Forbes Ecuador
26 Julio de 2022 09.45

José Caparroso

Cómo este vendedor de autos usados logró la empresa emergente más valiosa de América Latina

Kavak es la startup más valiosa de América Latina con un valor de US$ 8.7 mil millones. Con operaciones en seis países de la región y más de cinco mil empleados busca continuar su expansión y Carlos García Ottati, su fundador y CEO, explica cómo lo harán.

Carlos García Ottati vivía en Bogotá cuando consiguió un nuevo trabajo en la Ciudad de México. Intentó vender su auto, pero no tuvo éxito y se lo dejó a un amigo que tardó seis meses en encontrarle un nuevo dueño. Después de mudarse a México, García Ottati compró un auto usado, pero luego descubrió que tenía varios problemas mecánicos.

“Me di cuenta de los riesgos que existen cuando no hay transparencia ni garantía para estas transacciones”, le dice a Forbes García Ottati, un venezolano de 39 años, fundador y CEO de Kavak . “En ese momento, me di cuenta de la oportunidad en ese mercado”, continúa.

 

Carlos García Ottati, fundador y CEO de Kavak.
Carlos García Ottati, fundador y CEO de Kavak.

 

Kavak se formó en octubre de 2016, cuando García Ottati, junto con sus cofundadores Loreanne García y Roger Laughlin, con un equipo de 15 personas, decidieron iniciar una empresa en México para eliminar el problema del fraude y garantizar sus reparaciones mecánicas. De esta forma, los clientes podrían sentirse cómodos comprando autos usados.

Ahora, Kavak es la startup más valiosa de América Latina, con un valor de US$ 8.7 mil millones, según el financiamiento de inversionistas privados como SoftBank y General Atlantic. La empresa cuenta con más de cinco mil empleados y 40 centros de reacondicionamiento de coches usados. Y tiene la misión de rectificar las ineficiencias de un mercado gigantesco y fragmentado con un modelo de negocios que busca garantizar transacciones seguras y transparentes.


 

Cómo se expandió Kavak


La expansión internacional es un paso natural para las empresas emergentes que crecen a esta velocidad, incluso en tiempos de incertidumbre económica. Si bien muchas empresas en la región están pausando nuevos movimientos, Kavak decidió agregar a su presencia en México, Argentina y Brasil el lanzamiento de operaciones en Colombia, Perú, Chile y Turquía. La compañía no ha revelado sus ingresos, pero dice que tiene un inventario de 25.000 autos para que los compradores elijan.

 

 

Comprar un auto usado en América Latina ha significado durante mucho tiempo lidiar con el dolor de cabeza de una compleja red de pasos potencialmente riesgosos e inseguros. Al principio, García Ottati determinó que para las ventas de autos usados, las diferentes economías emergentes compartían dos problemas principales. Por un lado, las transacciones son muy vulnerables al riesgo de fraude; por otro, el acceso a la compra de un automóvil está limitado por las pocas opciones de financiamiento disponibles.

“En América Latina, ningún actor formal tiene más del 1% del mercado y el 90% de las transacciones se dan entre particulares, provocando que algún tipo de irregularidad afecte a más del 40% de las ventas y aumentando el riesgo para el usuario de ser un víctima de fraude financiero, mecánico o de otro tipo”, dice García Ottati. 

“En estas condiciones, es difícil que las instituciones asuman el riesgo de financiar automóviles, generando así barreras prohibitivas que impiden que los ciudadanos mejoren su calidad de vida al no poder adquirir un automóvil”, agrega el fundador de Kavak.

 

Uno de los 40 centros de Kavak en Latam
Uno de los 40 centros de Kavak en Latam

 

En mercados más desarrollados como EE. UU., menos del 10% de las transacciones de autos usados se realizan de manera informal. Mientras que más del 90 % de las ventas son financiadas, lo que permite que siete de cada diez ciudadanos estadounidenses sean propietarios de un automóvil. En cambio, en América Latina solo 1,5 de cada 10 habitantes tiene coche, según cálculos del equipo de investigación de Kavak.

“En países con economías emergentes hay poca visibilidad legal en las transacciones de autos, además de la baja tasa de acceso a financiamiento. Por lo que solo las personas que ya poseen un auto pueden adquirir otro. Por eso, la prioridad dentro de la industria en Latinoamérica es romper esas barreras que afectan al 90% de las personas que no pueden mejorar su calidad de vida, porque no pueden acceder a un auto”, explica el CEO de Kavak.


 

Quién es Carlos García Ottati


Antes de fundar Kavak, García Ottati obtuvo un MBA de la Said School of Business de la Universidad de Oxford, seguido de un período de dos años en McKinsey & Co. trabajando con clientes latinoamericanos. Luego se trasladó a la firma latinoamericana de comercio electrónico Linio, donde se desempeñó como director de mercado y formó parte del equipo administrativo

 

 

Toda esa experiencia entró en juego en Kavak, donde creó un modelo que controla cada paso del proceso, desde la inspección (mirando 240 puntos mecánicos en cada auto), pasando por la compra, reacondicionamiento y venta del vehículo, así como la garantía y servicios post-venta.

Es muy probable que García Ottati estuviera vigilando al vendedor estadounidense de autos usados en línea Carvana, que se fundó en 2012 y se hizo público en 2017. Carvana irrumpió en el mercado estadounidense durante los dos primeros años de la pandemia; los ingresos se duplicaron con creces a US$ 12.8 mil millones en 2021 con respecto al año anterior. Pero la empresa aún no ha obtenido beneficios. En mayo, despidió al 12% de sus empleados.

El CEO de Kavak se dio cuenta de que para transformar la industria, necesitaba respaldar la enorme complejidad del modelo operativo con datos, tecnología e inteligencia artificial (IA). De ahí la creación del algoritmo Kavak, una herramienta de tecnología avanzada que utiliza información pública de la industria automotriz más los datos propios de Kavak generados con cada transacción. También es capaz de predecir los precios de mercado de los autos usados, para establecer valores justos y actualizados para los usuarios tanto en sus procesos de compra como de venta.

 

Actualmente, Kavak tiene cinco mil empleados
Actualmente, Kavak tiene cinco mil empleados

 

“Desde un principio, Kavak nació con el objetivo de resolver los problemas de fondo de esta industria altamente fragmentada, y sabíamos que si lográramos formalizar con éxito el mercado mexicano, un territorio que representa más de seis millones de transacciones anuales, y donde solo el 5% de las ventas de autos usados reciben financiamiento, nos permitiría cambiar la vida de los mexicanos y, más aún, llevar nuestras soluciones a toda Latinoamérica y el resto del mundo”, agrega García Ottati.


 

Las operaciones de Kavak


En sus primeros cuatro años, Kavak centró sus esfuerzos en desarrollar su operación en México para perfeccionar un modelo de negocios que pudiera exportarse a territorios con complejidades similares. García Ottati llevó a la empresa a desarrollar su propia solución financiera que brindaría opciones de financiamiento a los usuarios, a partir del cálculo de su capacidad de pago a través de algoritmos de datos e IA. Con él, la empresa logró construir la infraestructura necesaria para formalizar el mercado de autos usados en países con economías emergentes.

El modelo ha sido un imán para algunos de los fondos de inversión más grandes del mundo, incluidos SoftBank of Japan, Greenoaks, Kaszek Ventures y General Atlantic. En sus primeras tres inyecciones de capital, la empresa recaudó US$ 500 millones, batiendo récords en captación de capital de riesgo y convirtiéndose en el primer unicornio mexicano, luego de superar una valuación privada de US$ 1.150 millones en octubre de 2020.

 

Carlos García Ottati en la tapa de Forbes Colombia.
Carlos García Ottati en la tapa de Forbes Colombia.

 

Solo un año después, a través de las rondas de inversión Serie D y Serie E, la compañía recaudó más de US$ 1.100 millones, alcanzando una valoración de US$ 8.700 millones. Así logró convertirse en la startup privada más valiosa de América Latina.

Desde su base en México, Kavak se expandió a la Argentina en 2020, donde se fusionó con una startup llamada Checkars. En 2021 los ejecutivos de Kavak también comenzaron a hablar portugués con la llegada de la empresa a Brasil, mercado en el que decidieron invertir US$ 500 millones y donde construyeron el mayor centro de reacondicionamiento de vehículos de la región, ubicado en San Pablo.

Nuestra visión es global, y nuestro desafío es construir una plataforma que sea lo suficientemente atractiva y confiable para que cualquier ciudadano pueda resolver sus problemas de movilidad, pero que también le permita usar el automóvil como una herramienta para mejorar su situación financiera”, dice García Ottati.


 

El futuro de Kavak

 

García Ottati dice que la estrategia para garantizar el acceso seguro a un automóvil no está enfocada en dominar los mercados más grandes, sino en resolver los problemas de industrias fragmentadas en países con economías emergentes. Para el CEO, es allí donde las soluciones de Kavak pueden generar un cambio significativo en la calidad de vida de las personas

 

 

El automóvil es un activo capaz de cambiar la vida de las personas. Para las familias de escasos recursos, poseer un automóvil aumenta la posibilidad de obtener un empleo y, automáticamente, su poder adquisitivo. Esto se debe a que el automóvil puede ser utilizado como una herramienta financiera, que a diferencia de una propiedad, puede ser canjeada en numerosas ocasiones, ya sea por una emergencia o para adquirir más bienes y servicios”, dice el CEO de Kavak.

La oferta financiera de Kavak, que cobra tasas de interés anuales del 14% al 20%, ha demostrado ser popular. Más del 50% de sus ventas incluyen financiamiento de la empresa, frente al 10% promedio de la industria tradicional de la región.

Se ha convertido en un ícono en la industria de la tecnología automotriz en la región por su enfoque constante en la creación de valor para sus usuarios, así como por su valentía para enfrentar los millones de desafíos que implica establecer una operación tan grande y compleja como lo es Kavak hoy”, dijo a Forbes Nicolás Berman, socio de Kaszek, un importante fondo de inversión latinoamericano. Berman ha apoyado la puesta en marcha desde sus primeros días, cuando recaudó fondos iniciales por primera vez en diciembre de 2016.

 

KAVAK
KAVAK

 

“A diferencia de otras empresas, Kavak ha tenido que innovar en múltiples industrias, lo que implica innumerables desafíos y alta complejidad. Desde resolver revisiones de autos usando machine learning, ruteo de vehículos optimizado por inteligencia artificial, hasta un algoritmo de credit scoring para productos financieros, entre cientos de innovaciones que han sido necesarias para generar valor real para el consumidor”, dice Berman.

Berman, que conoce bien a todo el equipo fundador, dice que esto es solo el comienzo. En Colombia, Perú y Chile, la empresa ha anunciado una inversión inicial de US$ 120 millones. La medida ampliará la presencia de Kavak al 80% de la industria automotriz en América Latina.

La operación en los tres nuevos países latinoamericanos está encabezada por Jaime Macaya, director general de Kavak para Argentina y la región Andina. Cada uno de los tres nuevos territorios estará liderado por expertos con más de 15 años de experiencia en la industria: Luis Eduardo López, ex director de Sudamérica de la empresa de comercio electrónico Linio, liderará la operación en Colombia; Alonso Núñez, exdirector general de la firma de comida a domicilio PedidosYa, estará al frente de la empresa en Perú, y Andrés Vizcarrondo, exdirector de la firma de ropa online Dafiti's Marketplace, se convertirá en el country manager de Kavak para Chile. 


 

Kavak en Latinoamérica


Desde su inicio en México en 2016, Kavak se ha expandido a seis países de América Latina, que según dice representan el 80% del negocio de automóviles del continente.

“Estamos convencidos de que nuestro modelo de negocio puede garantizar transacciones transparentes y seguras, en un país donde se registran anualmente más de 4.000 denuncias de algún tipo de irregularidad. Nos enfocamos en elevar los estándares de seguridad y experiencia de las personas al momento de adquirir un activo tan importante como un vehículo”, dice López de Kavak Colombia.

Colombia es uno de los mercados de autos usados más importantes de América Latina, con un promedio de 1,2 millones de transacciones anuales. La mayoría –como en el resto del continente– se realizan de manera informal, lo que abre la ventana a algún tipo de irregularidad.

 

 

Las operaciones de Kavak en Colombia se concentran en Bogotá, donde la empresa inauguró tres centros de experiencia, ubicados en los centros comerciales Plaza Central, Atlantis Plaza y Paseo Villa del Río, con un inventario de 500 autos totalmente reacondicionados listos para la venta.

En Perú, el gerente general de Kavak, Alonso Núñez, dice que “la empresa busca transformar la experiencia del cliente brindando seguridad en todo el proceso de compra y venta, con el apoyo de Kavak para generar confianza en nuestro proceso de reacondicionamiento de automóviles. Estamos comprometidos para que más personas puedan tener su primer auto y renovar sus autos con nosotros”.

El director de Kavak Chile, Vizcarrondo, dice a Forbes que “la llegada de Kavak revolucionará la industria automotriz local, ya que no solo mejoraremos la experiencia de compra y venta de autos usados, sino que miles de personas podrán acceder a una opción de financiamiento para comprar su primer auto, con la garantía de que el vehículo está en perfectas condiciones”.

Para fortalecer su liderazgo en la región andina, un mercado de más de tres millones de transacciones y con un valor de más de US$ 24 mil millones anuales, Kavak instalará los centros de reacondicionamiento de vehículos más grandes de Chile, Colombia y Perú, que tendrán capacidad para procesar más de 3.000 coches al mes, cifra que se espera aumente a medida que avance la operación. “No hay nadie en la industria que ofrezca verdaderas garantías para los autos usados, y por eso el mercado es profundamente ineficiente”, dice García Ottati.

“Ese es precisamente el problema que estamos resolviendo, para que los ciudadanos puedan adquirir uno de los activos más importantes de sus vidas”, añade García Ottati. Y finaliza: No descansaremos hasta lograr la transformación de la industria.


*Nota publicada en Forbes Colombia.