Alan Ohnsman Colaborador
Turner Caldwell, CEO y cofundador de Mariana Minerals, apuesta a que el próximo gran uso de la IA no será otro chatbot, sino una mina de cobre.
La startup Mariana Minerals inauguró la primera operación minera autónoma del mundo en su mina Copper One, ubicada en el remoto sureste de Utah. Allí, perforadoras automatizadas se encargan de la excavación, enormes camiones robóticos transportan el mineral para su procesamiento y una plataforma con inteligencia artificial llamada MarianaOS supervisará y dirigirá toda la operación. Además, la compañía usa Spot, el robot canino de Boston Dynamics equipado con sensores, para patrullar las 10.000 hectáreas del yacimiento e inspeccionar las condiciones.
Si funciona, Mariana podría impulsar tanto la oferta como la refinación de cobre en Estados Unidos, mientras aumenta la demanda del metal y se intensifica el debate político sobre los "minerales críticos". En pocos años, la empresa podría generar cientos de millones de dólares en ingresos gracias a la mina de cobre de Utah y a una planta de refinación de litio que instala en Texas, donde recuperará el mineral de las aguas residuales de los yacimientos de petróleo y gas.
"Esta será la primera mina que operará con autonomía total", declaró Caldwell a Forbes. "Cuando analizamos las oportunidades que ofrecen la minería y el refinado autónomos, vemos el potencial de una reducción del 30% en los costos de refinado y una reducción del 40% al 50% en los costos de extracción", completó.
La plataforma de Mariana analiza en tiempo real el mineral que recolecta a partir de datos de sensores. A la vez, actúa como una capa de comunicación entre las perforadoras automatizadas y los camiones de transporte, cada uno con sus propios sistemas de IA.
El cobre está presente en todos lados: electrónica, cableado eléctrico, baterías, plomería y equipos industriales. Además, es caro: cuesta cerca de US$ 13.000 por tonelada. Estados Unidos produce parte del cobre que necesita, pero importa casi la mitad del que consume, sobre todo de Chile y Canadá. A su vez, buena parte de ese mineral se refina en China. Mariana, con sede en San Francisco y respaldada por US$ 100 millones que recaudó de grandes firmas tecnológicas de venture capital como Andreessen Horowitz, Breakthrough Energy, Earthshot Ventures y Khosla Ventures, también prevé refinar chatarra de cobre en sus instalaciones de Utah. Su objetivo es producir 50.000 toneladas de cobre refinado al año, a partir de fuentes nuevas y recicladas, para 2030.
La mina que Mariana compró a fines del año pasado operó como Lisbon Valley Mining Company hasta su cierre en 2024, por el aumento de los costos operativos y las dificultades para conseguir mano de obra.
"La disponibilidad de mano de obra en estas regiones remotas puede ser un desafío", dijo Caldwell. "Muchos de los motivos por los que tuvieron que cerrar fueron la escasez de trabajadores y la falta de camioneros", agregó. En ese punto, la automatización tendrá el mayor impacto. "Si no hay mano de obra o si movilizarla es muy costoso en estas regiones remotas, la autonomía parece una solución obvia", expresó.
Aun así, prevé que el personal de la planta aumente "de forma bastante significativa" respecto de su nivel anterior, aunque con puestos diferentes: más técnicos y personal de mantenimiento en lugar de mineros y conductores.
Andreessen Horowitz, principal inversor de Mariana, se involucró porque, según Erin Price-Wright, socia de la firma de venture capital con sede en Silicon Valley, "consideramos que la minería y los minerales críticos constituyen un sector importante y de gran envergadura que recibió poca inversión tecnológica durante las últimas décadas. Es muy diferente al sector del petróleo y el gas, que experimentó una gran adopción tecnológica. Se trata prácticamente del extremo opuesto", señaló.
Caldwell no se aventura en un terreno desconocido. Antes, dirigió el equipo de minerales y metales para baterías de Tesla, ayudó a desarrollar sus operaciones de reciclaje de baterías y diseñó la refinería de litio de la compañía en Texas. "Cuando conocimos a Turner, pensamos: esta es la persona indicada; la que puede formar el equipo; la que desarrolló este tipo de proyectos complejos y de gran envergadura operativa. Conoce a fondo el sector", declaró Price-Wright.
Según Caldwell, el sistema de autonomía de Mariana está compuesto por los mismos tipos de herramientas de IA, en particular el aprendizaje por refuerzo, que sostienen a los vehículos autónomos y les permiten a los robots humanoides moverse por espacios complejos. En CopperOne, se usan taladros autónomos provistos por la finlandesa Sandvik y camiones de transporte robóticos de Pronto, una empresa de tecnología de conducción autónoma que Atoms, la compañía del cofundador de Uber, Travis Kalanick, adquirió a principios de este año.
Pronto fue creada por Anthony Levandowski, quien integró el equipo original de Google para el desarrollo de vehículos autónomos antes del cambio de nombre a Waymo, y a quien Kalanick reclutó para liderar el programa de vehículos autónomos de Uber en 2016. Poco después, lo acusaron de robar propiedad intelectual de Waymo. Finalmente, en 2020, se declaró culpable de un cargo por robo de secretos comerciales ante un tribunal federal y recibió una condena de 18 meses de prisión. Donald Trump le otorgó el indulto presidencial el 20 de enero de 2021, último día de su primer mandato.
La extracción y el refinado de cobre en la mina de Utah mediante software con inteligencia artificial resultan clave para que la empresa pueda suministrar el metal a un precio de mercado competitivo. Además, esta tecnología también podría ayudar a enfrentar la escasez cada vez mayor de expertos en minería en Estados Unidos para competir con China.
"Esa reserva de mano de obra se redujo prácticamente a la mitad en los últimos 20 años. Y en los próximos 10 años, se prevé que vuelva a reducirse a la mitad", afirmó Caldwell. "No contamos con los ingenieros que saben diseñar la infraestructura. No contamos con los ingenieros que saben desarrollar la química para las refinerías. No contamos con los ingenieros que saben optimizar esa química y ponerla en marcha a gran escala. Y no tenemos tiempo para esperar dos generaciones a que se vuelva a capacitar y reconstruir esa reserva de mano de obra", completó.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.