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Luz Verde
Innovacion
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Luz Verde es una startup ecuatoriana que nació en 2018. Mediante la tecnología se enfoca en facilitar la compra y venta de productos a crédito administrando todos los procesos, desde la calificación y generación del crédito hasta el pago en cuotas. 60 comercios de Panamá y 25 de Ecuador utilizan sus servicios. Son parte del programa Techstars, en Israel.

04 Abril de 2022 00.24

Tel Aviv, Israel, es el hogar temporal del equipo de Luz Verde, una fintech que facilita la compra y venta de productos a crédito. David Morabowen, Kiriakos Boulioudis y Jacobo Hidalgo, los fundadores, empezaron el 28 de marzo de 2022 un programa de aceleración en las oficinas de Techstars en la ciudad israelita. Estos emprendedores pasarán tres meses en Tel Aviv, haciendo contactos, probando su idea de negocio y afinando el futuro.

La 'partida de nacimiento' de esta fintech es de 2018, sin embargo, el concepto ya empezó a pensarse a mediados de los años noventa, cuando Morabowen inició su vida laboral, a los 19 años. Mientras estudiaba ingeniería comercial en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), este emprendedor empezó a trabajar en el departamento de tesorería de un banco. “En ese entonces no había la banca de consumo en Ecuador y veíamos que los clientes utilizaban mucho el crédito para comprar electrodomésticos. Esa realidad hizo que los directivos del banco decidieran abrir una cadena comercial”.

Eran los años 1997 y 1998, y el Ecuador sufría el Fenómeno del Niño, una caída del precio del petróleo, más los inicios del crack financiero. En ese contexto, Morabowen dejó el banco para asumir como gerente financiero de esta naciente cadena. Ya en 2000 y con una economía ecuatoriana dolarizada, fue parte de un proyecto de venta de electrodomésticos puerta a puerta en Quito. Esa experiencia de transformar negocios fue una suerte de detonante para lo que este emprendedor (en camino) tenía en mente. 

Tras una serie de cambios y aprendizajes profesionales, Morabowen regresó al banco donde trabajó a finales del siglo pasado y se enfocó en el concepto de retail financiero, es decir, en acompañar a los comercios en la venta de productos a plazos. “Me di cuenta de que cuando se unen el sector financiero y el sector comercial generan maravillas”, cuenta en una llamada telefónica entre Quito y Tel Aviv.

Para 2014, decidió dejar su cargo en la institución financiera, se alejó del “cómodo mundo corporativo”  y emprendió. Su primer negocio  fue un e-commerce para la venta de teléfonos celulares a plazos con tarjeta de crédito. “No me fue bien, perdí dinero de mis ahorros, cerramos pero empecé a entender lo que implicaba emprender”. Siguió adelante y en el camino conoció a Buen Trip, una aceleradora de startups con sede en Quito. “Allí aprendí sobre el mundo de las startups y me gustó mucho su modelo colaborativo”. 

Fue así que Luz Verde nació oficialmente en 2018 con su constitución en EE.UU. pensando en atraer a inversionistas de riesgo. En ese mismo año, la startup participó en un programa de aceleramiento en México donde vio que la necesidad que estaban cubriendo era en toda la región. “Con una inversión de Buen Trip empezamos a meterle código”. El camino empezaba.

Para 2019, Luz Verde lanzó su MVP en Ecuador o Producto Mínimo Viable. La idea que Morabowen tuvo hace casi dos décadas se cristalizaba. Desde 2018 hasta la fecha ha levantado inversiones por un US$ 1 millón, el 90% vino de fondos de inversión ecuatorianos y el 10% restante provino de Techstars.

La fintech opera en Panamá desde 2020, debido a la pandemia. Allí trabaja con cerca de 60 comercios y en Ecuador con 25, con un crecimiento mensual de 30 %. Actualmente la startup coloca créditos por US$ 600.000 al mes, lo que le permite tener una facturación de US$ 20.000 mensuales. Luz Verde tiene nueve colaboradores: seis en Ecuador, dos en Panamá y una en España.

El mayor aprendizaje en estos primeros años ha sido priorizar el levantamiento de capital. Además, dice el CEO de Luz Verde, se requiere de un equipo bien armado. “Se sacrifica tiempo y dinero. Una startup es un sueño, hay mucha prueba y error, pero sobre todo necesita que alguien confíe en la idea”. 

Los planes de hoy hasta 2025 es convertir a Luz Verde en el botón de crédito de América Latina, desde México hasta la Patagonia para “entregar de manera simple y segura un crédito para productos a plazos. Luz Verde democratiza  la venta de un comercio con crédito directo, empodera a los comercios para que lleguen a personas que talvez no están bancarizadas pero que necesitan comprar ahora y puedan pagar después”, resume Morabowen. Y la estadía en Israel será fundamental para escalar y cumplir los planes. (I)

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