Uforce prepara una oferta para la OTAN con drones navales ucranianos ya utilizados en combate, apoyada en inversión privada y producción en Europa para ajustarlos a los requisitos de las fuerzas aliadas.
El Brent vuelve a máximos debido a la crisis con Irán, mientras Washington reclama el respaldo naval de aliados y socios asiáticos para resguardar una ruta clave del comercio energético.
El presidente Donald Trump dijo este sábado que estaba "listo para aplicar sanciones importantes" a Rusia una vez que los países de la OTAN retiren las compras de petróleo ruso, y solicitó además a la alianza que imponga aranceles de hasta el 100 % a China hasta que Rusia ponga fin a su guerra con Ucrania, ya que las conversaciones de paz se estancaron en las últimas semanas.
La reelección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos pone a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ante un panorama desafiante. Su enfoque crítico hacia la financiación de la Alianza, las tensiones transatlánticas y la presión para que Europa asuma más responsabilidades redefinen el equilibrio en la seguridad global.
La posibilidad de una retirada de Estados Unidos de la OTAN, especialmente bajo un posible segundo mandato de Donald Trump, plantea preguntas urgentes sobre la capacidad de Europa para defenderse por sí sola. Aunque la amenaza rusa ha impulsado a algunos miembros a incrementar su gasto en defensa, la verdad es que Europa todavía depende en gran medida de las capacidades militares de EE.UU. Sin embargo, este desequilibrio no es sostenible y la crisis de Ucrania ha revelado las fragilidades de los ejércitos europeos. ¿Puede Europa prepararse a tiempo para su defensa sin Estados Unidos?
Un solo dato alcanza para demostrarlo: si en la Cumbre de Lisboa 2010, la OTAN le puso a Rusia la etiqueta de "socio estratégico", en la de Madrid 2022, el país más grande del mundo será definido como "amenaza directa e inmediata" a Europa y el resto de Occidente.
En el primer día de cumbre, Biden elogió la unidad mantenida entre las potencias frente a Rusia y dijo que el G7 "trabajará" en los problemas que acompañan a la guerra, y el jefe de Gobierno alemán, Olaf Scholz, le respondió que Rusia "nunca" esperó que se mantuvieran tan juntos.
La UE congeló bienes del presidente ruso y de su canciller, Sergei Lavrov. Además, la OTAN desplegó 40.000 uniformados en Europa oriental, para evitar que Moscú ataque a uno de sus miembros.
Rusia no es ajena al lanzamiento de ataques cibernéticos contra los EE. UU. o al uso de piratas informáticos de terceros para atacar los intereses estadounidenses. Los funcionarios estadounidenses han acusado previamente a Rusia de infiltrarse en todo, desde las centrales eléctricas estadounidenses hasta el Departamento de Defensa.
El conflicto internacional presionaría sobre la inflación de EE.UU. y apuraría la política de la Fed sobre el endurecimiento de las tasas de interés. A su vez, el precio del petróleo podría seguir subiendo.
Este último enfrentamiento entre Rusia y Ucrania, el más grave desde el final de la Guerra Fría, ha estado en curso durante varias semanas tensas y muchos creen que Europa está al borde de un gran conflicto.