtió en una de las apuestas para reforzar la oferta de alimentos y bebidas del hotel, con una nueva carta que incorpora sabores tradicionales cuencanos y platos inspirados en la cocina costeña. 

El restaurante abrió sus puertas en septiembre de 2025, en el sector conocido como Molinos del Batán. Antes, desde su inauguración en 2010, Fogo operaba en el Mirador de Turi. 

“El año pasado nos tocó cambiar de locación. Fueron dos meses que dedicamos a renovar, adecuar, poner el bar, la cocina. Queremos conectar patrimonio, historia y naturaleza, pero siempre conservando la raíz gastronómica cuencana y la hospitalidad”, sostiene 

Eric Macías Vásquez, gerente general de Hotel El Dorado Cuenca. 

Este establecimiento diseñó un plan de inversiones, reposicionamiento y crecimiento comercial a mediano plazo, que incluyó US$ 120.000 para abrir Fogo Steakhouse en la nueva locación. Ese presupuesto sirvió para adaptar el negocio gastronómico en esta casa que, por ser patrimonial, debe mantener su estructura original y cuidar la parte restaurada. Un ejemplo de ello está en la parte superior de los molinos: dos estructuras de cemento y piedras que son visibles en la parte central de esta casa-restaurante. 

“Cuenca está teniendo movimiento de los segmentos ‘tour and travel’. Hay un nicho de mercado interesante. Turistas nacionales y extranjeros quieren conocer la ciudad y vienen a degustar nuestra gastronomía. Eso está dinamizando mucho la industria”, sostiene Macías. 

Adicionalmente, el hotel se encuentra en la fase de diseño para renovar equipos, calderos y habitaciones del hotel con un presupuesto de US$ 1,5 millones, que arrancarán en 2027.  

Hotel El Dorado registró ingresos por ventas de US$ 1,5 millones en 2025, según la Superintendencia de Compañías. Ese nivel de facturación se ha mantenido relativamente estable en los últimos cuatro años. 

Con la operación de Sixstar Hotels desde marzo de 2026, la administración proyecta cerrar este año con ingresos cercanos a los US$ 2 millones provenientes de sus cuatro unidades de negocio: alojamiento, dos restaurantes, dos panaderías y salones de eventos, según Macías.

Fogo Steakhouse ocupa  500 metros cuadrados, incorpora espacios para cenas familiares, reuniones corporativas y eventos privados, aprovechando un inmueble que combina patrimonio arquitectónico, entorno natural y una ubicación estratégica de Cuenca.

Una carta para ampliar la experiencia del huésped 

La nueva etapa de Fogo Steakhouse se presentó la noche del 16 de julio con una carta que amplía la propuesta del restaurante sin renunciar a su esencia. Los cortes de carne premium se mantienen como el eje del menú, pero ahora conviven con preparaciones inspiradas en la cocina cuencana y sabores tradicionales de la Costa, en respuesta al perfil de los visitantes que llegan al lugar.

Los exteriores del restaurant Fogo Steakhouse.

“Fue una carta trabajada durante muchos meses. Mantuvimos la esencia de Fogo, especializada en carnes a la parrilla, pero incorporamos cocina tradicional cuencana y sabores costeños. En nuestra investigación, identificamos el arroz moro como un plato que el visitante buscaba en la ciudad”, explica Camila Lloret, jefa de Alimentos y Bebidas de Hotel El Dorado.

Así se integraron al menú los moros de lentejas y los de choclo con queso rallado, acompañados con costillas de cerdo, pollo y hasta salmón, según la preferencia del comensal. 

Entre las novedades también figuran la Bandeja Cuencana, con chorizo cuencano, fritada y llapingachos; la canoa de maduro con queso y chicharrón; canastos de verde rellenos de camarón o cerdo y distintas variedades de moro como acompañamiento de los cortes. La carta también incorpora una hamburguesa de doble carne y mantiene opciones como rib eye, lomo y matambre de cerdo.

Parte de la carta del restaurante.

Para sostener esa operación, el restaurante consume alrededor de 40 kilos de carne por semana. Los cortes provienen de un proveedor ecuatoriano de Manabí y parte de la Amazonia, mientras que las hortalizas y vegetales se adquieren a pequeños productores de la Sierra. “Nuestra política busca fortalecer encadenamientos con proveedores nacionales y promover una lógica de economía circular, privilegiando compras locales y estándares de calidad en los insumos”, agrega.

Los interiores de Fogo Steakhouse.

Al final de la noche, el protagonismo volvió al lugar que dio origen a esta historia. En la planta baja de la casona, donde hace más de dos siglos funcionaban esos molinos impulsados por el agua del Tomebamba, las luces iluminaban las paredes de piedra de una gruta que hoy recibe cenas privadas y encuentros más íntimos. El sonido constante del río, que durante generaciones acompañó el trabajo de la ciudad, ahora convive con una nueva propuesta de hospitalidad. (I)