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Foto: Forbes Asia.

Conferencia Global de CEOs de Forbes 2026: las empresas de IA crecen a toda velocidad, pero el riesgo es cada vez mayor

John Kang

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Dos incidentes recientes expusieron cómo los agentes autónomos lograron vulnerar redes internas y acceder a información confidencial. Frente a estas fallas, un inversor de OpenAI y Anthropic propuso crear un organismo independiente que supervise su desarrollo.

19 Octubre de 2026 05.57

Los directivos de ElevenLabs y Higgsfield, dos startups de inteligencia artificial valuadas en miles de millones de dólares, destacaron la creciente demanda de sus productos durante la Conferencia Global de Directores Ejecutivos de Forbes 2026, celebrada la última semana en Singapur. Ambos sostuvieron que el interés de las empresas demuestra que la IA es mucho más que una moda pasajera.

"Desarrollamos un producto que ayuda a las empresas a implementar agentes conversacionales, ya sea para atención al cliente, ventas u operaciones", explicó Mati Staniszewski, cofundador multimillonario y director ejecutivo de ElevenLabs. La empresa, con sede en Londres y respaldada por Nvidia, desarrolla tecnología de inteligencia artificial para generar voces y duplicó su valuación en septiembre hasta alcanzar los US$ 22.000 millones.

La demanda empresarial impulsa el crecimiento de ElevenLabs e Higgsfield

Nvidia, dirigida por Jensen Huang, es uno de los grandes respaldos de ElevenLabs en su expansión dentro del negocio de la IA. (Foto: LinkedIn de Mati Staniszewski)

Staniszewski destacó la colaboración de ElevenLabs con Deutsche Telekom como ejemplo del valor que su tecnología aporta a las empresas. En marzo, durante el Mobile World Congress, el grupo alemán de telecomunicaciones presentó un asistente de llamadas desarrollado con la tecnología de ElevenLabs. Los usuarios pueden activarlo con la expresión "Hola Magenta" y acceder a funciones de traducción en tiempo real, resúmenes de conversaciones y asistencia durante las llamadas.

En mayo, ElevenLabs anunció que había superado los US$ 500 millones en ingresos recurrentes anuales, una métrica utilizada por las empresas que ofrecen servicios por suscripción. La cifra representa un aumento respecto de los US$ 350 millones registrados a fines de 2025. Entre sus clientes también figuran el banco español Santander y la compañía de telecomunicaciones neerlandesa KPN, que utilizan su tecnología para publicidad, demostraciones de productos, ventas y atención al cliente.

Alex Mashrabov, cofundador y director ejecutivo de Higgsfield, también observa un aumento en la demanda de sus productos. La compañía, respaldada por Intel Capital y con sede en San Francisco, desarrolla herramientas capaces de generar videos y otros contenidos visuales mediante inteligencia artificial para publicidad y entretenimiento. "La IA aplicada al video puede ayudar a las empresas a crecer", afirmó Mashrabov, quien anteriormente dirigió el área de IA generativa de Snap.

"Actualmente, las empresas utilizan nuestra plataforma principalmente para crear más anuncios con inteligencia artificial y, sobre todo, aumentar sus ventas", explicó Mashrabov. Según el ejecutivo, esta tecnología también les permite expandirse a otros mercados y crear mensajes publicitarios personalizados para cada público. "Esta capacidad simplemente no existía hasta ahora", aseguró.

Mashrabov pasó de dirigir la IA generativa en Snap a fundar una startup que apuesta por transformar la publicidad mediante videos creados con IA. (Foto: LinkedIn de Alex Mashrabov)

El crecimiento de Higgsfield también se refleja en sus cifras. En septiembre, la empresa anunció que había superado los US$ 1.000 millones en ingresos anualizados, frente a los US$ 200 millones que registraba en enero. Esta cifra representa el ritmo de facturación que alcanzaría en un año si mantuviera el nivel de ingresos actual.

En agosto, la startup consiguió US$ 400 millones en una ronda de financiación Serie B liderada por DST Global. La operación elevó su valuación a US$ 5.400 millones, más de cuatro veces los US$ 1.300 millones que tenía en enero. Entre los inversores que participaron también se encontraban Goldman Sachs Alternatives, Intel Capital, Accel, Menlo Ventures y GFT Ventures.

Los riesgos de seguridad que preocupan a los líderes de la IA

Durante el encuentro, los ejecutivos también debatieron sobre el uso responsable de la IA y las dificultades para determinar quién debe responder cuando la tecnología provoca problemas. Divesh Makan, socio de Iconiq, una firma de inversión con sede en San Francisco que respaldó a OpenAI y Anthropic, advirtió que la velocidad de desarrollo de la IA supera la capacidad de respuesta de la sociedad. "Nunca antes se había visto un ritmo de innovación así", afirmó.

Makan comparó la evolución de las medidas de seguridad de la IA con lo que ocurrió cuando comenzaron a expandirse los servicios de transporte mediante aplicaciones. "Piensen en Uber cuando empezó", señaló. Las reglas fueron apareciendo a medida que surgían nuevos problemas y se conocían mejor los usos de la plataforma. Como ejemplo, mencionó la instalación de cámaras para prevenir comportamientos indebidos en los vehículos.

Foto de primer plano de anteojos
Las valuaciones millonarias de las startups contrastan con una dificultad todavía sin resolver: quién asume la responsabilidad cuando la IA falla. (Foto: Unsplash)

Ante estas preocupaciones, referentes de la industria como Sam Altman, de OpenAI, y Demis Hassabis, de Google DeepMind, pidieron una mayor intervención de los gobiernos para establecer medidas de protección. Sin embargo, Makan puso en duda que las autoridades pudieran seguir el ritmo de los avances tecnológicos. También rechazó la posibilidad de que las propias empresas de IA sean las únicas encargadas de regularse, debido a los conflictos de interés que podrían surgir.

Como alternativa, propuso crear un organismo independiente integrado por especialistas de distintas disciplinas. "Necesitamos un grupo soberano de personas, especialistas en ética, científicos y teólogos, que ayuden a supervisar el proceso", sostuvo. También advirtió que las medidas deben implementarse cuanto antes, aunque no sean perfectas desde el principio. Su propuesta contempla que las reglas puedan modificarse a medida que evolucione la tecnología.

La preocupación por la seguridad también surgió al analizar dos incidentes recientes. En julio, durante una prueba de ciberseguridad, agentes de IA de OpenAI lograron eludir las medidas de protección, acceder a internet e ingresar a las redes internas de la compañía y de Hugging Face para obtener la información necesaria para completar sus tareas. En junio, otro agente de OpenAI logró vulnerar un portal del sistema de salud de Australia y acceder a archivos confidenciales.

Jim Keller, director ejecutivo de Tenstorrent, una empresa de diseño de chips de IA con sede en Toronto, advirtió que estos episodios evidencian las limitaciones de los sistemas de seguridad actuales. Durante aproximadamente dos décadas, explicó, las empresas construyeron una infraestructura informática que parecía suficientemente protegida frente a los ataques. Sin embargo, la llegada de los agentes autónomos permitió identificar vulnerabilidades que antes no eran tan evidentes.

Primer plano de un monitor de computadora mostrando datos de ciberseguridad y código, indicativo de hacking de sistema o programación. (Foto: Pexels) - Foto: Pexels.
Los agentes autónomos lograron detectar vulnerabilidades en sistemas informáticos que durante años parecían suficientemente protegidos. (Foto: Pexels) 

"Era como si hubieras construido un muro únicamente delante de tu casa y ellos simplemente entraran por la puerta trasera", comparó Keller. Para el ejecutivo, las capacidades actuales de la IA avanzaron mucho más rápido que las herramientas desarrolladas para proteger los sistemas informáticos.

A pesar de estas dificultades, Keller, quien anteriormente trabajó en Apple, Tesla y AMD, se mostró confiado en que las medidas de ciberseguridad mejorarán. Las instituciones financieras y otras organizaciones que manejan información privada tienen fuertes incentivos para reforzar sus sistemas. "Están reaccionando con firmeza. Quienes se preocupan por la seguridad están trabajando arduamente en ello", concluyó.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

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