La Cámara Ecuatoriano Coreana construye una nueva historia
Desde 2021 comenzó el sueño para articular un gremio especializado en el mercado coreano. A finales de septiembre de 2025 se integró la Cámara de Comercio Ecuatoriano Coreana con siete empresas y en 90 días los planes son aumentar otras 30. Santiago Martínez, presidente, y Jorge Luis Gallegos, director de Cooperación e Industria, cuentan el proceso y las oportunidades comerciales. El SECA con Corea del Sur fue ratificado por el presidente ecuatoriano vía decreto, el 15 de abril de 2026, luego de la aprobación de la Asamblea.

Mónica Mendoza Saltos Editora General

“Annyeonghaseyo" (안녕하세요). Es lo primero que responde Jorge Luis Gallegos cuando le pregunto por un saludo en coreano. Significa 'hola'. Santiago Martínez, en cambio, dice que la palabra que no se le olvida es salud para hacer un brindis, “geonbae" (건배), pero aclara que no es el experto. Ambos sonríen en el inicio de una conversación en español, salpicada por palabras aisladas en coreano.  

“Yo soy el experto”, señala Jorge Luis. Tiene una relación en el ámbito personal y profesional con Corea del Sur, conocido como uno de los tigres asiáticos por su economía de rápido crecimiento e industrialización. Está casado con una coreana-americana desde hace 20 años. Vivió en ese país 10 años trabajando en ProEcuador como director de la oficina comercial.

“Conocí a mi esposa en la universidad en Estados Unidos, en 2005. Antes de ir a Corea trabajé 14 años en Nueva York en el PNUD, en la Clinton Foundation y en empresas de lobby. En una visita presidencial me ofrecieron aplicar a ProEcuador. Me dijeron que había una oportunidad en Corea y acepté, dije mi esposa es coreana, ¿por qué no?, y regresé hace ocho meses a Ecuador”. 

“El destino lo llamaba, no había forma de que escape”, bromea Santiago. En esa época, recuerda que se conocieron cuando viajó con una misión comercial de 13 empresas ecuatorianas para conocer el mercado coreano y descubrir oportunidades de exportación. Participaron en un programa de cooperación binacional llamado Task. El proceso comenzó en 2021 y duró casi tres años. 

“Desde entonces mantenemos una amistad, respeto y admiración” añade Santiago. Esta relación fue importante para dar los pasos en la creación de la primera Cámara de Comercio Ecuatoriano Coreana. Además, siete de las 13 empresas del grupo que conoció el potencial del mercado coreado fueron la base para fundar el gremio a finales de septiembre de 2025: Incremar, Hortaleg, Fruit Wise, Agrodely, Ile, Cafecom y Plantain Republic. El plan en 90 días es incorporar 30 empresas más. 

Santiago Martínez, gerente general de Incremar, una industria de alimentos es el presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriano Coreana, y Jorge Luis Gallegos, el director de Cooperación e Industria de esta cámara. 

“Con estas empresas conocimos el potencial que existe en el mercado coreano para los productos ecuatorianos. También algunas empresas y ciudadanos coreanos nos sugerían que hiciéramos una cámara para aprovechar las iniciativas que existen entre ambos países, ya que no había un ente articulador especializado en ese destino. El sueño de crear el gremio comenzó cuando viajamos en 2021 y se concretó el año pasado”, cuenta Martínez.

La creación de la cámara se formalizó después de que Ecuador y Corea del Sur suscribieron en Seúl el Acuerdo Estratégico de Cooperación Económica (SECA por sus siglas en inglés), un instrumento que marcaba un antes y un después en la relación comercial entre ambos países. Eso ocurrió el 2 de septiembre de 2025 y abrió las puertas a la cuarta economía más grande de Asia y la décima más grande a escala global, con una población de 51,5 millones de habitantes.

Siete meses después, la Asamblea Nacional de Ecuador aprobó el documento, luego de pasar el control en la Corte Constitucional. Un día después, el 15 de abril de 2026, el presidente Daniel Noboa, mediante el Decreto Ejecutivo 359, ratificó “íntegramente” el SECA con Corea del Sur. El congreso de ese país también tendrá que ratificar y deben darse algunos pasos diplomáticos. 

Todavía no hay una fecha para la entrada en vigor del acuerdo, pero la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) proyecta que las ventas a ese país se incrementarán en US$ 367 millones en el mediano plazo. 

El objetivo de la cámara es fortalecer la relación comercial entre ambos países, convertirse en un socio adicional a todos los esfuerzos comerciales, ser un puente con el sector privado, apoyar a los exportadores ecuatorianos y facilitar la entrada de empresas importadoras interesadas en traer productos de ese país. 

“Somos economías complementarias, Corea importa casi el 70 % de su comida y materia prima y exporta tecnología y servicios. Ecuador es líder en productos alimenticios como camarón, cacao, banano, café, cotizados por el consumidor coreano. Pero también nos beneficiamos para traer tecnología y servicios que ofrecen”, dijo Jorge Luis Gallegos, antes de que se aprobara el acuerdo. 

Durante su estancia en Corea del Sur, conoció las preferencias del consumidor coreano. Por ejemplo, les gustan los chocolates con más de 75 % de cacao, no dulces y los snacks con sabores exóticos como pescado o camarón, pero no con limón, ni cilantro. 

“Ellos consumen lo que nosotros podemos y hacemos, pero lo consumen de diferente manera y en esa brecha de conocimiento podemos ayudar y Corea nos puede brindar esas tecnologías para que nuestros productos puedan entrar a ese mercado. Corea es solo el principio, pero con esta capacidad podemos aprender a abrir otros mercados como Vietnam, Indonesia, Filipinas, Japón, y ser más competitivos”, explica Gallegos.

El potencial de SECA

Según Jorge Luis Gallegos, el acuerdo SECA es más amplio que un tratado de libre comercio: incluye educación, becas, cooperación académica, tecnológica, servicios y entretenimiento. El año pasado vino un equipo coreano de la contraparte de Agrocalidad, para conocer los procesos de certificación y también para enseñarnos cómo cumplir con los estándares del SECA. 

Corea es uno de los tigres asiáticos y líder en la nueva economía que es la de data. Es líder en producción de semiconductores, teléfonos celulares y aparatos electrónicos. Tiene conocimiento para aportar y capacitar. La intención no es inventar la rueda sino aprender de lo que ya han hecho y beneficiar a nuestras pymes, industrias y emprendedores, incluso en videojuegos y aplicaciones móviles”, añade Gallegos.

Según Martínez, la diferencia del SECA frente a otros acuerdos comerciales es que no solo abarata productos, sino que “despierta capacidades dormidas del país mediante coordinación con entidades coreanas". Las oportunidades son potenciar la oferta exportable tradicional y abrir sectores nuevos como tecnología, servicios, inteligencia artificial y realidad virtual. 

“Corea también busca desarrollar materias primas aquí para skin care, alimentación, centros de innovación y logística, fortaleciendo su presencia en el Pacífico Sur”, añadió.

En movilidad, dijo el presidente de la cámara, el acuerdo permitirá autos más seguros y eficientes. En agroindustria, Corea usa inteligencia artificial para reducir el tiempo de desarrollo de nuevos productos de seis meses a dos semanas. “Esa experiencia puede replicarse en Ecuador para ser más competitivos y abaratar costos”.

La expectativa de Martínez es el SECA entre en vigor en junio o julio de este año. “No es una carrera de velocidad, sino de mediano y largo plazo. Ecuador debe aprender del mercado coreano y ajustarse a sus exigencias fitosanitarias y organolépticas. Certificarse en Corea abre puertas a otros mercados del Asia”.

Importancia comercial

En Sudamérica, Corea del Sur ya tiene acuerdos comerciales con Colombia, Perú y Chile, por lo tanto, sus productos tienen una ventaja para entrar a ese mercado frente a los ecuatorianos. El SECA se convierte en el segundo acuerdo comercial de Ecuador con un país asiático, después de China que este año cumple dos años de vigencia. 

Corea del Sur pasó de ser el socio comercial de Ecuador número 44 en exportaciones en 2020, al puesto 21 en 2025, con US$ 143 millones. En importaciones era número 14 en 2020 y en 2025 cayó a 13, con US$ 275 millones, según las estadísticas de Fedexpor. 

El 82 % de exportaciones no petroleras no mineras pertenecen a productos alimenticios. El 62 % son agrícola/agroindustrial (banano, plátano, chocolate, pasta y puré de banano), 19 % acuícola pesquero (camarón, pesca fresca y alimento para mascotas) y 19 % manufacturas (metales, botones de tagua, productos químicos).

Un análisis de Fedexpor concluye que US$ 18 millones se pagan en aranceles por la entrada de productos a Corea del Sur. Eso equivale al 18 % de las exportaciones no petroleras no mineras a ese mercado. 

El 80,67 % de las líneas arancelarias de Ecuador ingresarán de forma inmediata con arancel cero. Según el Ministerio de Producción, Comercio, exterior e Inversiones, 4.821 productos coreanos ingresarán a con cero aranceles medicamentos, celulares, vehículos ecoeficientes, entre otros. 

 Los envíos de camarón que tienen 20 % de arancel tendrán una desgravación de forma inmediata a cero. El banano que está con 30 % de arancel se desgravará a 5 años. Café, con 30 % de arancel se desgravará a 3 años.

Desgravación de productos con potencial de incremento de ventas son: arándanos con 45 % de arancel se desgravará a 10 años. Chifles con 45 % de arancel, a 7 años. Maracuyá con 30 %, a 7 años. Brócoli con 27 %, a 7 años. Aguacate con 30 % de arancel a 10 años. Flores con 25 % de arancel, a 12 años y pitahaya con 45 % de arancel, a 10 años. (I)