El fundador de SoftBank perdió más de 2.800 millones de dólares en un día y cayó al cuarto puesto entre los mayores magnates del continente, detrás del indio Gautam Adani.
Las acciones de Moderna y BioNTech se desplomaron desde los máximos de 2021. Esto recortó miles de millones de dólares del patrimonio de sus fundadores. El avance del discurso antivacunas y las decisiones de RFK Jr. al frente de la FDA probablemente empeoren aún más el escenario.
Su fortuna no se explica por modas pasajeras ni golpes de suerte: su apuesta fue por las capas menos visibles pero más estables del negocio tecnológico. Se trata de un modelo que interpela a quienes administran patrimonios familiares y buscan jugar a largo plazo.
El mayor de los cuatro hermanos manejará el fideicomiso familiar hasta 2050. Sus tres hermanos dejarán de tener participación accionaria en Fox Corp. y News Corp., a cambio de una compensación valuada en 3.300 millones de dólares.
El paquete, ligado al desempeño de la empresa en los próximos diez años, incluye metas de producción, ventas y tecnología. El directorio busca asegurarse el compromiso total del empresario en medio de un contexto desafiante para la automotriz.
Las marcas del estrés económico no siempre vienen de experiencias propias. A veces se arrastran desde la infancia o incluso antes, sin que uno lo sepa. La ciencia ya empieza a explicar por qué ciertas reacciones ante el dinero parecen venir de lugares más profundos que la memoria.
La presión antimonopolio frustró la adquisición de Figma por US$ 20.000 millones pero su fundador, Dylan Field, la llevó a cotizar y es una de las cinco IPO más grandes de tecnología en el año.
El magnate ruso Pavel Durov, fundador estableció que ninguno de sus descendientes podrá tocar un centavo antes de 2055. La mayoría fueron concebidos por donación de esperma y viven sin saber que comparten un mismo padre multimillonario.
Desde la infancia inculcan hábitos, normas y estructuras. La clave no está solo en multiplicar activos, sino en transmitir valores, ordenar roles y planificar con cabeza fría lo que vendrá.
Son dueñas de fortunas que arrancaron desde cero y, aunque todavía son minoría, pisan cada vez más fuerte. De la fundadora de Canva a la magnate naviera suiza Rafaela Aponte-Diamant, estas empresarias se abrieron camino en industrias dominadas por hombres y acumulan patrimonios por miles de millones.