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 Este 27 de abril, el ex CEO del gigante de internet cumple 71 años.
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Este 27 de abril, el ex CEO del gigante de internet cumple 71 años.
Village Global, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons.

El método Schmidt: así invierte el hombre que ordenó Silicon Valley para liderar la frontera de la IA y la defensa

Franco Della Vecchia

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El ex CEO de Google sigue lejos del retiro: diversificó su fortuna en startups tecnológicas y militares, en una nueva etapa en la que apuesta por el poder estratégico de la innovación.

27 Abril de 2026 07.01

Para explicar los mejores años de Google, es imposible eludir el nombre de Eric Schmidt. Este 27 de abril, el ex CEO del gigante de internet cumple 71 años y comienza a transitar la octava década con inversiones e intereses en áreas que exceden el trabajo por el que es mundialmente reconocido.

Forbes lo ubicó entre las 60 personas más ricas del mundo en 2026, con una fortuna estimada en US$ 35,5 mil millones. Y aunque hoy no tiene funciones operativas en Google, buena parte de su fortuna mantiene un vínculo estrecho con Alphabet, la controladora del grupo.  A más de dos décadas de su llegada a la compañía, Schmidt sigue asociado al período en que el buscador se popularizó y el término “googlear” pasó a formar parte de la jerga cotidiana.

Un ingeniero que llegó a la cima de Silicon Valley

Schmidt nació en Falls Church en 1955. Estudió ingeniería eléctrica en Princeton y luego obtuvo una maestría y un doctorado en informática en Berkeley. Ese recorrido académico definió el perfil que después lo distinguió en la industria: un especialista en sistemas que aprendió a conducir organizaciones complejas sin perder el hilo conductor de la tecnología.

Eric Schmidt - SE PUEDE USAR - (Foto: Gisela Giardino, CC BY-SA 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0>, via Wikimedia Commons)
Aunque Schmidt hoy no tiene funciones operativas en Google, buena parte de su fortuna mantiene un vínculo estrecho con Alphabet. (Foto: Gisela Giardino, CC BY-SA 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0>, via Wikimedia Commons)

Antes de desembarcar en Google, trabajó en Xerox PARC, Bell Labs y Zilog. Más adelante ingresó en Sun Microsystems en 1983, donde construyó una larga carrera hasta llegar al puesto de director de tecnología. En 1997 asumió como CEO y chairman de Novell, otra estación decisiva dentro de su carrera. Todo ese recorrido construyó el tipo de experiencia que después resultó fundamental para una empresa joven, ambiciosa y todavía desordenada como Google.

Cuando Larry Page y Sergey Brin lo convocaron en 2001, la compañía necesitaba una conducción capaz de aportar rigor sin desactivar su impulso innovador. Schmidt entró al consejo de Google en marzo de ese año y, en julio, asumió el puesto de CEO. Permaneció en ese cargo hasta abril de 2011. Durante esa década quedó a cargo de la difícil tarea de darle un formato corporativo a una empresa que crecía a gran velocidad y aún conservaba hábitos propios de una startup.

Ejerció un rol de nexo entre la ingeniería y la gestión. Esa posición le permitió ordenar la estructura interna, mejorar la capacidad de ejecución y sostener la expansión sin limitar la libertad que los fundadores consideraban indispensable. Google encontró en él a un gestor técnico con experiencia en infraestructura y redes, en un momento en que necesitaba algo más que intuición emprendedora.

La década en la que Google cambió de escala

Bajo su gestión, Google tomó decisiones que cambiaron el curso de su recorrido. La salida a bolsa ocurrió en agosto de 2004. En 2006, compró YouTube por US$1.650 millones, una apuesta que consolidó su dominio en el video online cuando el negocio todavía estaba en formación. En 2008, lanzó Chrome, el navegador con el que pasó a disputar directamente la puerta de entrada de los usuarios a internet.

Eric Schmidt - SE PUEDE USAR - (Foto: Guillaume Paumier, CC BY 3.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/3.0>, via Wikimedia Commons)
(Foto: Guillaume Paumier, CC BY 3.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/3.0>, via Wikimedia Commons)

Google quería intervenir en cada capa relevante de la experiencia digital. En ese marco, Schmidt fue el ejecutivo que dio consistencia a un proyecto que requería imaginación, pero también método. Armó una estructura capaz de sostener apuestas a largo plazo sin perder velocidad de respuesta. Mientras Page y Brin impulsaban la visión tecnológica, él aportaba disciplina y orden. Esa mezcla le permitió al gigante de internet adoptar una mentalidad experimental y, al mismo tiempo, operar a escala global.

Después de dejar el cargo de CEO en 2011, Schmidt siguió vinculado a la empresa como presidente ejecutivo  y, más tarde, como asesor técnico. Su salida del consejo de Alphabet se concretó finalmente en junio de 2019 y su rol de asesor técnico terminó en febrero del año siguiente. Aun así, su vínculo con Google siguió de la mano de un gran paquete accionario que hoy constituye una parte importante de su fortuna. El último dato público citado en la documentación de Alphabet para 2025 le atribuía 48.808.584 acciones equivalentes de clase A y 39.507.677 acciones clase B

Del negocio digital a la ciencia, la energía y la defensa

Tras su paso por Google, Schmidt se concentró en inversionesfilantropía científica y política tecnológica. En 2010 lanzó Innovation Endeavors, un fondo orientado a empresas jóvenes de software, salud, infraestructura e industria física. En 2017 cofundó Schmidt Futures junto con Wendy Schmidt. Más adelante, en 2024, ambos impulsaron Schmidt Sciences, una plataforma para financiar la ciencia vinculada a la IA, la investigación climática, las biociencias y la astrofísica.

A eso también hay que sumarle una faceta intelectual. Schmidt escribió libros sobre tecnología, gestión e inteligencia artificial y ganó espacio en la conversación política de Washington. En ese terreno, su interés se centró en cómo preservar la competitividad tecnológica de Estados Unidos frente a China y cada vez más competencia internacional.

Eric Schmidt - SE PUEDE USAR - (Foto: Charles Haynes, CC BY-SA 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0>, via Wikimedia Commons)
Forbes lo ubicó entre las 60 personas más ricas del mundo en 2026, con una fortuna estimada en US$ 35,5 mil millones. (Foto: Charles Haynes, CC BY-SA 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0>, via Wikimedia Commons)

Ese giro se profundizó con la creación, en 2021, del Special Competitive Studies Project, un think tank dedicado a reflexionar sobre la competencia tecnológica de Estados Unidos. También presidió el consejo de SandboxAQ, una compañía surgida de Google en 2022, que Schmidt también presidió y que trabaja con inteligencia artificial aplicada a problemas científicos y del mundo físico. Esta empresa se dedica al desarrollo de una plataforma para acelerar el descubrimiento de nuevos materiales para baterías, con la promesa de recortar drásticamente los tiempos de investigación. 

En marzo de 2025, asumió el cargo de presidente ejecutivo y CEO de Relativity Space, una empresa aeroespacial estadounidense fundada en 2015 por Tim Ellis y Jordan Noone, con sede en Los Ángeles, California.

Más inversiones y proyectos

Hooglee y la apuesta por los videos con IA

Schmidt también avanzó en proyectos propios. Una de las iniciativas más recientes fue Hooglee, una startup de inteligencia artificial fundada de manera reservada y financiada por Hillspire, la oficina familiar del ex CEO de Google. La empresa nació con la idea de democratizar la creación de videos con IA y de explorar una plataforma con un componente social.

El proyecto quedó bajo la conducción de Sebastian Thrun, un histórico aliado de Schmidt en el mundo tecnológico, conocido por su paso por Google, Waymo y la compañía de aviación Kittyhawk. Se sumaron también perfiles vinculados a la investigación en IA generativa, incluido parte del equipo de Centropy, una pequeña startup dedicada a modelos de generación de video a partir de texto. En el entorno de Hooglee, algunos colaboradores incluso la describieron como una eventual alternativa a TikTok. El único interrogante es qué tipo de resguardos implementará ante el problema de los deepfakes, una amenaza sobre la que Schmidt habló en reiteradas ocasiones

Drones, defensa y White Stork

El ex CEO de Google impulsó en secreto un proyecto de drones militares furtivos orientado a desarrollar una alternativa estadounidense frente a los fabricantes chinos. La iniciativa, en la que volvió a aparecer el nombre de Sebastian Thrun, quedó vinculada a su interés por la tecnología de defensa y por el papel que los drones ganaron en la guerra de Ucrania.

Eric Schmidt - SE PUEDE USAR - (Foto: Mark Warner, CC BY-SA 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0>, via Wikimedia Commons)
Este 27 de abril, el ex CEO del gigante de internet cumple 71 años. (Foto: Mark Warner, CC BY-SA 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0>, via Wikimedia Commons)

Esa incursión en defensa después tomó una forma más concreta con White Stork, una startup que probó aeronaves guiadas por inteligencia artificial tanto en la sede de Hillspire en Menlo Park como en territorio ucraniano. El desarrollo apuntó a emplear IA para ayudar a los drones a localizar objetivos en el campo de batalla. Después de que el proyecto salió a la luz, la empresa cambió de nombre de manera discreta y pasó a operar también bajo la denominación Project Eagle.

Steel Perlot y la red de inversiones

Otro capítulo de esa etapa posterior a Google fue Steel Perlot, una aceleradora de startups en la que Schmidt figuró como presidente ejecutivo junto con Michelle Ritter, CEO de la empresa. El empresario destinó al menos US$ 100 millones a esa estructura, pensada para lanzar e invertir en compañías ligadas a la IA y al análisis de datos. La compañía buscó intervenir en áreas muy distintas, con apuestas que iban desde la realidad virtual hasta el espacio. Sin embargo, Steel Perlot necesitó asistencia financiera de Hillspire para cubrir gastos y parte de su actividad quedó envuelta en dudas sobre el verdadero alcance de sus patrocinadores y de sus compromisos de inversión. 

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