La crisis energética global, desatada por la guerra con Irán, empuja a empresas y países a poner más énfasis en la diversidad de recursos y en la optimización del consumo. Entre el inicio de la guerra, el 28 de febrero, y el anuncio de una frágil tregua el martes, el mercado energético sufrió fuertes subas en los precios del petróleo y el gas, valores elevados en el combustible para aviones y medidas de emergencia en varios países importadores de energía, como semanas laborales de cuatro días y límites al consumo.
Pero la turbulencia que todavía golpea al mercado, a raíz de las trabas en el suministro de crudo, derivados del petróleo, gas natural licuado y gas licuado de petróleo provenientes de Medio Oriente, por las amenazas de Irán sobre la navegación en el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave, y por los ataques contra la infraestructura energética de la región, forzó una revisión de fondo en las empresas del sector, en industrias enteras y en los países importadores.
Los dos ejes de esa revisión, apoyados en los recursos y la tecnología, pasaron al centro del debate. Muchas empresas energéticas, que hoy reciben ganancias extraordinarias por el salto de los precios, buscan aprovechar este momento para profundizar la optimización de sus operaciones y mejorar sus márgenes de largo plazo en un negocio cíclico.
Al mismo tiempo, los países importadores de energía, en especial las economías asiáticas que dependen de forma marcada del crudo de Medio Oriente, ya no hablan solo de diversificar el abastecimiento. También buscan ampliar la variedad de recursos y de fuentes energéticas que utilizan.
El mes pasado, en CERAWeek 2026, un importante encuentro de la industria energética que S&P Global organizó en Houston, Estados Unidos, el CEO de Chevron, Mike Wirth, afirmó que la tecnología es un gran nivelador en tiempos de crisis y que cumple un papel central en la producción energética de Estados Unidos.
"Nunca apuesten contra la tecnología y la innovación. Hay muchísimas cosas que las nuevas herramientas siguen permitiéndonos, y permitirán en el futuro, aprovechar al máximo el recurso. Eso es particularmente cierto cuando hablamos de una meseta en la producción de Estados Unidos", afirmó.
Hoy, Estados Unidos es el mayor productor mundial de petróleo y el principal exportador de gas natural licuado. Tras las interrupciones en el suministro de Medio Oriente, las ruedas más recientes mostraron que el West Texas Intermediate, la referencia del crudo en Estados Unidos, cotizó por encima del Brent, la referencia global, por primera vez en cuatro años.
Eso pasó porque los compradores asiáticos, golpeados por la falta de crudo de Medio Oriente a raíz de la guerra con Irán, salieron a buscar barriles en territorio estadounidense a comienzos de este mes. En ese contexto, la alarma por la seguridad energética concentró la atención de gobiernos y empresas en todo el mundo.
Cómo sacar lo mejor de una crisis energética
Expertos del sector sostienen que los grandes consumidores atraviesan una revisión sobre cómo ampliar no solo su cartera de proveedores de petróleo y gas, sino también pasar a otras fuentes de energía, tanto tradicionales como renovables, para sostener la actividad industrial y el funcionamiento de las economías. Para los productores, buena parte de la apuesta pasa por usar tecnología para consumir menos y producir con mayor eficiencia.
Larry Abramson, líder de asesoría en energía, servicios públicos y recursos naturales de PwC en Estados Unidos, señaló: "Es una industria cíclica que conoce muy bien las crisis. Muchas veces, una volatilidad de nivel de crisis como la que vemos hoy da lugar a la innovación y a nuevas formas de pensar el mercado". @@FIGURE@@
Abramson sostuvo que los actuales desequilibrios entre oferta y demanda en el mercado abren una gran oportunidad para polos productores de hidrocarburos en América del Norte, como la provincia canadiense de Alberta y el estado de Alaska, en Estados Unidos.
"La crisis está llevando a países enteros a mirar a otros socios de importación, pero también a fuentes alternativas. Históricamente hubo, y probablemente habrá durante mucho tiempo, un lugar para el carbón. Las recientes olas de frío en Estados Unidos, en las que las plantas a carbón mantuvieron encendido el sistema eléctrico, son una prueba de eso", afirmó.
"Pero, si tuvieran la opción, no lo usarían de forma permanente. Por eso la crisis también impulsará proyectos de energía nuclear, solar y eólica", concluyó Abramson.
La seguridad energética es un motor lo bastante fuerte como para empujar la diversificación de recursos y la optimización de las carteras energéticas, afirmó Gwenaelle Huet, vicepresidenta ejecutiva de automatización industrial de Schneider Electric. "La actual dinámica de precios altos del petróleo y el gas que estamos viendo tras el conflicto hizo que todos comprendieran que la energía es seguridad, y que la seguridad energética protege la soberanía", indicó. "Mantener y ampliar la electrificación, junto con un suministro confiable de energía, son elementos clave de eso; todo quedó demostrado en la carrera por asegurarse suministros energéticos y alternativas", agregó. @@FIGURE@@
Huet coincidió en que crisis como la actual alimentan el interés por la innovación en todo el entramado energético e industrial. "Esto también se aplica en momentos de caída de los precios de la energía, así como en picos como los que vemos hoy. Reducir la volatilidad es muy importante para mantener bajo control los balances", sostuvo. "Eso vuelve todavía más urgentes las inversiones en tecnología, porque ya no hablamos solo de monitorear el consumo de energía, sino también de encontrar formas y herramientas para optimizarlo", afirmó.
Proveedores de software y hardware para los sectores energético e industrial, como Schneider Electric y sus competidores, reportan una suba en la adopción de automatización avanzada dentro de la actividad. "Nuestra investigación ya muestra un aumento en las soluciones de automatización en todo el sector. El trasfondo de esto es que la inteligencia artificial, el aprendizaje automático y la automatización definida por software están siendo adoptados de manera amplia", precisó.
"La idea de consumir menos y optimizar más apunta de lleno a la creación de valor, sobre todo en un momento en el que el mundo atraviesa una crisis energética global inesperada", concluyó.
*Este artículo fue publicado originalmente en Forbes.com.
*Imagen de portada: Getty Creative / Getty Images