En 2009, Nick Reber visitó a un médico en un reconocido hospital de Nueva York buscando aliviar un dolor de espalda persistente. El especialista le recomendó una cirugía en la zona media de la columna, y Reber aceptó. Sin embargo, tiempo después descubrió que el verdadero problema estaba en la columna cervical. Esa primera operación trajo complicaciones y, tras ello, se sometió a una segunda intervención. Con el tiempo, acumuló un total de cuatro cirugías de espalda.
“Me diagnosticaron y trataron mal”, declaró a Forbes. “Probablemente necesité a lo sumo una cirugía. Vivo con mucho dolor de espalda y es una parte importante de mi vida”, contó.
La experiencia marcó un antes y un después para Reber, un especialista en datos que en ese momento se desempeñaba como codirector de análisis de investigación en el fondo de cobertura Bridgewater Associates.
Fue desde entonces que hizo lo que haría cualquier investigador: empezó a indagar sobre políticas y economía de la salud. Con el tiempo, llegó a una conclusión clara. Si hubiera dado con un mejor médico desde el principio, se habría ahorrado años de sufrimiento y miles de dólares en facturas médicas que superaban lo que cubría su seguro.
También entendió algo; si ciertos datos, como las tasas de complicaciones o los reingresos hospitalarios, podían servir para identificar a los mejores profesionales, entonces también podían ayudar a reducir el costo total de la atención.
Esa fue la idea que impulsó a Reber a fundar Garner Health en 2019. Hoy, la compañía trabaja con datos anónimos provenientes de unas 320 millones de reclamaciones de seguros médicos, adquiridas a aseguradoras y otras fuentes, para identificar qué médicos logran mejores resultados clínicos con los costos más bajos.
Con esa información, Garner armó una especie de "red dentro de la red" para sus clientes corporativos, que abonan una cuota mensual por cada empleado. Cuando los empleados eligen a uno de los médicos recomendados por Garner para atenderse, la empresa les reembolsa los gastos de bolsillo. De todas formas, no están obligados a consultar con un profesional de esa red.
Garner sostiene que los médicos que identifica como los mejores registran tasas de complicaciones un 75 % más bajas, tasas de hospitalización un 60 % menores y tienen tres veces más probabilidades de seguir las pautas clínicas que sus colegas. Según Reber, esto se traduce en una reducción promedio del 12 % en el gasto total en atención médica para las empresas que contratan sus servicios.

Se trata de un avance importante en un contexto en el que los costos de la atención médica vienen escalando sin freno. El seguro médico ofrecido por las empresas en Estados Unidos aumentó más de 6 % anual y se proyecta que alcanzará un costo promedio de más de US$ 18.500 por empleado, según una encuesta nacional de Mercer sobre planes de salud corporativos.
Esto encendió las alarmas entre directores ejecutivos y financieros, que ven cómo estos gastos impactan en las ganancias, especialmente en las compañías con planes de salud autogestionados, donde deben cubrir directamente los costos de atención. Al mismo tiempo, los empleados con dificultades económicas enfrentan cada vez más problemas para pagar copagos, ya que las empresas trasladan parte del incremento a sus bolsillos.
La empresa en números
La promesa de Garner de bajar los costos de atención médica sin necesidad de recortar beneficios le permitió sumar más de 700 empresas como clientes. Entre ellas están la constructora Clayton Homes, que en 2024 registró ingresos por US$ 12.400 millones; el fabricante de pisos Mohawk Industries, con ingresos por US$ 10.800 millones; y Mercy, un sistema de salud sin fines de lucro que cuenta con 50 hospitales. Actualmente, Garner cubre a más de 2,5 millones de personas. "Nos convertimos en una especie de solución al botón de pánico", afirmó Reber.
Hoy, Garner anunció que recaudó US$ 118 millones en una nueva ronda de inversión liderada por Kleiner Perkins, que valoró a la empresa en US$ 1.350 millones. También participaron Redpoint, Maverick y Kaiser Permanente Ventures, lo que llevó la financiación total por parte de capitales de riesgo a cerca de US$ 200 millones. Garner proyecta que sus ingresos recurrentes anuales superarán los US$ 200 millones el año próximo. Reber no quiso revelar qué porcentaje de la compañía conserva ni cuáles son los ingresos actuales.
"Es como la base de datos Moneyball para proveedores de atención médica", dijo Josh Coyne, socio de Kleiner Perkins.
En 2022, la empresa de logística Kenco, con sede en Chattanooga, Tennessee, incorporó el programa de Garner para sus 6.800 empleados estadounidenses a tiempo completo, en su mayoría trabajadores de almacén y choferes de camiones. Desde entonces, cerca del 70% de su personal elige atenderse con los médicos recomendados por Garner. “Captamos la atención de nuestros empleados”, aseguró Cathy Phillips, gerenta sénior de beneficios y bienestar de Kenco.
Según explicó, el retorno de la inversión (ROI) fue de algo más del 13 %, incluso teniendo en cuenta el reembolso de los gastos de bolsillo que hace la empresa a sus trabajadores. “Nos ahorró una cantidad significativa de dinero”, dijo. “Nos da una perspectiva muy prometedora sobre el futuro de nuestro plan de salud”, expresó.
Reber, de 41 años, ideó el plan para Garner no solo a partir de su propia experiencia con el sistema de salud, sino también por lo que aprendió durante los tres años que trabajó en Oscar Health, a partir de 2016. Una de sus tareas consistía en registrar sistemas hospitalarios y luego analizar datos de rendimiento para encontrar formas de mejorar las redes que Oscar ofrecía a sus clientes de seguros. Lo que descubrió, según contó, fue que la mejor manera de mejorar los resultados de los pacientes y reducir los costos era lograr que las personas eligieran a los mejores médicos.

“Presentaba los datos a nuestros socios hospitalarios y les decía: 'Acá tienen datos impactantes: una parte importante de sus médicos está reduciendo la esperanza de vida de las personas'. Me decían: 'Genial, interesante, pero lamentablemente, los médicos que no les gustan son los que más ingresos generan, y si los eliminan de la red, simplemente los eliminaremos por completo'”, recordó.
Reber entendió que debía encarar el problema desde otro lugar. Pensó que si Garner lograba identificar a los mejores médicos y ofrecía a las personas un incentivo económico para elegirlos, al menos una parte de los pacientes optaría por esa alternativa. Eso permitiría mejorar la calidad de la atención y, al mismo tiempo, bajar los costos.
Seleccionar a los mejores médicos a partir de datos no es sencillo. De hecho, existen quejas online de empleados de empresas que adoptaron el programa de Garner, principalmente por las restricciones que impone su red. "Al exponer estos datos, la gente tendrá preguntas y es posible que no coincidan con sus ideas preconcebidas" sobre qué médicos podrían ser mejores, explicó Reber. También sostuvo que el modelo seguirá afinándose a medida que se incorporen más datos, entre ellos los que pueden aportar las propias empresas clientes, que tienen la opción de compartir la información de sus reclamaciones.
"Es un producto desafiante", reconoció Reber, y agregó: "Es un ecosistema de pago completamente nuevo sobre cómo deberían funcionar los incentivos".
Reber también vivió en carne propia la utilidad del sistema que creó. El año pasado necesitó una cirugía de hernia y eligió a uno de los médicos recomendados por Garner. Según relató, el especialista pudo realizar el procedimiento por laparoscopia, lo que redujo significativamente el tiempo de recuperación en comparación con una cirugía abierta. El resultado fue mejor que el de un colega que se operó por el mismo motivo, con otro médico, en el mismo hospital de Nueva York. "Obviamente, soy el director general parcial, pero la diferencia es evidente cuando se tiene esta información", sostuvo.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.