Sofía Lara Benítez Periodista
En 2025, la Cámara Ecuatoriana del Libro registró 8.253 títulos publicados en el país, que significó un crecimiento del 83 % en los últimos cinco años, ya que en 2021 fueron 4.509.
El quinquenio muestra una trayectoria de expansión sostenida, con un salto importante en 2024 (cuando se incrementó en 35,6 %, en un solo año) y una estabilidad en la producción. En otras palabras, según los registros del Número Internacional Normalizado para publicaciones, ISBN, la industria editorial nacional está en auge.
Pero, ¿qué escribe Ecuador? El año anterior las categorías Ciencias Sociales, con 3.383 títulos, Tecnología y Ciencias Aplicadas con 1.312 y Literatura con 985, dominaron la industria nacional. Los temas con más registros, dentro de estas categorías, son Educación (771 títulos), Investigación (570) y Literatura ecuatoriana (241).
Esto evidencia que las producciones educativas dominan las Ciencias Sociales y son el motor de la industria ecuatoriana. El presidente de la Cámara del Libro, Fabián Luzuriaga, lo explica: "Los autores infantiles son los que hoy por hoy más publican, porque son los que entran en la malla curricular del plan lector de los colegios". La literatura para adultos enfrenta un mercado mucho más incierto.
El mapa de la producción editorial
Si el libro ecuatoriano tiene un lugar de origen, es la provincia de Pichincha. Esta geografía, donde está la ciudad capital, concentra el 48,31 % de todos los títulos registrados el año pasado (3.987), seguida por Guayas con el 14,44 % (1.192) y Azuay con el 8,12 % (670). Estas suman cerca del 71 % de toda la producción nacional. Otras amazónicas y costeras registran apenas uno o dos títulos.
La encuesta sectorial que la Cámara realizó a 134 actores (editoriales y escritores), entre abril y junio de 2026, complementa ese dato. El 71,6 % de las empresas del libro están domiciliadas en Pichincha.
Del total de títulos registrados en 2025, solo el 46 % son comercializables. Es decir, están disponibles para la venta. El resto corresponde a publicaciones institucionales, académicas o de circulación restringida. Ecuador publica más, pero no necesariamente llega más al lector.
Y hay un número que habla de una deuda cultural pendiente. En 2025 se publicaron 317 títulos en inglés, y solo 22 en quichua, 17 en kichwa, 9 en shuar y 8 en achuar. El país con una de las mayores diversidades lingüísticas de América del Sur publica quince veces más en inglés que en todas sus lenguas originarias juntas.
Cuando alguien le pregunta sobre las dificultades del sector, Fabián Luzuriaga repite una frase: "Somos huérfanos de editoriales internacionales". En Ecuador no opera ninguno de los grandes grupos: ni Planeta, ni Random House, ni Alfaguara.
Los autores ecuatorianos que quieran publicar con distribución internacional deben salir del país. Publican con Planeta Colombia, con otras argentinas o españolas. Y entonces, para que sus libros lleguen a las librerías ecuatorianas, alguien tiene que importarlos.
Eso define buena parte de la estructura del mercado. En 2025, Ecuador compró libros por US$ 74,5 millones, frente a exportaciones de US$ 11,6 millones, según la información del Banco Central, procesada por la Cámara.
Una brecha de seis a uno que se ha mantenido durante toda la última década. El pico de importaciones superó los US$ 80 millones en 2018; las exportaciones alcanzaron su máximo en 2024 con US$ 16,6 millones.
Los principales proveedores entre 2021 y 2025 fueron Reino Unido (US$ 34,4 millones acumulados), Colombia (US$ 26,4 millones) y España (US$ 24,6 millones). Que el país europeo encabece la lista tiene una explicación concreta. De ahí vienen los textos de aprendizaje de inglés para los colegios ecuatorianos como Cambridge, Oxford, todas las editoriales especializadas en enseñanza de idiomas.
Colombia ocupa el segundo lugar porque es el principal proveedor de libros en español, especialmente de literatura, ciencias sociales y textos académicos. Luzuriaga agrega que lo que exportamos son, en cambio, "textos educativos y clásicos sin derechos, que editoriales locales editan y distribuyen en Perú, Colombia, Panamá y México".
¿Cuántos libros lee el ecuatoriano? La respuesta honesta es que no se sabe con precisión. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) y el Ministerio de Cultura reportaron un libro completo al año, para el periodo 2021-2022. El Latinobarómetro ubica la cifra en tres. El 57,5 % de los ecuatorianos declara leer libros, pero esa cifra no dice en qué formato ni cuántos. La Cámara, por su parte, reconoce que no existe un dato oficial fiable de lectura per cápita.
Construir una feria desde adentro
Del 30 de septiembre al 4 de octubre de 2026, el Centro de Exposiciones Quito se convertirá en el epicentro del libro nacional. Más de 130 expositores, 200 actividades y 14 invitados internacionales. Entre ellos, Guillermo Arriaga, Andrés Neuman y Carmen Posadas conforman la primera Feria Internacional del Libro de Quito, organizada a través de una alianza público-privada. El Estado aporta US$ 300.000, la Cámara US$ 150.000 y el ingreso es gratuito.
Según Luzuriaga, "es la primera vez que la feria se construye con todos los actores del ecosistema editorial". Pero el evento es también un espejo de la industria que crece, pero tiene tensiones internas y aún no ha resuelto su relación con el mercado global.
Fue en ese contexto que la Cámara decidió retomar la FIL Quito con un modelo diferente. En esta ocasión se realizó una agenda a través de una curaduría participativa. Fueron los expositores, autores, editores, distribuidores y gestores culturales quienes construyeron la programación.
El objetivo mayor, que indica Luzuriaga, es posicionar a Quito en el circuito latinoamericano y que la FIL tenga una fecha fija de proyección internacional. (I)