Los formularios S-1 de OpenAI, Anthropic y SpaceX revelarán cuánto facturan, cuánto pierden y qué compromisos de infraestructura ya asumieron para sostener valuaciones de hasta billones de dólares.
La IA quebró la vieja lógica que unía a las Siete Magníficas. Ahora Wall Street mira quién gana con el gasto tecnológico, quién solo paga para defender márgenes y dónde puede aparecer la próxima gran oportunidad para los inversores.
El mercado apuesta a que Starlink sea para SpaceX lo que el buscador fue para Alphabet, una infraestructura global capaz de multiplicar ingresos y sostener una valuación de gigante tecnológico.
Alphabet, empresa matriz de Google, la constituyó como empresa en 2021. La compañía cuenta con una enorme reserva de efectivo, pero mantiene el hermetismo sobre qué fármacos podrían llevar a la etapa clínica.
El ex CEO de Google sigue lejos del retiro: diversificó su fortuna en startups tecnológicas y militares, en una nueva etapa en la que apuesta por el poder estratégico de la innovación.
El cofundador trepó gracias al rally de Alphabet, mantiene control accionario junto a Sergey Brin y sigue cerca de definiciones clave ligadas a la inteligencia artificial.
La apuesta a un plazo inusual reaviva el debate sobre la vida útil de las grandes tecnológicas, pone a prueba la confianza del mercado en su capacidad de adaptación y abre una nueva etapa en la carrera por financiar la expansión de la inteligencia artificial con deuda de larguísimo aliento.
La desconfianza frente a los aumentos agresivos en inversión de capital sacudió a empresas tecnológicas de primera línea, incluso a aquellas que muestran buenos resultados.
Formado en Wall Street y convertido en referente del sector energético, Sheldon Kimber construyó una firma clave para el salto tecnológico de Alphabet, con proyectos que cruzan energía limpia, centros de datos y almacenamiento a gran escala.
Su empresa, nacida en una fábrica de motores para lavarropas, multiplicó su valor gracias al auge de la inteligencia artificial y la demanda global de hardware para centros de datos.
La empresa de viajes autónomos de Alphabet, que está experimentando un rápido crecimiento, espera expandirse a más de 20 ciudades, incluidas Londres y Tokio, para fines de 2026, en comparación con sus seis actuales.
Pese a que reinvierte buena parte de sus ingresos, Alphabet recompensó a sus accionistas con más de US$ 350.000 millones en una década. Cómo se explica esta cifra y qué otras empresas integran el podio.
El repunte de las acciones de Oracle, tras una racha negativa, catapultó el patrimonio de su fundador y lo dejó por encima de Sergey Brin en el ranking global de fortunas. El mercado premió a Ellison pese a las dudas sobre el papel de la empresa en la carrera por la inteligencia artificial.
La suba del 2,2% en las acciones de Alphabet le permitió a Sergey Brin desplazar a Larry Ellison del podio. El avance se potenció tras rumores de una posible alianza con Meta para proveer chips de inteligencia artificial.
Sergey Brin superó este martes a Larry Ellison de Oracle para convertirse en la tercera persona más rica del mundo, situándose detrás de su compañero cofundador de Google, Larry Page, mientras que las acciones de la empresa matriz Alphabet han subido en las últimas semanas gracias al optimismo por su negocio de inteligencia artificial.
Con cuentas en el exterior o a través de CEDEARs, los inversores locales pueden aprovechar el impulso global de Nvidia, Microsoft y Alphabet, tres gigantes tecnológicos que siguen atrayendo capital por su rol central en el desarrollo de nuevos modelos de inteligencia artificial.
El desplome de las acciones, tras resultados que decepcionaron a Wall Street, le costó a Meta su peor jornada del año y a su fundador, una pérdida récord en su fortuna personal.