La dura vida del joyero que hace "brillar" a artistas como Farruko y 50 Cent
Su nombre es Víctor Rodríguez. Fundó la tienda Tajia Diamonds en 2015 y hoy sus prendas son requeridas por estrellas de la música y el deporte. Sin embargo, más allá del éxito empresarial, su vida personal no es para nada sencilla.

Desde tiempos ancestrales el ser humano busca ornamentos que mejoren su apariencia, haciéndole sentir bien y actualmente las joyas ocupan un gran lugar en ese territorio. Muchas personas prósperas económicamente buscan esos artículos para brillar más y en ese aspecto Víctor Rodríguez es el número uno, ya que es uno de los principales empresarios joyeros hispanos de Estados Unidos.

Tajia Diamonds se estableció oficialmente el 13 de abril de 2015 y tiene su sede en un área de Manhattan, Nueva York, conocida como “distrito de los diamantes”. Allí Víctor lidera a una veintena de empleados que producen y venden cadenas, pulseras, sortijas y anillos de diamantes, platino y oro, en un sector de su establecimiento está la “fábrica”, como el empresario la llama, donde se realizan las piezas, y en la otra parte, la tienda o showroom.

“Tenemos joyas creativas, con diseños personalizados”, afirma Víctor. Una de sus prendas estelares es la cadena de 14 kilates con diamante de VS. Entre sus clientes célebres se encuentran cantantes como El Alfa, Farruko y Bryant Myers, y boxeadores como Robert Easter Jr. y Danny García. Las prendas de su compañía, Tajia Diamonds, son requeridas por estrellas de la música y el deporte. “He podido salir adelante gracias al esfuerzo, la perseverancia y el apoyo de mi familia”, asegura Víctor.

Nacido en New Jersey, de padres puertorriqueños, ha sabido levantarse de pesares financieros. Su hija mayor, Tajia, sufre de una enfermedad neurológica que ha sido una de sus principales motivaciones para triunfar en los negocios. Pese al éxito empresarial, el mayor orgullo de Víctor es su familia, basada en su esposa Marisol y sus hijos: Tajia de 22 años, Víctor de 16 y Matthew de 12. Tajia nació con parálisis cerebral (Palsey) y se moviliza en silla de ruedas, pero no se ha replegado ante las dificultades.

Con el empuje heredado de sus padres, Tajia se ha graduado del colegio secundario con honores e inclusive ha escrito un libro, “Rodando hacia el kindergarten”, definido como “una historia de aceptación, inclusión, y superación”.

“Siempre le digo que siga adelante, que nunca se rinda”, cuenta Víctor. El dueño de Tajia Diamonds es una persona de origen humilde que fundó su empresa desde la nada, prácticamente. No olvida los malos tiempos y actualmente hace donaciones a personas necesitadas. “Debo devolver de alguna manera las bendiciones que he recibido”, manifiesta.

Por Sebastián Rincón.