La industria aerocomercial tiene premios y rankings de alto impacto, aunque pocos influyen tanto como los Skytrax World Airline Awards, conocidos como los “Óscares de la aviación”. En la edición 2025, Qatar Airways fue elegida Mejor Aerolínea del Mundo por novena vez, una marca inédita que ninguna otra compañía alcanzó hasta ahora.
La empresa sumó 13 reconocimientos, más que cualquier rival, con premios regionales como Aerolínea Más Limpia, Mejor Tripulación de Cabina, Mejor Clase Business, Mejor Clase Turista y Mejor Aerolínea de Oriente Medio por decimotercera vez, en uno de los mercados de lujo más disputados del planeta.
En la escala global, además de Aerolínea del Año, la firma recibió el premio a la Mejor Sala VIP de Clase Business del Mundo, en Doha, y se quedó con dos distinciones clave, Mejor Asiento de Clase Business del Mundo y Mejor Clase Business del Mundo, la categoría que más alimentó su prestigio. Tras obtener por novena vez consecutiva ese último galardón, Qatar podría confiarse. Pero la aerolínea ya prepara una versión superadora de su producto y una nueva sala VIP.

Una nueva edad dorada de la aviación
Las tendencias de la aviación comercial atraviesan un momento de fuerte transformación. Hace poco, durante la conferencia anual de la Sociedad Americana de Asesores de Viajes (ASTA), uno de los principales grupos del sector, presentó una ponencia sobre la “Nueva Edad de Oro de la aviación” ante asesores especializados en turismo de lujo. Para quienes buscan organizar un viaje de alta gama, elegir a un asesor miembro de ASTA representa una credencial relevante.
La idea de una nueva edad dorada responde a un dato concreto: buena parte de las aerolíneas más reconocidas del mundo ya estrenó nuevas cabinas premium o avanza con ese proceso.
Cathay Pacific, Singapore Airlines, EVA Air, ANA, Thai Airways, Lufthansa, Swiss, Air France, Qantas, Air New Zealand y también las tres grandes compañías estadounidenses destinan inversiones por miles de millones de dólares para renovar su producto. United Airlines, por caso, prevé sumar cerca de 250 aviones con cabinas premium mejoradas en los próximos dos años.

En la presentación se marcaron tres momentos decisivos para la aviación comercial. El primero ocurrió en 1955, cuando TWA incorporó la clase turista y dio forma al avión de pasajeros con varias cabinas. El segundo llegó en 2000, con el lanzamiento de Club World, de British Airways, el primer asiento de clase Business capaz de convertirse en cama.
Aunque ese producto tenía debilidades visibles, como la falta de acceso directo al pasillo, que obligaba a pasar por encima de pasajeros desconocidos mientras dormían, la posibilidad de descansar en una cama durante un vuelo cambió para siempre la lógica de las cabinas premium.
El mejor asiento de clase ejecutiva del mundo

El verdadero punto de inflexión llegó nueve años después, en 2017, cuando Qatar Airways presentó la Qsuite. Se trató de un asiento reclinable rodeado por paneles divisorios y una puerta, con mayor comodidad, más espacio, acceso directo al pasillo y, sobre todo, más privacidad, un atributo que tras la pandemia se volvió central en los viajes de lujo.
Además, incorporó una prestación disruptiva: pares de asientos diseñados para parejas que podían unirse y grupos de cuatro plazas para compañeros de negocios o familias. Al retirar la pared divisoria y sumar ropa de cama especial, esos asientos se convertían en una cama doble durante el vuelo, con una experiencia compartida similar a la de un hotel, aunque a más de 9000 metros de altura.
Aunque la palabra “suite” se usa con exceso en la aviación, el producto se parece más a una cápsula de lujo. Las paredes no llegan al techo, no incluye una segunda habitación y, por supuesto, tampoco tiene baño propio. Aun así, buena parte de las mejoras que lanzaron las aerolíneas mencionadas forma parte de una carrera global por acercarse al estándar de las Qsuites.
No son solo los mejores asientos de clase Business ni la base de la mejor clase Business del mundo: además, superan a la enorme mayoría de los productos de Primera Clase del planeta y, sin dudas, a buena parte de los que vuelan hacia Estados Unidos.

Esa diferencia resulta clave para el público de viajes de lujo. Mientras muchos supuestos “influencers” de redes sociales buscan subirse a vuelos gratis para publicar videos en las suites de Primera Clase ultralujosas que existen en el cielo, con duchas y otros servicios extremos, muy pocas llegan a aeropuertos de Estados Unidos.
Al mismo tiempo, varias de las nuevas “suites” de clase Business, diseñadas para reforzar la privacidad, tienen una disponibilidad limitada. La nueva y exclusiva Senses, de Swiss, cubre apenas la ruta entre Boston y Zúrich, mientras que la llamativa Aria, de Cathay, parte solo desde tres ciudades de la Costa Oeste.
Qatar Airways, en cambio, ofrece las Qsuites, líderes de la industria, todos los días en vuelos con origen o destino en más de 10 aeropuertos norteamericanos, aunque los aviones pueden cambiar por cuestiones logísticas. Es la mejor opción, pero también la que se consigue con mayor regularidad.

Pero no hay que olvidar la clase turista
Las Qsuites y las salas VIP ganaron tanta visibilidad durante la última década que resulta sencillo asociar a Qatar Airways únicamente con el lujo. Sin embargo, al consultar vuelos desde Boston, una de las ciudades de origen más habituales para conexiones más allá de Doha, la aerolínea aparece muchas veces con tarifas más competitivas que las principales compañías europeas, sus otras grandes rivales en esas rutas.
Skytrax la reconoció por tener la mejor clase turista y la mejor comida en clase turista de Oriente Medio. A su vez, Global Traveller la eligió como la mejor clase turista del mundo, mientras que AirlineRatings.com destacó que su clase turista, junto con una clase Business de referencia, la ubica entre las mejores aerolíneas del planeta.
Cuando el presupuesto alcanza solo para clase turista, la lógica es clara: conviene apuntar a una de las mejores experiencias disponibles en esa cabina.
Más allá del asiento, la mejor clase Business del mundo
Después de viajar en clase premium en varias de las aerolíneas más reconocidas del mundo, el mes pasado llegó una nueva prueba de Qatar Airways tras varios años sin volar con la compañía. El objetivo era entender qué sostiene una racha de premios inédita dentro de la industria.
La aerolínea obtuvo el premio a la Mejor Clase Business de Skytrax todos los años desde el lanzamiento de la Qsuite en 2017, con la excepción de 2020, cuando la pandemia suspendió los galardones. También es la única empresa que alcanzó esa distinción en la etapa de las suites privadas. Pero su fórmula excede al asiento: Qatar Airways ya había sido reconocida como la Mejor Clase Business del Mundo en 2016, antes de que la Qsuite existiera.

La experiencia a bordo confirmó por qué Qatar Airways también acumula premios por tripulación, limpieza y, especialmente, por el Mejor Catering a Bordo en Clase Business y Turista de Oriente Medio. La comida fue, sin exagerar, una de las mejores que se pueden probar en un avión. Turkish Airlines también figura entre las aerolíneas más premiadas en esta categoría y ocupa un lugar destacado gracias a sus reconocidos “chefs de vuelo”.
Aun así, la comida de avión rara vez genera demasiadas expectativas, sin importar el precio del pasaje, la aerolínea o el chef famoso detrás del menú. Muchas veces, la elección más segura pasa por comer en la sala VIP, porque la experiencia difícilmente compite con la de un buen restaurante. Esta vez fue diferente: las comidas de Qatar estuvieron a esa altura.
Además, la compañía permite elegir el menú al embarcar para asegurar disponibilidad, pero deja pedir el servicio en cualquier momento del vuelo. La aerolínea se adapta al horario del pasajero, algo poco habitual en una industria donde casi siempre ocurre lo contrario.
Son los pequeños detalles los que terminan por marcar la diferencia. Mientras algunas aerolíneas presumen la marca de champán que sirven en sus cabinas premium, en cuatro vuelos con Qatar Airways aparecieron tres cartas de vinos distintas, cada una con champanes franceses de primer nivel, tanto brut como rosados, además de una selección atractiva de etiquetas sin burbujas del Viejo y del Nuevo Mundo.
Esa variedad resulta mucho más interesante que ofrecer siempre la misma opción, incluso cuando se trata de un producto de alta calidad. Si la comida cambia, también tiene sentido que cambien los vinos que la acompañan. Y mientras en muchos vuelos nocturnos, incluso en clase premium, la tripulación desaparece durante largos períodos, en Qatar Airways los equipos trabajan de manera coordinada a ambos lados de la cabina y no pierden de vista ningún detalle del servicio.

Un episodio de servicio llamó especialmente la atención. Hace varios años, en una etapa de viajes frecuentes con US Airways, hoy integrada a American Airlines, un ascenso a Primera Clase en un vuelo nacional terminó con una experiencia absurda. Al bajar del avión, quedaron olvidados unos auriculares en el bolsillo del asiento.
La aerolínea recibió el llamado, tenía la tarjeta de embarque y encontró los auriculares en el asiento correspondiente, pero se negó a devolverlos porque no llevaban el nombre del pasajero y, según su criterio, no podía probarse la propiedad. La falta de lógica y el costo de varios cientos de dólares hicieron que el episodio resultara exasperante, aunque quedó en el pasado.
En este último viaje, la escena tuvo otro desenlace. La esposa del pasajero olvidó su kit de entretenimiento, una bolsa con cierre que incluía una tablet, cables y auriculares, en el compartimento de guardado debajo de la pantalla. La ironía fue evidente: por la cantidad de opciones ofrecidas a bordo, nunca necesitó usar su propio entretenimiento ni su audio.
Tras bajar en Doha y conectar hacia Delhi, advirtió la pérdida. Al aterrizar, llamó a Qatar Airways. Al día siguiente, la compañía envió un correo para avisar que había localizado el bolso y, pocos días después, lo despachó para que fuera entregado en el aeropuerto de Delhi.
Por supuesto, la experiencia no se apoya solo en la comida y el servicio. La privacidad y la comodidad de la Qsuite ocupan un lugar central, junto con la ropa de cama, el espacio de guardado, el sistema de entretenimiento con una amplia variedad de contenidos, la calidad de la pantalla y los auriculares. Aunque la mayoría de los aviones ya ofrece enchufes en los asientos, no todos entregan la misma potencia.
En ese punto, el sistema de 60 vatios de Qatar Airways permite una carga rápida. A eso se suma una mejora reciente de alto impacto: la aerolínea incorporó Wi-Fi Starlink gratuito a bordo como servicio estándar en todas las clases, una ventaja enorme frente a buena parte de la competencia.
Los baños se mantienen limpios y cuentan con kits de cepillo de dientes. Los neceseres, de Diptyque, están a la altura de las mejores cabinas premium, y el producto suma otro diferencial poco común: es una de las pocas Clases Business que incluye pijamas. El periodista especializado en aviación Ramsey Qubein, una referencia del sector por su conocimiento sobre las diferencias sutiles del lujo entre aerolíneas, planteó que ni siquiera resulta justo comparar a Qatar Airways con otras
Clases Business, porque su experiencia se acerca más a lo que muchas compañías ofrecen en Primera. Además, señaló: “En cuanto a la calidad y presentación de la comida, Qatar y Turkish Airlines son excepciones en Clase Business. Me gusta mucho el aeropuerto de Doha, y Estambul cuenta con una increíble variedad de salas VIP, restaurantes y tiendas. La Clase Business de Qatar es excelente, incluso los pijamas; muy pocas aerolíneas ofrecen esto fuera de Primera”.
Los salones

Hacer escala en Doha resulta simple, pero la experiencia se vuelve aún más ágil para los pasajeros premium de Qatar Airways, que acceden a un control migratorio VIP exclusivo, reservado para ellos.
Las tres salas VIP de Doha impresionan por escala, diseño y nivel de servicio. Por eso, la aerolínea obtuvo tres premios vinculados solo a esos espacios: Mejor Sala VIP de Clase Business del Mundo, Mejor Sala VIP de Clase Business de Oriente Medio y Mejor Sala VIP de Primera Clase de Oriente Medio. Durante la visita a dos de las salas VIP de Clase Business en Doha, ambas de dimensiones enormes, encontrar un lugar tranquilo, cómodo y privado, una de las marcas distintivas de Qatar, no presentó ninguna dificultad.
La comparación con el principal competidor regional de la compañía, también reconocido por sus productos premium, dejó una diferencia clara. Apenas un par de meses antes, una experiencia en Clase Business con esa aerolínea terminó con una sala VIP muy por debajo de las expectativas: el espacio estaba lleno, hubo que sentarse rodeado de otros pasajeros y la comida, el servicio y las comodidades quedaron lejos del estándar de Qatar.
También aparecieron filas en los bares, en lugar de personal que recorre la sala de forma constante para ofrecer algo a cada pasajero, uno de los sellos de la aerolínea qatarí. Las salas VIP de Doha ofrecen alternativas para todos los gustos, con servicio de restaurante, sushi, bufés para llevar y atención de mostrador entre comidas. Además, cuentan con muchísimo personal, varias duchas, salas tranquilas para dormir una siesta, gimnasio y spa.

La novedad más reciente es la primera sala Louis Vuitton del mundo, diseñada por Yannick Alléno, el reconocido chef francés que ocupa el segundo lugar global por cantidad de estrellas Michelin, con 15. Al estilo del formato de hotel de lujo dentro de otro hotel, muy desarrollado en Las Vegas, este enclave elegante funciona dentro del Qatar Al Mourjan Business Lounge-The Garden y queda reservado para quienes ya tienen acceso habitual a salas VIP: pasajeros internacionales de Business y First, además de miembros Qatar Gold y Platinum.
La propuesta opera a la carta: cada consumo se paga aparte, más cerca de un restaurante elegante y privado que de una sala VIP tradicional, en una línea similar a una versión más sofisticada del restaurante Classified, de United, exclusivo para invitados, en Newark. No necesariamente será el atractivo principal, porque la sala VIP de Qatar Airways ya ofrece una experiencia más que suficiente y fue reconocida como la mejor del mundo. Pero para quienes viajan con frecuencia a Doha y no miran el gasto, puede representar una alternativa diferente.
Con una lógica parecida, en un extremo de la sala aparece el acceso al Dior Luxury Beauty Retreat, un spa de la marca Dior pensado para darse un gusto antes del vuelo. Esa propuesta se suma al spa independiente que funciona dentro de la misma sala, ubicado a unos 45 segundos a pie.
Vacaciones extra
Otra ventaja de Qatar Airways, difícil de igualar para la mayoría de sus rivales, vuelve a poner a Turkish Airlines como una de las pocas compañías capaces de acercarse en esta categoría. Se trata de sus paquetes con escala en Doha, que permiten sumar entre una y cuatro noches en un hotel de 5 estrellas, según la clasificación de Qatar y no la de Forbes, por apenas US$ 24 la noche.
Sí, la cifra es real. Y para quienes buscan una opción todavía más accesible, también existe la posibilidad de elegir un hotel de 4 estrellas por US$ 14. A eso se agregan excursiones y actividades con fuertes descuentos. Este tipo de escalas funciona como una manera inteligente de transformar un viaje en casi dos vacaciones, aunque todavía permanece poco aprovechado por buena parte de los viajeros.
Por eso, el tema ganó espacio hace poco en Forbes, con una selección de los mejores programas disponibles, entre los cuales Qatar Airways figura entre los primeros.
Más reconocimientos
Los Skytrax World Airline Awards son los premios más prestigiosos de la industria, pero no los únicos por los que compiten las aerolíneas. Otra referencia de peso es AirlineRatings.com, que analiza la seguridad y, a través de sus World's Best Awards, pone el foco exclusivamente en el producto a bordo y en la experiencia del pasajero.
Esa metodología deja fuera de la evaluación las salas VIP premiadas de Qatar Airways, su aeropuerto central reconocido y el nivel de servicio fuera del avión, factores que podrían jugarle en contra.
Aun así, la compañía fue elegida como la Mejor Aerolínea de Servicio Completo del Mundo en 2026. Sharon Petersen, CEO de AirlineRatings.com, lo explicó así: “La competencia por el primer puesto fue muy reñida, pero la propuesta de valor de Qatar Airways, combinada con un producto de clase económica superior y una clase ejecutiva galardonada, le aseguró el primer puesto una vez más”.

Otro reconocimiento relevante llegó de la publicación internacional Business Traveller Magazine. En su edición más reciente, la revista llevó a Qatar Airways al título principal: “Qatar Airways triunfa en los Business Traveller Awards 2025”. La magnitud del resultado fue contundente. En teoría, la aerolínea podía competir en siete categorías, aunque una de ellas era Premium Economy, una clase que no ofrece.
De las seis restantes, solo una se le escapó: Mejor Aeropuerto, premio que quedó para el aeropuerto Changi, de Singapur, con Doha en segundo lugar, donde Qatar concentra el 81% del mercado. La compañía se quedó con cinco premios: Mejor Clase Business, Mejores Salas VIP, Mejor Clase Turista y Mejor Aerolínea del Mundo.
¿Cómo puede mejorar una aerolínea que ya domina los grandes premios de la industria?
La respuesta de Qatar Airways será la próxima Qsuite Next Gen. El prototipo fue presentado a nivel global en el prestigioso Salón Aeronáutico Internacional de Farnborough, en el Reino Unido, a mediados de 2024, y la expectativa es que empiece a volar hacia fines de este año, aunque el conflicto con Irán demoró muchas operaciones en Oriente Medio. Para esta actualización, la compañía reforzó la conectividad entre asientos en distintas configuraciones.
Además, la Quad Suite, formada por cuatro cápsulas interconectadas, fue rediseñada con grandes pantallas OLED Panasonic 4K que, por primera vez en la aviación, son móviles y pueden guardarse para crear un amplio espacio social o laboral para cuatro personas, ya sean colegas o familiares, como una enorme sala de estar en el aire.
Las Quad también suman un diseño mejorado para comer en grupo, una mejora que profundiza la experiencia de hotel pensada para familias.
Las nuevas pantallas móviles también ampliarán el espacio en los populares asientos dobles para parejas, las suites Companion, y las harán todavía más cómodas. En las Qsuites actuales, esos asientos dobles solo aparecen en el centro de la cabina, pero la Next Gen sumará suites Companion con ventana, una alternativa muy buscada por muchos pasajeros. La tecnología a bordo avanza con rapidez y esta nueva generación incorporará mejores opciones de iluminación y controles táctiles renovados. Pero una de sus grandes ventajas estará en el tamaño de las suites: las paredes serán más altas, las puertas corredizas pasarán a ser automáticas y los asientos ofrecerán más ancho y mayor comodidad.

En un análisis reciente y exhaustivo sobre Simpleflying.com, el sitio especializado en viajeros frecuentes definió a la Next Gen como “un producto diseñado para silenciar a quienes creían que el diseño original de 2017 representaba la cúspide del lujo en aviones de fuselaje ancho”, y sostuvo que ese estándar se mantiene.
Sobre el rediseño, el portal agregó: “Qsuite Next Gen amplía la idea de que el verdadero lujo se mide en centímetros cúbicos de espacio personal. Las aerolíneas de todo el mundo estuvieron reduciendo la distribución de sus cabinas para incluir filas adicionales, pero Qatar Airways optó por lo contrario, llevando al límite las posibilidades del fuselaje ancho. Cada detalle, desde el tipo de aeronave hasta la ubicación de los puertos de carga, contribuyeron a que Qsuite sea lo más espaciosa posible”.
Al quedar en posición totalmente horizontal, las ventajas se vuelven todavía más evidentes. El modo cama agrega 10,2 centímetros de espacio lateral a la altura de las caderas y los hombros, una mejora que reduce la sensación de encierro habitual en muchas suites de paredes altas y crea una superficie de descanso mucho más cercana a una cama convencional. En vuelos muy largos, ese margen adicional puede marcar la diferencia para que los pasajeros lleguen realmente descansados.
La característica más llamativa, sin embargo, es la distancia total entre asientos, de 254 centímetros, una cifra más propia de Primera Clase que de Business. Esa enorme superficie longitudinal permite una reclinación más amplia y compartimentos de guardado de mayor tamaño, para que el pasajero no se sienta limitado, incluso con una notebook, una comida y artículos de aseo al alcance de la mano.
En una industria donde cada centímetro tiene valor comercial para las aerolíneas, estas medidas representan una ventaja contundente para quienes priorizan la libertad de estirarse.
Las nuevas paredes y puertas más altas superan a las que incorporan casi todas las demás aerolíneas en sus nuevas Clases Business. Para Simpleflying, la diferencia alcanza para evitar que quienes circulan por el pasillo puedan mirar con facilidad hacia el interior de la suite. Según el sitio, para Qatar Airways eso “garantizará que mantengan una barrera psicológica de privacidad que sus rivales solo pueden igualar en sus cabinas de primera clase, mucho más pequeñas”.
¿Qué más les espera a los viajeros?
Qatar Airways dejará la Terminal 8 y se mudará a la nueva Terminal 1 del aeropuerto JFK. Como parte de ese proceso, inaugurará una nueva sala VIP insignia, la primera de la aerolínea en Estados Unidos.
Incluso sin la sala VIP, la mudanza representa una gran noticia para los pasajeros del área de Nueva York. La principal terminal internacional, la Terminal 8, quedó vieja, saturada y con un funcionamiento caótico.
En un vuelo reciente con Qatar Airways, las filas de seguridad y de la TSA fueron de las peores vistas en Estados Unidos en los últimos años: un desorden sin control, donde cualquiera ingresaba al “carril prioritario” y pasaba por delante de los accesos exclusivos para Clase Business y Primera Clase, que además avanzaban mucho más lento que las filas regulares de clase turista.
Si Qatar hubiera inaugurado una nueva sala VIP en la Terminal 8, después de superar finalmente el control de seguridad, habría sido difícil disfrutarla. De todos modos, hubo una visita breve a la sala VIP premium de British Airways, que Qatar utiliza actualmente para sus pasajeros de Clase Business, ya que integra la alianza One World junto con BA y American. Aunque resulta más agradable que una sala VIP de United, Delta o American, y ofrece algunos detalles interesantes, está lejos del estándar de Qatar.
La Terminal 1, en cambio, será de última generación y estará dedicada únicamente a aerolíneas internacionales, con apenas 23 puertas de embarque. Una vez terminada, tendrá menos movimiento que otras terminales grandes. La Autoridad Portuaria, que administra los tres aeropuertos de la ciudad, renovó las terminales de LaGuardia y Newark con muy buenos resultados.
La Terminal B de LaGuardia, de hecho, ganó el premio Skytrax a la Mejor Terminal de Aeropuerto Nueva del Mundo. Ahora, esa experiencia acumulada en los últimos años llega al aeropuerto JFK.
La fecha de la mudanza aún no quedó definida, aunque está prevista para la segunda mitad de 2026 e incluirá una nueva sala VIP de Qatar Airways de casi 1400 metros cuadrados. El espacio tendrá acceso directo a la puerta de embarque, además de áreas de relax, sala de oración, zonas de juegos infantiles, restaurantes de alto nivel y otros servicios premium.
Todavía se conocen pocos detalles, pero todo indica que representará una mejora importante en lujo y comodidad, en una terminal mucho más simple de recorrer. Después de todo, para sostener la mejor Clase Business del mundo, también hace falta sobresalir fuera del avión.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com