El salto de US$ 15.000 millones en el presupuesto de inversión para el año fiscal 2026 revela una apuesta que va mucho más allá del negocio tradicional de la compañía.
Anthropic anunció Dreaming, una función que permite a los agentes revisar experiencias pasadas, detectar patrones, ordenar la memoria y descartar lo que ya no sirve de forma automática.
Anthropic cerró un acuerdo con SpaceX para acceder a la capacidad de procesamiento de xAI. La alianza expone cómo la presión por sostener el avance de la IA ya pesa más que las rivalidades, las tensiones políticas y las controversias ambientales.
La startup fundada por ex OpenAI busca cerrar la mayor financiación privada de la historia antes de salir a bolsa, en una operación que pondrá bajo examen la fiebre inversora por la inteligencia artificial.
Google desarrolla sus propios chips de IA para superar a Nvidia. Sin embargo, su estrategia no termina de abordar el problema de raíz y pierde peso frente a la competencia.
Más que una inyección de capital, el acuerdo fija prioridad sobre capacidad aún no construida, en plena carrera global por abastecer el salto de la inteligencia artificial.
La innovadora tecnología de edición genética de Colossal Biosciences está revolucionando áreas como el reciclaje, la biotecnología y la conservación, mientras atrae inversiones millonarias.
La iniciativa busca montar en Austin una planta capaz de reunir todas las etapas de fabricación de semiconductores y abastecer la demanda tecnológica de Tesla, SpaceX y xAI.
La innovadora tecnología de edición genética de Colossal Biosciences está revolucionando áreas como el reciclaje, la biotecnología y la conservación, mientras atrae inversiones millonarias.
El sistema automatiza retoques de video: elimina objetos, rellena fondos y acelera tareas de efectos visuales. ¿Su objetivo? Recortar tiempos y costos en rodajes, series, películas y avisos.
Wall Street celebra el ajuste mientras Zuckerberg apuesta a sostener márgenes con recortes, centros de datos y contrataciones técnicas, pese a demoras en sus modelos y mayores riesgos operativos.
Meta enfrenta su mayor plan de despidos desde 2023. Evalúa recortar hasta 20 % de su plantilla para compensar el fuerte aumento de costos en infraestructura de inteligencia artificial y consolidarse como un gigante tecnológico cada vez más automatizado.
El anuncio del 21 de marzo abre una apuesta industrial inédita, con promesas ambiciosas, plazos exigentes y dudas sobre la capacidad real de ejecución de Elon Musk en un negocio donde casi no tiene antecedentes.
La empresa prepara NemoClaw, plataforma abierta de agentes para compañías, presentada ante gigantes tecnológicos antes de la GTC. El movimiento apunta a instalar su arquitectura en el desarrollo de sistemas inteligentes usados por empresas.
La tecnológica fundada por exingenieros de videojuegos desarrolla un sistema capaz de generar escenarios digitales a partir de texto y atrae inversiones récord de Silicon Valley.
La compañía busca reforzar su ecosistema tecnológico mediante modelos open-weight y una apuesta fuerte en desarrollo propio. El movimiento intenta sostener la dependencia de sus GPU frente al avance de AMD, chips de hyperscalers y nuevas herramientas que reducen la ventaja de CUDA.
La promesa de automatización seduce a inversores que anticipan menores costos salariales y márgenes más amplios. Mientras algunas compañías ya mejoran productividad con IA, otras reciben respaldo bursátil antes de demostrar resultados reales.
Los resultados desarman varios temores instalados y muestran que, lejos de achicar equipos, estas herramientas amplían funciones, elevan la productividad y reconfiguran las responsabilidades dentro de las organizaciones.
Una jugada sin precedentes que multiplica alianzas, reparte riesgos y refuerza el dominio de sus chips en un mercado todavía incierto. Mientras algunos celebran la visión estratégica, otros advierten parecidos con el desplome de Lucent en la burbuja puntocom.