David Bloom Colaborador Senior
Quizás no lo parezca, pero Giannis Antetokounmpo, el dos veces MVP de la NBA con los Milwaukee Bucks, ese jugador de físico imponente que ruge en la cancha con ráfagas de energía y potencia, tiene debilidad por lo dulce.
Y no solo eso: ahora tiene sus propias golosinas. Se trata de las gomitas Giannis FR34K, un nombre que apela al lenguaje online para combinar su número de camiseta con su apodo, el Monstruo Griego.
El lanzamiento oficial fue hoy, en una alianza con Candy Funhouse, empresa en la que la oficina familiar de Antetokounmpo ya invirtió. Las gomitas están disponibles en tres sabores —tropical, limonada de frutilla y frutos rojos— y vienen en tres formas distintas: una pelota de básquet, el rostro sonriente de Giannis y el logo de Candy Funhouse.
"Me encantan los dulces", me dijo Antetokounmpo en una entrevista reciente. "En el plano humano, a veces mi vida es muy ajetreada. A lo largo de mi carrera en la NBA, tuve que ser muy disciplinado, pensando en mi cuerpo, en estar en forma. A veces cansa un poco. Los mejores atletas del mundo entienden que va a ser aburrido hacer lo mismo una y otra vez", agregó.
Claro que tener debilidad por lo dulce y mantener un físico que le permitió ser elegido, una vez más, para el Juego de las Estrellas de la NBA este fin de semana —será su décima participación— parecen cosas difíciles de compatibilizar. Pero, como buen ateniense, fiel a la tierra de Aristóteles, sabe que la clave está en elegir el momento justo. Moderación, ante todo.
"No como dulces todos los días", dijo Antetokounmpo. "Si los comiera todos los días, no sería quien soy. Pero como algunos en mis días de descanso, quizás dos o cuatro veces al mes", expresó.
Hoy en día, esos pequeños permisos coinciden con los momentos que comparte con los dos mayores de sus cuatro hijos, todos menores de cinco años.
"Intento tomar helado o dulces con mis hijos", contó. "Así es como puedo volver a la realidad y darme cuenta de que lo que hago es serio, pero no tanto. Puedo conectar con ellos. También hay que cuidar la parte mental. Para otros, puede ser el alcohol. En mi caso, como dulces con mis hijos, vuelvo a la realidad y me libero de la presión", agregó.
Sin duda, Antetokounmpo estuvo bajo más presión que de costumbre esta temporada. Una distensión en la pantorrilla limitó sus apariciones —aunque sigue con promedios de 28 puntos, 10 rebotes y casi 6 asistencias en 30 partidos, apenas por debajo de los del año pasado—. Además, su temporada estuvo marcada por rumores de un posible traspaso, que recién se disiparon la semana pasada, cuando venció el plazo de la liga para concretar negociaciones.
Así, el Fenómeno Griego sigue siendo un jugador de los Bucks y ahora también busca facturar con los dulces: esta es su primera inversión pública.
Antetokounmpo trabajó junto a los ejecutivos de Candy Funhouse para definir la marca, la forma y el sabor de las gomitas. Se inspiró, en parte, en los dulces que disfrutaba de chico en Atenas, Grecia.
"Giannis pone toda su intención en todo lo que hace, así que poder finalmente presentar las gomitas Giannis FR34K es un gran momento para él", dijo Dave Theodoropoulos, director de marketing de Candy Funhouse. "Este producto refleja quién es él: juguetón, motivado y auténtico", agregó. @@FIGURE@@
La autenticidad y la unión familiar fueron clave para que Antetokounmpo decidiera invertir en Candy Funhouse en 2023. Se trata de una empresa canadiense, de origen familiar, que se dedica a la distribución y fabricación de golosinas, con una fuerte presencia online y un catálogo que supera los 1200 tipos de dulces. La operación se concretó a través de la oficina familiar que Giannis creó junto a sus tres hermanos, también jugadores de básquet.
El perfil familiar de Candy Funhouse también le recordó a Antetokounmpo sus años de juventud en Atenas, cuando él y sus hermanos ayudaban en el puesto de venta ambulante de sus padres, mucho antes de descubrir el básquet en la adolescencia y transformarse en una de las grandes promesas de la NBA.
"Me conecté con ese aspecto familiar", dijo Antetokounmpo. "Dije que si alguna vez había una manera de colaborar con eso, me encantaría hacerlo", relató.
Gracias al esquema que armó con su oficina familiar, pudo involucrarse de forma más consciente: "Meterme en cosas que me apasionan y que podrían ser rentables para mi familia", explicó. "En mi opinión, ya me tocó la lotería. Estoy intentando administrar mi patrimonio poco a poco", sostuvo.
Tener un asesor de inversiones dentro de su propia empresa también le permite a Antetokounmpo enfocarse en su rol como superestrella de la NBA. "No creo que muchos atletas cuenten con una estructura (como una oficina familiar) que les quite esa carga de encima. Tienen que rendir las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Es muy difícil lograrlo y ser un gran inversor. Tenés que contratar a gente cercana que te ayude. Pueden protegerte y proteger tu marca", explicó.
Las gomitas ya están disponibles online a través de Candy Fun Street, la nueva marca de Candy Funhouse, y también mediante el servicio de entrega local GoPuff en "ciudades seleccionadas".
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com