Boman Sport nació como emprendimiento de una costurera artesana y un sastre empírico. Actualmente, factura US$ 6 millones y diseña los uniformes de 14 clubes del fútbol profesional de Ecuador, Colombia y Venezuela.
La industria de la confección surcoreana había estado en declive incluso antes de la pandemia, con niveles salariales más altos que dificultan la competencia con China, Vietnam o Indonesia.