HumanSync: la apuesta de Laboratorios Bagó del Ecuador para sincronizar el cerebro y el corazón como punto de partida del desarrollo sostenible
En un encuentro histórico que reunió a líderes internacionales de la medicina y medios de comunicación, Laboratorios Bagó del Ecuador presentó HumanSync, una propuesta que ofrece una nueva forma de entender la salud, desde la conexión entre el cerebro y el corazón.

Desde hace décadas, Laboratorios Bagó del Ecuador ha mantenido una presencia sólida en la industria farmacéutica nacional. Su trayectoria no solo se mide en medicamentos de alta calidad, sino en un compromiso constante con el bienestar de las familias. Hoy ese compromiso se proyecta en su propuesta HumanSync, un concepto integral que busca fortalecer el cuidado de la salud de los ecuatorianos frente al avance de las enfermedades no transmisibles, en su mayoría cardiovasculares y los desafíos en salud mental.

Sebastián Joffre, gerente general de Laboratorios Bagó del Ecuador y ejecutivo con más de 30 años de experiencia en la industria, abrió el evento con una reflexión profunda sobre la realidad epidemiológica del país.

“Las enfermedades no transmisibles, como los accidentes cerebrovasculares y los infartos, son la principal causa de muerte en Ecuador. Además, uno de cada tres ecuatorianos enfrenta problemas de salud mental como ansiedad, depresión o deterioro cognitivo”, señaló Joffre.

Para el directivo, la misión de Laboratorios Bagó del Ecuador trasciende la farmacéutica tradicional: “Nuestra misión es educar para prevenir. Nos apasiona la salud y la vida, y por eso impulsamos HumanSync, sincronía entre el cerebro y el corazón desde una visión integral del bienestar”.

El desafío de la demencia y el envejecimiento

Fernando Estévez, neurólogo e investigador cuencano, puso sobre la mesa cifras alarmantes. Actualmente, cerca de 200.000 ecuatorianos viven con Alzheimer, una cifra que podría triplicarse para el año 2050 si no se fortalecen las estrategias de prevención y diagnóstico oportuno.

Estévez enfatizó la necesidad de comprender al ser humano desde una mirada integral. “Somos un todo. Muchos mensajeros químicos liberados en patologías cardíacas afectan directamente al cerebro”, explicó. Además, destacó el éxito del curso gratuito para cuidadores patrocinado por Laboratorios Bagó del Ecuador, que ya beneficia a miles de personas y evidencia la necesidad social urgente e invisible de transformar el cuidado diario de pacientes con dependencia neurológica en un proceso más humano, seguro y sostenible. 

Cardiología y salud mental: una sola vía

Desde la perspectiva internacional, Adrián Baranchuk, prestigioso cardiólogo y PhD, quien reside en Canadá, hizo un llamado a replantear el abordaje tradicional de la medicina. 

“La enfermedad cardiovascular no puede entenderse de forma aislada del contexto emocional, mental y social del paciente”, afirmó Baranchuk. El especialista elogió la inversión de Laboratorios Bagó del Ecuador en la educación médica continua y el trabajo colaborativo entre especialidades para ofrecer soluciones reales a pacientes que, por ejemplo, enfrentan obesidad o tabaquismo desde un trasfondo de estrés o ansiedad.

Resiliencia cognitiva y el futuro

Luis Ignacio Brusco, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, y experto en neuropsiquiatría, cerró la jornada explicando que hoy es posible detectar riesgos de Alzheimer hasta 30 años antes de que aparezcan los síntomas.

Brusco identificó factores de riesgo modificables comparten el corazón y el cerebro: hipertensión, colesterol, diabetes, e incluso la soledad y la pérdida de audición a mediana edad. “Estamos en una era peripandémica donde el aislamiento ha disparado las patologías de salud mental. Iniciativas como HumanSync permiten que la ciencia no trabaje aislada en un piso 10, sino integrada para salvar vidas”, concluyó.

El compromiso de laboratorios Bagó del Ecuador

Con HumanSync, Laboratorios Bagó del Ecuador reafirma su visión de innovación y valor sostenible. La salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino un equilibrio integral que depende de determinantes sociales, prevención oportuna y, sobre todo, de una comunidad médica y civil informada. Las jornadas consistieron en una serie de espacios de actualización científica para el cuerpo médico del Ecuador, centrándose en esta fase en Quito y Guayaquil. (P)