Rolls-Royce lanza una colección de autos que solo se pueden adquirir por invitación
La compañía británica presentó su programa Coachbuild, con unidades irrepetibles, acceso restringido a clientes seleccionados y un paquete de experiencias privadas vinculadas al desarrollo de cada pieza.

Rolls-Royce decidió llevar la exclusividad un paso más allá. El fabricante británico anunció la Coachbuild Collection, una nueva propuesta dentro del superlujo que une un auto personalizado, creado por la propia marca, con un programa de experiencias pensado para varios años. Más allá de la venta de un vehículo exclusivo, la firma apunta a dar acceso a un ecosistema cerrado, reservado para un grupo muy reducido de clientes.

El eje del proyecto está justamente ahí: no alcanza con querer comprarlo. El acceso será solo por invitación y estará destinado a clientes con una afinidad marcada por el diseño de la compañía, además de un vínculo con la red global de Private Office, la división de la marca enfocada en las relaciones más exclusivas. Cada colección de carrocerías personalizadas tendrá producción limitada, estará diseñada y firmada por la automotriz, y no volverá a repetirse. @@FIGURE@@

En vez de seguir la lógica tradicional de un auto hecho a medida, la marca propone algo distinto: un vehículo completamente nuevo, creado desde cero, junto con una mirada exclusiva al detrás de escena de su desarrollo. Los clientes invitados podrán presenciar pruebas en instalaciones cerradas, seguir la evolución del vehículo en distintas condiciones climáticas y de rendimiento, visitar los estudios de diseño de la compañía y participar de reuniones privadas en algunos de los destinos más exclusivos del mundo.

Para el fabricante, el valor del programa está en la unión entre el objeto y la experiencia. "Esto es algo nunca antes visto en el mundo del superlujo. La experiencia de este programa es inseparable del auto en sí", afirmó Chris Brownridge, CEO de la automotriz. Según explicó, la iniciativa nació después de conversaciones con clientes de distintas partes del mundo que querían no solo ver qué crearía la marca con total libertad, sino además seguir ese proceso en cada etapa. "Coachbuild Collection es el resultado", concluyó. @@FIGURE@@

La tradición del coachbuilding también ocupa un lugar central en la identidad de la marca desde hace más de 120 años. En los primeros años de la automotriz, el chasis se entregaba a talleres especializados, que desarrollaban la carrocería según el deseo de cada cliente, en un proceso que la empresa compara con encargar un traje en Savile Row o un vestido de alta costura en París. Existía, sin embargo, una condición clave: las proporciones alrededor de la parrilla delantera debían mantener al auto como un modelo reconocible de inmediato. Según la compañía, esa regla sigue vigente hasta hoy.

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El primer capítulo de esta nueva etapa también ya tiene un rumbo definido. La primera Coachbuild Collection será un auto totalmente eléctrico y, según la empresa, eso responde a la pasión de muchos de sus clientes por un Spectre. La marca sostiene que varios de los coleccionistas que inspiraron el programa ya son dueños de ese modelo y valoran cómo el sistema de propulsión eléctrico potencia la experiencia característica de la automotriz.

En los hechos, la Coachbuild Collection transforma al auto en un pasaporte a un círculo todavía más exclusivo. No se trata solo de adquirir un modelo raro, homologado y apto para circular, fabricado artesanalmente por el departamento de Coachbuild. Se trata de ser elegido para participar de un proceso en el que el diseño, el acceso y la experiencia pasan a tener tanto peso como el propio vehículo. En el universo del lujo extremo, la marca apuesta ahora por una nueva escala del deseo: antes de comprar, hace falta recibir una invitación.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.