Todas las noticias sobre el trabajo reciente de Anthropic no encajan bien en un solo título. En esencia, la empresa se prepara para desplegar 3,5 gigavatios de capacidad de cómputo, distribuidos en varios centros de datos, con TPUs de Google y Broadcom, según un nuevo informe de TechCrunch y algunos detalles de una reciente presentación de Broadcom ante la SEC.
"Esta reformulación de los acuerdos de cómputo de Anthropic llega en un momento en que la demanda de sus modelos de IA sigue en alza", escribió Rebecca Szkutak, veterana periodista de IT, el 7 de abril.
Pero además, hay otro contexto: un plan de Anthropic para multiplicar su presencia en Estados Unidos mediante centros de datos que respalden el tipo de operaciones para las que busca este nuevo hardware.
Al parecer, muchas de estas instalaciones estarán en los estados de Nueva York y Texas. El otro periodista de TechCrunch, Russell Brandom, cubrió ese tema en noviembre pasado, cuando destacó una alianza con Fluidstack, una empresa de "neocloud", y calculó que Anthropic destinará cerca de US$ 50.000 millones a ese proyecto.
"Nos estamos acercando a una IA que puede acelerar el descubrimiento científico y ayudar a resolver problemas complejos de maneras que antes no eran posibles", dijo en ese momento el cofundador de Anthropic, Dario Amodei. "Concretar ese potencial requiere una infraestructura que pueda sostener el desarrollo continuo en la frontera", agregó.
Por qué las TPU
Quizás te preguntás por qué los acuerdos de compra que figuran en los registros de Anthropic son por Tensor Processing Units, o TPU, y no por las GPU que Nvidia llevó al centro de la escena.
La explicación breve es que las TPU tienen una arquitectura más eficiente para cargas de trabajo específicas. Las GPU, en cambio, resultan más prácticas para usos más amplios. Por eso, si una empresa como Anthropic tiene procesos de IA muy definidos, una TPU puede encajar mejor. De todos modos, el sector en general hoy apunta con fuerza a líneas de GPU de Nvidia como Grace Hopper y Vera Rubin, bautizadas en homenaje a dos figuras destacadas de la ciencia.
El ascenso de Anthropic
Todo esto también deja en evidencia la fuerte suba de Anthropic como una de las principales compañías de IA de Estados Unidos. Dario Amodei fundó esta empresa junto con su hermana hace apenas unos años y ahora manejan una enorme cantidad de dinero.
Dani, de Humai.blog, escribió, con estimaciones sobre nueva financiación de Anthropic como respaldo: "Anthropic básicamente pasó de startup a máquina de hacer dinero en 12 meses. Un ritmo de ingresos de US$ 30.000 millones es el tipo de cifra que hace que los ejecutivos de OpenAI se despierten empapados de sudor frío, y Google acaba de convertirse en su mejor amigo con el mayor acuerdo de capacidad de cómputo en la historia de la IA".
Acá va una nueva declaración del CFO de Anthropic, Krishna Rao, sobre el acuerdo entre Google y Broadcom: “Esta alianza revolucionaria con Google y Broadcom es una continuidad de nuestro enfoque disciplinado para ampliar infraestructura: estamos construyendo la capacidad necesaria para acompañar el crecimiento exponencial que vimos en nuestra base de clientes, al tiempo que permitimos que Claude marque la frontera del desarrollo de la IA. Estamos asumiendo nuestro compromiso de cómputo más importante hasta ahora para seguir el ritmo de nuestro crecimiento sin precedentes”.
Conflicto interno y externo
Claro que, en medio de todo esto, la gran noticia sobre Anthropic hace un par de meses fue su cruce con el Departamento de Defensa por las armas letales autónomas y el espionaje masivo sobre ciudadanos de EE.UU., un debate en el que la empresa de IA quedó del lado del "no". Pero además aparece otra crítica, esta vez sobre sus motivaciones internas, porque algunos sostienen que la trayectoria de Anthropic luce un poco contradictoria. @@FIGURE@@
"Anthropic está en conflicto consigo misma, pensando profundamente, incluso con ansiedad, sobre aparentemente cada decisión", escribió Matteo Wong en The Atlantic, en un artículo titulado, de manera melodramática, "Anthropic está en guerra consigo misma".
La idea de fondo parece ser que, aunque Amodei reconoció en público los riesgos de avanzar demasiado rápido con la IA, la empresa no da señales de bajar el ritmo. Ese es un dato de contexto importante para entender una compra masiva de TPU y un plan nacional de centros de datos.
Habrá que seguir de cerca los próximos pasos.
*Este artículo fue publicado originalmente en Forbes.com.