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Eduardo Morán, presidente ejecutivo de Jungheinrich Ecuador
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Eduardo Morán, presidente ejecutivo de Jungheinrich Ecuador
Foto: Robinson Chiquito
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Jungheinrich Ecuador, junto a la Fundación Planet Alliance y su proyecto “Oxígeno para el Futuro”, impulsa una intralogística más sostenible, al vincular la eficiencia operativa con la reforestación de árboles nativos en el Chocó andino. Con esto, se reduce la huella de carbono y se genera impacto ambiental y social a largo plazo.

27 Abril de 2026 13.00

La sostenibilidad dejó de ser una opción y ahora es una métrica concreta dentro de las operaciones empresariales. En Ecuador, esta transformación ya se evidencia en sectores como la intralogística, donde la eficiencia operativa comienza a medirse también por su impacto ambiental.

En ese contexto, el 10 de abril de 2026, Jungheinrich Ecuador, junto a la Cámara de Comercio e Industrias Ecuatoriano-Alemana, reunió a líderes del sector productivo para abordar un reto común: cómo integrar sostenibilidad en la toma de decisiones sin comprometer la rentabilidad.

“Para nosotros, la sostenibilidad es un pilar fundamental y, francamente, en la posición de líderes en la que nos encontramos, una de las cosas que deseamos es motivar que otras empresas también se unan a este objetivo común”, afirma Eduardo Morán, presidente ejecutivo de Jungheinrich Ecuador, durante el evento “Intralogística Sostenible”, que se desarrolló en el Centro de Convenciones de Guayaquil. 

Durante el encuentro, se analizó cómo la integración de tecnologías eléctricas y proyectos de reforestación se posiciona como un nuevo estándar para reducir la huella ambiental sin afectar la productividad. 

En esta línea, desde 2023, Jungheinrich Ecuador forma parte del proyecto “Oxígeno para el Futuro”, de la Fundación Planet Alliance. Esta alianza impulsa un modelo que conecta la operación logística con la regeneración ambiental en el Chocó andino, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. A través de este esquema, cada venta o renta de montacargas eléctricos, así como la comercialización de baterías de litio, activa un proceso de siembra y cuidado de árboles nativos, con lo cual se integra la sostenibilidad en el núcleo del negocio.

Los resultados evidencian el alcance de este enfoque. De octubre de 2023 a diciembre de 2025, en la Reserva Natural Kapari, ubicada en el corazón del Chocó andino, se cuentan 1.000 árboles nativos reforestados y más de 500 por sembrar en el corto plazo, según resaltó Diana Moreno, presidenta de la Fundación Planet Alliance.

“Nuestra economía, nuestras empresas y nuestro bienestar dependen directamente de los bosques. No son solo paisajes. Los bosques regulan el clima que hace posible la agricultura, purifican el aire que abastece nuestras industrias y generan el aire que respiramos”, mencionó Moreno.

De acuerdo con Eduardo Morán, este modelo ha permitido que empresas de diversos sectores participen activamente en la compensación de su huella de carbono, al incorporar criterios ambientales en sus decisiones operativas. Así se consolida una tendencia en la que la sostenibilidad deja de ser un valor agregado para convertirse en un eje estratégico. 

Liderazgo de mercado y transición energética

Las cifras confirman una hegemonía indiscutible: entre 2010 y 2025, Jungheinrich Ecuador colocó más de 2.500 montacargas eléctricos en el parque industrial del país. Con una participación de mercado del 36 % al cierre de 2025, la compañía lidera un tablero de alta competitividad frente a otros actores y se consolida como referente de la transición energética en la logística local.

Este enfoque va más allá de la compensación de emisiones, porque redefine la lógica corporativa. Bajo este modelo, cada operación trasciende lo transaccional para volverse regenerativa. 

Un hito del reciente encuentro fue, precisamente, el reconocimiento a las empresas que se integraron a esta visión en sus propias cadenas de valor, como una prueba de que el sector privado genera impacto tangible cuando la sostenibilidad dicta la toma de decisiones.

El mensaje para el mercado es potente: las compañías que hoy adoptan estos modelos no solo protegen el ecosistema, sino que blindan su competitividad anticipándose a las futuras regulaciones globales. Por lo tanto, el nuevo estándar es irreversible, debido a que la eficiencia sin sostenibilidad es una estrategia incompleta.

Este compromiso no es una iniciativa aislada de Jungheinrich Ecuador, sino parte de una estrategia global impulsada desde Jungheinrich Alemania, su casa matriz, y replicada en todos los países donde opera el grupo. El compromiso de Jungheinrich trasciende así las fronteras locales. A escala global, la multinacional ha definido una hoja de ruta ambiciosa para reducir de forma sostenida sus emisiones de gases de efecto invernadero y avanzar hacia un balance climático neutro, mediante metas claras al 2030 y una visión de largo plazo alineada con la innovación tecnológica y alianzas estratégicas.

En este escenario, el rol de la Cámara de Comercio e Industrias Ecuatoriano-Alemana resulta vital. Al actuar como puente entre la ingeniería de vanguardia alemana y las demandas específicas del mercado ecuatoriano, facilita un ecosistema de transferencia de conocimiento. Esta sinergia permite escalar soluciones sostenibles y demuestra que, en la nueva economía, el crecimiento y el respeto al entorno son dos caras de la misma moneda.

“Hoy, más que nunca, la sostenibilidad no es una opción, es el estándar de competitividad. Las decisiones que las empresas toman hoy son las que aseguran y construyen el futuro”, finalizó Morán. (P)

Para más información sobre la iniciativa, escriba a: [email protected]

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