Empresas y equipos empiezan a reservar tareas sin asistencia de algoritmos para cuidar el criterio profesional, la creatividad y los vínculos humanos en el trabajo.
Un estudio de Harvard Business Review reveló cómo las brechas salariales internas erosionan la confianza, aceleran las renuncias y obligan a las compañías a reaccionar antes de perder talento clave.
Con menor rotación y empleados que permanecen sin entusiasmo, las empresas enfrentan una desconexión silenciosa: líderes agotados, culturas débiles y diagnósticos superficiales explican por qué retener ya no alcanza para sostener resultados.
Un análisis sobre ganancias principales expone cómo Boeing y Broadridge quedaron excluidas en el índice Bloomberg New Constructs Core Earnings Leaders por ingresos extraordinarios, ajustes contables y distorsiones capaces de inflar su rentabilidad aparente.
La IA aceleró el fin de la autoridad basada en acumular conocimiento. En un escenario de incertidumbre, quienes ocupan la cima corporativa deben aprender a dar dirección, sostener a sus equipos y crear condiciones para que otros hagan mejor su trabajo.
De una primera compra financiada con tarjetas de crédito a una cartera de más de 80 adquisiciones, Larry Gies convirtió negocios industriales poco glamorosos en una máquina de valor que atrajo a Wall Street.
La adopción de inteligencia artificial avanza en las empresas, pero los datos muestran que la tecnología por sí sola no alcanza: coordinación interna, capacitación, participación humana y gestión del miedo aparecen como factores decisivos para convertir la inversión en resultados.
Un estudio de la Universidad de San Andrés señala que volver más días a la oficina suma cansancio y no trae mejores resultados. Los esquemas híbridos aparecen como la opción más equilibrada para sostener bienestar y desempeño.
KPMG advirtió mayor traslado del costo al consumo; 55% prevé aumentos mínimos del 15% durante seis meses, mientras persiste la incertidumbre por el alcance judicial sobre parte del esquema comercial del presidente Donald Trump.
Amazon convirtió obsesión por clientes en brújula permanente. Esa perseverancia ordenó decisiones, alineó equipos, sostuvo identidad propia ante crisis, expansión global, recambio ejecutivo más desafíos futuros.
Diagnóstico veloz, criterio para decidir con datos incompletos, autoridad sin cargo formal y capacidad para ordenar urgencias aparecen entre los atributos más valorados para aportar impacto inmediato.
Rick Workman arrancó con un consultorio en un sótano, escaló con compras, métricas y capital privado, y transformó una actividad de pequeños dueños en una máquina de facturación nacional.
Desde la sede de Microsoft en Seattle, Daniel Ignacio Hidalgo López traza parte de la hoja de ruta del negocio global en ciberseguridad del gigante tecnológico. Entre sus clientes están más de 400 empresas del Fortune 500.
Muchos jóvenes talentosos rechazan el camino tradicional de la jerarquía y priorizan la autonomía, la especialización y el bienestar. Si las empresas no actualizan su manera de pensar el crecimiento profesional, podrían perder a quienes más pueden aportar.
La gestión de equipos exige algo más que estrategia y motivación: también implica asumir determinaciones incómodas sobre el desempeño y los roles. Postergar esos momentos puede afectar la confianza interna, el clima laboral y el rumbo del negocio.
Coaches consultados por Forbes señalan latiguillos gerenciales: suenan empáticos, pero suelen tapar poder, exigir sin apoyo o esquivar decisiones. Motivos, daños internos y alternativas directas para recuperar confianza.
Según el Ministerio de Trabajo, la industria acuícola, las tiendas de retail, el comercio y la industria manufacturera mostraron una alta dinámica de contratación. En esta nota, Forbes Ecuador te cuenta qué sectores marcaron el ritmo de contratación y el comportamiento del mercado laboral.