Hace apenas unas horas, Elon Musk sufrió una dura derrota en los tribunales: su demanda de US$ 150.000 millones contra OpenAI llegó a su fin. Un jurado determinó que tardó demasiado en demandar al gigante de la IA y a su cofundador y CEO, Sam Altman.
El juez aceptó el veredicto y desestimó las acusaciones de Musk, quien sostuvo que los líderes de OpenAI transformaron indebidamente una organización benéfica que él ayudó a financiar en una empresa con fines de lucro.
"Creo que esto sienta un precedente peligroso", declaró Musk ante Randall Lane, director de contenidos de Forbes, durante la cena de celebración del Forbes Innovation 250 en Palo Alto, en su primera entrevista desde que se dictó el fallo. "Significa que si alguien puede convertir una organización sin fines de lucro en una empresa con fines de lucro, eso socava toda la filantropía en Estados Unidos", agregó.
También le preguntaron a Musk sobre SpaceX. Está previsto que este miércoles la compañía presente la solicitud para la mayor salida a bolsa de la historia: una oferta masiva con la que busca recaudar hasta US$ 75.000 millones y alcanzar una valuación superior a US$ 2 billones.

Las acciones, que cotizarán en el Nasdaq bajo el símbolo SPCX, reúnen las operaciones espaciales y satelitales de Starlink de SpaceX con la startup de IA de Musk, xAI, que la compañía espacial y de defensa adquirió en febrero.
Musk rechazó hacer comentarios sobre la salida a bolsa.
Musk también dejó predicciones sobre el avance de la IA y la robótica en los próximos cinco años. "En cinco años, la inteligencia digital superará la suma de toda la inteligencia humana. En cinco años, podría haber al menos 100 millones de robots humanoides, o incluso mil millones", afirmó. "Predigo que la economía probablemente duplicará su tamaño actual en cinco, o quizás seis, años. En cinco a siete años, se producirá un período de duplicación, y en unos pocos años, se verán cambios gigantescos", señaló.
Cuando le preguntaron quiénes son sus emprendedores favoritos, su primera respuesta resultó obvia: Nikola Tesla, el nombre detrás de la compañía de autos eléctricos que dirige. Ante la insistencia, mencionó al fundador de Nvidia, Jensen Huang.
Musk también señaló que el ritmo de desarrollo en la investigación de IA es vertiginoso. "Cuando me voy a dormir, hay un avance en IA; cuando voy a almorzar, hay otro", dijo. "Es bastante obvio que tendremos una IA mucho más inteligente que los humanos y, en cierto modo, ya lo es", continuó, y agregó: "Espero que sea benevolente con nosotros".

Cuando Lane le pidió a Musk que hablara sobre grandes ideas en las que todavía no tuvo la oportunidad de trabajar, el empresario alentó a otros emprendedores a investigar la construcción de túneles para transporte y la creación de nuevos medicamentos sintéticos mediante nuevas tecnologías de ARN. Tras pensar unos segundos, sumó que también veía una oportunidad en la aviación eléctrica. "Animo a otros a crear empresas de túneles", dijo. "Hay muchas oportunidades en este sector. Construir túneles es un trabajo bastante arduo", afirmó.
Musk no se imagina a sí mismo con la mirada puesta en cómo sus empresas serán recordadas en los libros de historia. "No me levanto pensando: '¿Qué innovaré hoy?'", dijo. "Simplemente se trata de crear las tecnologías necesarias para extender la vida más allá de la Tierra". ¿Y por qué quiere ser recordado Musk dentro de 250 años? "Por haber desempeñado un papel importante en el avance de la civilización", respondió.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.