Mientras que OpenAI y Anthropic sacaron ventaja en rendimiento, la startup francesa ganó terreno entre gobiernos y grandes empresas con modelos de código abierto y servicios a medida.
Los cofundadores de Applied Intuition están desarrollando software capaz de impulsar cualquier cosa, desde aviones hasta tanques y automóviles. Pero para expandirse más allá de su negocio de 800 millones de dólares en tecnología para coches, tendrán que competir con Tesla, Google, Nvidia y muchas otras startups que compiten por la primera posición en la carrera por la autonomía.
La compañía fundada en 2014 para controlar licencias y antecedentes de choferes como los de Uber ahora apunta a detectar fraudes laborales sofisticados. El 40 % de las postulaciones que analiza tienen datos falsos, y ya revisa identidades en 195 países.
Impulsada por un capitalista estrella y con clientes como Microsoft, la startup Listen Labs quiere revolucionar las encuestas de mercado con inteligencia artificial capaz de realizar entrevistas personalizadas, rápidas y a gran escala.
Creada por un exGoogle y un diseñador británico, Granola se volvió habitual en reuniones de startups: transcribe, resume y genera polémica por grabaciones encubiertas. Ahora, busca cerrar una ronda liderada por Index Ventures.
Respaldada por Nvidia y financiada en parte por una fortuna cripto, la compañía integrada combina infraestructura propia y desarrollo de herramientas para entrenar modelos avanzados. Ya alcanzó una valuación multimillonaria y quiere disputar terreno a los grandes sin recurrir a financiamiento externo.
Tras conseguir una inversión récord y disparar la valuación de su startup, los jóvenes fundadores de Mercor tomaron medidas que generaron malestar entre cientos de colaboradores: dieron de baja un programa clave, recortaron tareas sin previo aviso y ofrecieron recontrataciones con una paga inferior.
La compañía fundada en 2014 para controlar licencias y antecedentes de choferes como los de Uber ahora apunta a detectar fraudes laborales sofisticados. El 40 % de las postulaciones que analiza tienen datos falsos, y ya revisa identidades en 195 países.
Fabian Hedin cofundó Lovable, una empresa sueca que desarrolló una herramienta de programación con inteligencia artificial pensada para quienes no saben escribir código. La explosión de usuarios y una nueva ronda de inversión lo catapultaron al club de los multimillonarios antes de cumplir los 27.
Dos ex empleados de Palantir y Google crearon una empresa de inteligencia artificial que ya vale miles de millones. Su software reproduce voces con una naturalidad inquietante, y se volvió una herramienta clave para youtubers, editoriales y empresas globales.
Las voces de computadora de ElevenLabs son tan convincentes que podrían engañar a tu madre. Esto es a la vez una bendición (sus fundadores, exalumnos de 30 años, ahora son multimillonarios) y una maldición para la empresa, que lleva cuatro años en funcionamiento.
A fuerza de compras estratégicas, Bending Spoons se transformó en un gigante del software desde su base en Milán. Con ingresos proyectados en US$ 1.200 millones y adquisiciones como Vimeo y AOL, la compañía italiana se convirtió en un caso único dentro del ecosistema tech europeo.
Con apenas un año en el mercado, Lovable sorprende por la velocidad con la que escala: ingresos, usuarios y expectativa de los fondos se disparan mientras el vibe coding gana peso entre desarrolladores y gigantes del software.
Con apenas tres años de vida, la compañía ya seduce a estudios jurídicos top y fondos de inversión. Acaba de duplicar su valuación en menos de un año y suma inversores pesados como Andreessen Horowitz y el grupo RELX, dueño de LexisNexis.
Busca llevar al mercado tecnología desarrollada en Kyutai, un centro de investigación financiado por magnates como Xavier Niel y Eric Schmidt. La firma, registrada en julio, apunta a competir con gigantes como ElevenLabs.
El propietario del sitio de suscripción de redes sociales más conocido por albergar contenido para adultos ahora ha ganado más de US$ 1.800 millones en dividendos desde que compró el sitio web en 2018.
Los chats que los usuarios creían bajo resguardo quedaron expuestos en buscadores, a pesar de las garantías de la empresa. Entre los diálogos filtrados, había datos laborales, nombres propios e instrucciones internas del equipo técnico.
Lovable, con sede en Estocolmo, llegó a más de US$ 100 millones en ingresos anualizados en solo ocho meses. Lo hizo gracias al uso de inteligencia artificial, que permite a millones de personas sin conocimientos de programación convertir sus ideas de forma instantánea en sitios web, apps y trabajos paralelos online.
La presión antimonopolio frustró la adquisición de Figma por US$ 20.000 millones pero su fundador, Dylan Field, la llevó a cotizar y es una de las cinco IPO más grandes de tecnología en el año.