En América Latina, Brasil elevó las retenciones a las exportaciones de crudo para desacoplar parcialmente los precios internos, mientras que Colombia avanzó con un congelamiento del precio de los combustibles.
Los datos muestran una caída de actividad que se explica por un escenario internacional adverso con precios a la baja y sobre oferta de crudo de los países árabes.
A pesar de las declaraciones de Caputo, en el mercado hay dudas sobre el cumplimiento del superávit primario al que se comprometió el Gobierno con el FMI.