Las primeras pisadas sobre las hojas secas anuncian que la experiencia ya comenzó. Entre el crujido del sendero y las mazorcas brillantes colgadas de los cacaotales, la finca Singapur, en Yaguachi (Guayas), recibe a productores, técnicos e invitados para conmemorar el Día Mundial del Cacao, en el marco de la campaña “Cultivando Legados”.
Durante la jornada, organizada por Nestlé® Ecuador, el cultivo se convierte en un aula a cielo abierto donde la sostenibilidad se construye cada día, a través del Plan Cacao. Walter Vargas (55 años), productor y anfitrión, comenta cómo su vida cambió luego de integrarse.
“Trabajar en este cultivo es lo más bello que hay, porque siempre estamos aprendiendo. Con Plan Cacao tenemos acompañamiento técnico y en estos tres años he mejorado mi cosecha, he podido invertir en sistema de riego e infraestructura y puedo dar estabilidad a mi familia”, afirma. Por eso, Vargas está convencido de que el futuro del agro también depende de que más productores se sumen a este tipo de formación, que con base a sus principios busca un triple impacto con mejores vidas, mejores fincas y mejor cacao.
José De la Maza, CEO de Nestlé® Ecuador, explica que las fincas vinculadas al Plan Cacao producen 70 % más que el promedio nacional, gracias a la incorporación de prácticas de agricultura regenerativa. En la finca de Vargas, por ejemplo, se logró rendimientos de 1,3 toneladas por hectárea, cuando el promedio nacional es de 0,80 toneladas por hectárea.

“Cuando hablamos de agricultura regenerativa, nos referiremos a un enfoque integral para restaurar y mejorar la salud de los ecosistemas, en lugar de simplemente explotarlos. Eso permite mejorar miles de vidas”, sostiene De la Maza.
Este programa tiene 16 años en el país y ha beneficiado a más de 7.500 agricultores en 36.000 hectáreas de 11 provincias. El impacto de estos resultados trasciende el territorio nacional.
Detrás de ese objetivo existe un sistema que empieza mucho antes de la cosecha, con la selección de variedades, capacitación técnica, trazabilidad, conservación de recursos naturales y ese acompañamiento permanente a miles de productores que destacaba antes Walter Vargas.
La mejor forma de comprenderlo es vivirlo. En esta finca, el recorrido obliga la parada en la estación de apicultura, donde una colmena ilustra cómo el equilibrio entre una abeja reina, algunos zánganos y miles de abejas obreras sostienen la biodiversidad. La lección es clara: proteger a los polinizadores también significa cuidar el entorno que hace posible cada cosecha.
Así es como la sostenibilidad comienza fortaleciendo a las personas. “No solo enseñamos técnicas de agricultura, sino también desarrollo humano, liderazgo, administración, planificación”, enfatiza De la Maza. Por eso, en Nestlé® Ecuador creen también en alianzas y proyectos como el que impulsan junto a la Fundación ANA.
Por su parte, Daniel Martínez, vicepresidente de Cadena de Abastecimiento y Logística de Nestlé®, destaca un hito para Ecuador: en 2025, el país logró escalar al segundo lugar en exportación de este grano por volumen en el mundo, luego de desplazar a Ghana. En primer lugar, se mantiene Costa de Marfil.
El recorrido continúa y, unos metros más adelante, la conversación gira hacia una técnica que requiere precisión y paciencia. Se trata del injerto. Aquí, el “cortar y pegar” no ocurre con un clic, explica el especialista, sino con una navaja cuidadosamente desinfectada que une una yema o porción de tallo de un árbol que ya ha mostrado altos niveles de productividad y calidad con una planta en desarrollo. Aunque el procedimiento parece sencillo, resulta decisivo para replicar las mejores características genéticas del cultivo y formar fincas más productivas y resilientes.

En otra estación, bajo la sombra de los árboles, un ingeniero agrónomo resume parte de los principios del manejo sostenible con una frase que despierta sonrisas entre los asistentes: “el mejor fungicida son los rayos del sol”. La explicación llega inmediatamente después. La poda adecuada permite que la luz penetre entre las ramas, disminuya la humedad y reduzca naturalmente la aparición de enfermedades.
En ese momento, los rayos que atraviesan el follaje parecen confirmar que la naturaleza también ofrece respuestas cuando se aprende a trabajar con ella.
El programa se une a Fundación ANA

El recorrido culmina y un anuncio entusiasma a los agricultores aquí reunidos. Se trata de la firma de un convenio entre Plan Cacao de Nestlé® Ecuador y la Fundación ANA, liderada por la primera dama, Lavinia Valbonesi, quien llega al lugar y detalla el alcance del acuerdo.
La alianza, permitirá que 500 mujeres participen en procesos de capacitación y mentoría para fortalecer sus capacidades técnicas, financieras y de liderazgo dentro de la cadena productiva.
Durante su intervención, Valbonesi recuerda que el objetivo trasciende la producción agrícola, porque busca generar oportunidades sostenibles para que más mujeres fortalezcan sus emprendimientos, incrementen sus ingresos y construyan mayor autonomía económica. “Cuando una empresa apuesta por el talento de las mujeres ecuatorianas no solo fortalece una cadena productiva; fortalece comunidades enteras”, expresa.
Ese mensaje encuentra un rostro en Patricia Suárez. Hace dos años ingresó al Plan Cacao y manifiesta su interés de conocer más sobre este convenio. Hoy sus dos hectáreas certificadas producen alrededor de 2.600 kilos anuales, aunque su mayor resultado es el conocimiento adquirido, insiste.
Graduarse de la Escuela de Agroemprendimiento, promovida por Nestlé® Ecuador cambió su perspectiva. Descubrió que, además de agricultora, podía convertirse en empresaria. “Aprendí a planificar, administrar y proyectar el crecimiento de mi finca. Puse en práctica la siembra de árboles frutales y maderables, la lombricultura y el cuidado permanente del suelo”.
Suárez dice estar satisfecha con el papel que hoy desempeñan las mujeres rurales, quienes durante años trabajaron silenciosamente detrás de los cultivos. Hoy lideran fincas, toman decisiones y participan activamente en una cadena productiva que también reconoce su capacidad de transformar comunidades. (P)