Aunque sigue siendo gratuita para el público, la enciclopedia colaborativa firmó acuerdos con grandes tecnológicas para licenciar su contenido y garantizar ingresos que sostengan el proyecto.
La empresa con sede en San Francisco, que ha realizado más de un millón de entrevistas con clientes con sus herramientas de inteligencia artificial automatizadas para ayudar a las grandes empresas a descubrir qué quieren sus usuarios, ahora ha recaudado US$ 69 millones.
El precio de la memoria RAM, disparado por la demanda global vinculada a la IA, llevó a Sony y Microsoft a revisar los plazos para sus próximas consolas.
La compañía incorporó una función que permite a los administradores de dispositivos laborales acceder al contenido de los chats, incluso si están cifrados. La promesa de privacidad en la mensajería, otra vez en debate.
Amazon anunció que invertiría hasta US$ 50.000 millones para expandir las capacidades de inteligencia artificial y supercomputación para el gobierno de Estados Unidos, lo que lo ubica como el cuarto acuerdo más grande en torno a la inteligencia artificial este año, mientras Wall Street anticipa que el gasto global se acelerará en los próximos años.
Con una app que ya descargaron más de 100 millones de personas, Lalit Keshre convirtió a Groww en un gigante del mercado financiero indio. Su debut en la bolsa disparó el valor de la empresa y lo metió en el club de los diez dígitos.
Con un historial en startups tecnológicas, Div Garg dejó en suspenso su doctorado para dedicarse de lleno al desarrollo de asistentes virtuales que prometen ejecutar tareas digitales complejas sin intervención humana.
La startup de inteligencia artificial recibirá inversiones adicionales por US$ 15.000 millones de sus nuevos socios, en un negocio que refuerza la carrera por controlar la infraestructura tecnológica que sostiene los modelos más avanzados.
El salto de la tecnológica reavivó las dudas sobre su precio real. Qué dicen los números, cómo reaccionó ante otras crisis y por qué algunos prevén una corrección fuerte.
El nivel de apuestas vinculadas a la inteligencia artificial es tan alto que cualquier traspié financiero de OpenAI podría generar un efecto dominó en las principales acciones tecnológicas del índice. La concentración de ingresos futuros en un solo cliente con serios desafíos de financiación es una señal de alerta que muchos prefieren no mirar.
Mientras los gigantes tecnológicos ponen servidores y chips, las petroleras aportan infraestructura y energía barata. El auge de la inteligencia artificial los une en una sociedad inesperada, pero rentable.
Con cuentas en el exterior o a través de CEDEARs, los inversores locales pueden aprovechar el impulso global de Nvidia, Microsoft y Alphabet, tres gigantes tecnológicos que siguen atrayendo capital por su rol central en el desarrollo de nuevos modelos de inteligencia artificial.
Mientras Satya Nadella apuesta por una integración profunda con PC y plataformas móviles, surgen dudas sobre el verdadero lugar de Xbox dentro del negocio de Microsoft y sobre cómo planea disputar la atención frente a fenómenos como TikTok.
La nueva estructura, bautizada OpenAI Group PBC, deja atrás los límites del modelo anterior y le permite atraer inversiones a gran escala. La Fundación OpenAI retiene el control, pero cede espacio a socios privados como Microsoft, que ya posee el 27%.
Apple se convirtió en la tercera compañía en la historia en ser valorada en US$ 4 billones, uniéndose al gigante de inteligencia artificial Nvidia y Microsoft como las únicas empresas en alcanzar el hito.
Mientras otros agrandan sus fortunas, él decidió achicarla a propósito. Donó más de US$59.000 millones y prometió que en 2045 su fundación cerrará tras haber repartido casi todo. Su foco ya no está en acumular, sino en transformar
La privacidad en el trabajo remoto vuelve a estar bajo la lupa, justo cuando las empresas presionan para llenar escritorios vacíos. La decisión de Microsoft de geolocalizar automáticamente a los empleados a través de Teams reaviva el debate sobre los límites del control empresarial.
El diseñador de chips Nvidia invertirá hasta US$ 100.000 millones en OpenAI. Así crean una asociación que se centrará en el desarrollo de centros de datos de inteligencia artificial y superinteligencia de IA.