De regreso del almuerzo en el distrito financiero de Nueva York, Dimitri O —sí, ese es su nombre completo—, cofundador y director ejecutivo de Loop, vio a varios transeúntes usando los elegantes tapones para los oídos de su marca. Al otro lado de la ciudad, su socio, Maarten Bodewes, se distrajo al observar a los visitantes del Museo de Arte Moderno.
Si esa noche hubieran salido de Manhattan, tal vez habrían encontrado a más clientes de Loop luciendo una mezcla de colores y estilos en un club nocturno de Brooklyn. Nada de eso sorprende a los dos emprendedores: su startup belga facturó cerca de US$ 220 millones el año pasado, casi la mitad por ventas en Estados Unidos.
Desde que se fundó en Amberes en 2016, Loop creció hasta convertirse en una marca de tapones para los oídos muy vendida y ampliamente imitada, con colaboraciones junto a marcas como Coachella, McLaren y Swarovski. Bodewes y O, amigos de la infancia unidos por su pasión por los festivales de música y las motos, empezaron a sufrir tinnitus hacia fines de sus veintipico. En ese momento, detectaron una oportunidad en el mercado: tapones para los oídos que fueran accesibles y con diseño.
Los tapones para los oídos de Loop, con un diseño elegante similar al de los auriculares intrauditivos, cuestan entre US$ 24 y US$ 64, y están pensados para tres usos: eventos con mucho ruido, momentos de concentración y un descanso sin interrupciones. Funcionan de manera parecida a los AirPods de Apple, que permiten cambiar entre los modos transparente, adaptativo y con cancelación de ruido. Loop se hizo conocida entre quienes asisten a recitales, aunque su éxito actual se apoya en una estrategia de marketing bien afinada en países de habla inglesa, y en una decisión clave tomada hace cinco años, durante la pandemia. "Reposicionamos la marca, pasando de 'proteger tus oídos con estilo' a 'tu vida, tu volumen'", explica O.
Hasta este mes, Loop se vendía casi exclusivamente a través de su canal directo al consumidor. Eso cambió con el desembarco en 600 locales de Target en Estados Unidos. La llegada a tiendas físicas se dio después de varios años de construir una estrategia online sólida. En 2025, la empresa invertirá más de US$ 80 millones en publicidad, lo que equivale a cerca del 35 % de los ingresos totales del año pasado. A pesar del gasto considerable en marketing, Loop es rentable, gracias a que el costo de fabricación y envío de sus tapones para los oídos es muy bajo.
Los anuncios online de Loop apuntan a distintos tipos de consumidores, desde quienes sufren con el ruido al viajar hasta personas con el sueño liviano. Aunque O y Bodewes, ambos de 40 años, crecieron hablando francés y neerlandés, no hay campañas de la marca en esos idiomas. Apostar de forma deliberada por los países de habla inglesa dio resultado.
Este año, Coachella se acercó a la empresa para desarrollar tapones personalizados para el festival de música en California. Además, la figura central de las campañas publicitarias de Loop es Lando Norris, piloto británico de Fórmula 1 y principal corredor de McLaren. Bélgica representa menos del 2 % de los ingresos, y después de Estados Unidos, los principales mercados de la marca son el Reino Unido, Canadá y Australia, en ese orden.
"Hasta ahora vendimos 20 millones de pares de Loops, y al principio siempre nos preguntábamos: '¿Qué porcentaje de Bélgica representa eso?'", dice Bodewes. "Bélgica tiene 11 millones de habitantes. Así que ahora necesitamos otro punto de referencia con el que compararnos", agrega.
Bodewes y O se conocieron a los 13 años, mientras crecían en las afueras de Bruselas. Más tarde estudiaron ingeniería comercial e ingeniería civil, respectivamente. Con el tiempo, O fundó una startup de energía y Bodewes consiguió trabajo en Microsoft.
Después de más de una década, expuestos a ruidos extremos en fiestas, empezaron a notar las consecuencias. "Personalmente, tengo un zumbido constante en la cabeza", cuenta O. "Ya no conozco el silencio", expresa.
"Empezamos a sufrir daños auditivos, pero igual queríamos salir, andar en moto y hacer esas cosas", agrega. "La protección auditiva fue la solución", indica.
Después de probar los tapones para los oídos que ya existían —desde los de espuma más baratos hasta los modelos premium moldeados a medida que costaban cientos de dólares—, concluyeron que no había una opción cómoda y accesible que, "quizás lo más importante, también tuviera un buen aspecto", afirma O. Así que en 2015 se propusieron crear tapones pensados para la vida nocturna. Cada uno invirtió unos US$ 40.000 en el desarrollo del producto. Usaron impresoras 3D para probar distintas versiones y experimentaron con una combinación de filtros para amortiguar y modificar las ondas sonoras.
Al año siguiente, los aceptaron en una aceleradora de empresas con sede en Bruselas. Dejaron sus trabajos y dedicaron los dos años siguientes a perfeccionar Loop antes de salir a buscar inversión para hacer crecer el negocio. Para mediados de 2018, ya habían recaudado unos US$ 60.000 entre amigos y familiares. Ese año vendieron 4.500 pares. "Todo el mundo decía: '¿Invertir en tapones para los oídos? ¿Están locos? No es emocionante, es un sector aburrido'", recuerda O.
En 2019, Loop aumentó la producción y alcanzó aproximadamente US$ 1 millón en ventas, luego de pasar de la impresión 3D —útil para prototipos rápidos y baratos, pero difícil de escalar— a la producción en masa en un laboratorio belga, mediante moldeo por inyección.
A los pocos meses de 2020, las ventas se frenaron casi por completo por los confinamientos por la COVID-19. "En pocas semanas vimos una caída de ingresos del 80 %", recuerda O. En ese momento, Loop vendía sus productos online y en locales como CVS, y cerca del 50 % de su facturación venía del canal minorista.
"En ese momento", dice O, "tomamos dos decisiones importantes", cuenta. La primera fue buscar formas de adaptar los tapones a otros usos posibles. "Nos dimos cuenta de que mucha gente no usaba nuestros productos para protegerse, sino para sentirse cómoda", explica O, "confortable gracias al control del ruido", remarca.
La segunda decisión fue apostar por la venta directa al consumidor. Si bien el canal minorista había impulsado fuertemente los ingresos en 2019, esa vía perdió peso con el comienzo de la pandemia. En cambio, centrarse en la venta directa ofrecía otra ventaja: una mejor y mayor devolución de los consumidores, algo más accesible a través de las compras online y las reseñas en redes sociales.
En julio de 2020, Loop recibió US$ 1 millón de la firma de inversión belga Akiles para acelerar esa transición hacia la venta directa. Pocos meses después, lanzaron su segundo producto, pensado para facilitar la concentración, los viajes y el descanso. Loop cerró ese año con ingresos por US$ 1,2 millones. "A partir de entonces, todo empezó a ir muy, muy rápido para nosotros", afirma O.
El negocio empezó a ser rentable en 2021 y cerró el año con ingresos por US$ 13 millones, luego de enfocarse en expandirse a través del marketing con influencers y de reducir drásticamente los costos de envío. Lo lograron al diseñar paquetes tan compactos que podían entrar en un buzón. En el año siguiente, Loop firmó su primera gran colaboración: desarrolló modelos personalizados para el festival belga de música electrónica Tomorrowland, un evento al que O y Bodewes habían asistido muchas veces.
"Que Tomorrowland se asociara con nosotros, no solo como proveedor, sino que además le dijera a la gente que su fiesta mejora si usan estos productos, fue un mensaje extremadamente poderoso", dice O.
En 2022, Loop lanzó su tercer producto, pensado para facilitar la conversación en ambientes ruidosos, y cerró el año con ingresos por US$ 47 millones. Al año siguiente, casi triplicó esa cifra con el lanzamiento de Switch, un modelo que permite alternar entre distintos modos de uso.
O sostiene que la forma en que posicionaron a Loop en el mercado fue clave para acelerar el crecimiento. Aunque en Amazon abundan las imitaciones baratas de tapones para los oídos —un canal que representa el 50 % de las ventas de Loop—, esos otros productos difícilmente logran destacarse. El desempeño de Loop en 2025 lo refleja: poco después de que Coachella se acercara a la empresa para crear una colección inspirada en el desierto para el festival de verano, O y Bodewes —cada uno dueño del 40 % de la compañía— pudieron elegir entre varios equipos de Fórmula 1 para cerrar una alianza.
"Elegimos McLaren a propósito, no es casualidad", dice O sobre el equipo que hoy es campeón del mundo. "Si mirás a Lando Norris, por ejemplo, también es un fiestero, así que cuando usa estos productos, transmite autenticidad", concluye.
Con viento a favor, O y Bodewes están listos para entrar en las grandes cadenas. "La marca creció lo suficiente como para que la estrategia omnicanal vuelva a tener mucho sentido", afirma O.
La colaboración más reciente de Loop es con Swarovski, con motivo del 130° aniversario de la firma de joyería. El resultado: un par de pendientes Experience Loops de acero inoxidable, decorados con cristales Swarovski de distintos tamaños, a un precio de US$ 120. Bodewes dice que el objetivo final es que usar los Loops resulte "tan natural como ponerse anteojos de sol cuando hay demasiado ruido".
Mientras tanto, Bodewes y O mantienen como ritual anual asistir a Tomorrowland. Aunque ahora, muchas veces, también atienden algunos turnos vendiendo Loops en el stand de la marca. El modelo Tomorrowland x Loop es negro iridiscente, con un brillo que recuerda a una mancha de petróleo. Pero cuando los dos cofundadores miran a su alrededor, ven cientos de pares que la gente llevó desde casa, en tonos azules, verdes, plateados y, claro, dorados.