Mientras que OpenAI y Anthropic sacaron ventaja en rendimiento, la startup francesa ganó terreno entre gobiernos y grandes empresas con modelos de código abierto y servicios a medida.
Inteligencia emocional, criterio, influencia social, construcción de vínculos ganan peso entre empresas y universidades, mientras sube el valor de trayectorias, ejemplos concretos e historias personales con impacto real.
Allbirds anunció este miércoles la decisión y abrió un nuevo capítulo para una compañía que supo ser un símbolo entre emprendedores y ejecutivos del sector tecnológico.
Hyundai Motor Group, que se ha comprometido a convertirse en uno de los tres principales fabricantes de vehículos eléctricos del mundo para 2030, anunció en febrero sus planes para invertir 9 billones de wones (US$ 6.200 millones) en un nuevo centro de innovación en la ciudad costera de Gunsan.
La iniciativa busca montar en Austin una planta capaz de reunir todas las etapas de fabricación de semiconductores y abastecer la demanda tecnológica de Tesla, SpaceX y xAI.
Anthropic planea desplegar 3,5 gigavatios de capacidad de cómputo en centros de datos de EE.UU., apoyada en TPUs de Google y Broadcom, mientras crece la demanda de Claude y persisten las dudas sobre el ritmo y el alcance de su avance en la carrera global de la IA.
Un estudio de Bain & Company proyecta un rápido crecimiento de esta tecnología, impulsado por una mayor inversión y avances en inteligencia física. La madurez del sector depende de la demostración de un retorno de inversión claro y de una mayor tolerancia al riesgo por parte de los usuarios
Con apenas dos personas al mando y una red de agentes de IA a cargo de casi toda la operación, Medvi alcanzó una facturación de cientos de millones de dólares y encendió un debate incómodo sobre el futuro del trabajo.
La empresa dejó Stargate UK en pausa ante reglas poco previsibles y costos eléctricos demasiado altos, un revés para los planes de Londres de atraer inversiones y ganar capacidad propia para desarrollar inteligencia artificial.
El magnate activó gestiones ante capitales soberanos y Wall Street en torno a Prometheus, vehículo destinado a chips, defensa y aeroespacial, cuyo plan apunta a comprar compañías fabriles e incorporar automatización avanzada.
Anthropic planea desplegar 3,5 gigavatios de capacidad de cómputo en centros de datos de EE.UU., apoyada en TPUs de Google y Broadcom, mientras crece la demanda de Claude y persisten las dudas sobre el ritmo y el alcance de su avance en la carrera global de la IA.
Lo que empezó como una apuesta contrarreloj terminó convirtiéndose en una compañía que, en apenas un año, se ganó un lugar privilegiado en la pulseada más feroz del negocio tecnológico del momento.
Con el lanzamiento de su nuevo modelo de lenguaje, la compañía busca acelerar su carrera frente a OpenAI, Google y Anthropic. El anuncio, además, marcó el debut de una nueva etapa en la estrategia de IA de Meta bajo el liderazgo de Alexandr Wang y empujó al alza sus acciones en Wall Street.
El sistema automatiza retoques de video: elimina objetos, rellena fondos y acelera tareas de efectos visuales. ¿Su objetivo? Recortar tiempos y costos en rodajes, series, películas y avisos.
Rapidus busca producir semiconductores fuera del satélite natural, respaldada por Tokio e IBM, aunque los costos, la radiación y la logística siembran dudas sobre su viabilidad.
Google reforzó las protecciones de salud mental en Gemini con alertas ante posibles casos de autolesión, derivaciones a líneas de ayuda y inversiones en asistencia en crisis, en medio de una ola de demandas y de una mayor presión regulatoria sobre la industria de la inteligencia artificial en Estados Unidos.
Documentos presentados ante la SEC revelan que Lunate tomó una participación minoritaria en Insight Partners, una de las firmas más influyentes de Silicon Valley. La jugada expone el avance del dinero emiratí en el negocio global de las startups.
Los puestos más bajos que antes formaban cuadros jóvenes ya pueden resolverse con agentes autónomos. Empresas, universidades y fondos enfrentan una urgencia: rediseñar cómo se detecta, prueba y desarrolla el potencial.
Mientras Elon Musk intenta desbancar a la enciclopedia con una alternativa generada por IA, Wikipedia contraataca con herramientas de machine learning para limpiar el AI slop. ¿Es posible sostener un proyecto basado en voluntarios cuando los incentivos digitales migran hacia la monetización en las redes sociales?