Salto del petróleo por el temor a un colaspo energético global y Trump redobla la presión sobre aliados para reabrir el estrecho de Ormuz
Siladitya Ray Colaborador
Siladitya Ray Colaborador
Los precios internacionales del petróleo crudo superaron los US$ 103 por barril este lunes por la mañana, mientras que el valor de referencia de Estados Unidos pasó brevemente los US$ 100, en medio de la preocupación por el control que Irán mantiene sobre el estrecho de Ormuz en el marco de la guerra. A la vez, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que exigió que al menos siete países colaboren para proteger esa ruta marítima clave.
El crudo de referencia estadounidense West Texas Intermediate superó los US$ 100 por barril a primera hora de este lunes, antes de estabilizarse en US$ 97,43. El precio de referencia global del crudo Brent trepó a US$ 105,9 por barril, aunque después recortó parte de la subida y quedó en US$ 103,37.
Ese nivel de precios apareció en medio de las amenazas de Irán contra la infraestructura petrolera en Medio Oriente y de sus intentos de imponer un bloqueo en el estrecho de Ormuz, una vía por la que pasa alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo.
En declaraciones ante periodistas a bordo del Air Force One el domingo por la noche, Trump dijo que había "exigido" que unos siete países enviaran sus buques de guerra para ayudar a reabrir el estrecho al transporte marítimo comercial. El presidente sostuvo que, a diferencia de Estados Unidos, que depende sobre todo de la producción local de petróleo, esos países necesitaban el crudo de Medio Oriente y "deberían ayudarnos a protegerlo". Incluso el presidente afirmó que existía la posibilidad de que Estados Unidos "ni siquiera debería estar" cerca del estrecho, "porque no lo necesitamos; tenemos mucho petróleo".
El presidente no mencionó qué países había contactado, pero dijo: "China, por ejemplo, obtiene cerca del 90 % de su petróleo del estrecho de Ormuz, y sería bueno que otros países supervisaran esto junto con nosotros". Sin embargo, Trump evitó responder si China había aceptado su propuesta.

En una entrevista con el Financial Times, publicada el domingo, Trump dijo que podría posponer la reunión prevista con el presidente chino, Xi Jinping, a fines de este mes. Además, señaló que quería conocer la postura de China sobre el envío de sus buques de guerra antes de ese encuentro.
A pesar de que Irán cerró el estrecho para la mayoría de los demás barcos, se cree que envió más de 10 millones de barriles de petróleo a China a través de esa ruta marítima.
En esa entrevista con el Financial Times, Trump reiteró su postura y afirmó que "es apropiado que quienes se benefician del estrecho contribuyan a garantizar que no ocurra nada malo allí".
Luego, el presidente advirtió: "Si no hay respuesta o si la respuesta es negativa, creo que será muy malo para el futuro de la OTAN". También repitió sus críticas a la alianza y dijo: "Siempre he dicho que la OTAN es una calle de sentido único".
Además, apuntó contra el gobierno británico y aseguró: "El Reino Unido puede ser considerado el aliado número uno, el que lleva más tiempo en el poder, etcétera, y cuando les pedí que vinieran, no quisieron venir".
US$ 3,718. Ese fue el precio promedio nacional de un galón de nafta el lunes por la mañana, según el registro de AAA. La cifra marcó una suba de casi 27% frente al promedio de hace un mes. A la vez, el precio promedio nacional del diésel, que usan los vehículos de gran porte y que impacta en el transporte de cargas, el campo y la logística, trepó a US$ 4,988 por galón.
Pese a las exigencias de Trump, ningún país asumió públicamente el compromiso de desplegar buques de guerra para proteger la navegación en el estrecho. La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, le dijo al Parlamento que no "tomó ninguna decisión en absoluto sobre el envío de buques de escolta. Seguimos examinando qué se puede hacer dentro del marco legal". A su vez, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, les dijo a los periodistas que no veía un papel para la OTAN en este tema. “No veo que la OTAN haya tomado ninguna decisión en esta dirección ni que pueda asumir la responsabilidad sobre el estrecho de Ormuz”, deslizó.

Paralelamente, el Reino Unido y la Unión Europea informaron que evalúan distintas alternativas para reactivar el estrecho de Ormuz. En ese contexto, el primer ministro británico, Keir Starmer, señaló que su gobierno analiza desplegar robots para detectar minas.
En una conferencia de prensa del lunes, Keir Starmer dijo que su país no entrará en una "guerra más amplia" y que cualquier plan para reabrir el estrecho debe incluir "la mayor cantidad de socios posible". El líder británico, además, reconoció que el proceso para reabrir esa angosta vía marítima será "difícil".
Por su parte, en su conferencia de prensa diaria, la Cancillería china esquivó una consulta sobre la exigencia de Trump y su amenaza de postergar su viaje a Beijing, y respondió: "La diplomacia entre jefes de Estado cumple un papel indispensable para aportar orientación estratégica a las relaciones entre China y Estados Unidos. Las dos partes siguen en comunicación sobre la visita del presidente Trump a China".
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com