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Frankie IMPAQTO (cropped)
Lifestyle

Frankie, un tanque de ternura que acompaña a la CEO de IMPAQTO

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El bulldog era el 'no elegido' de una camada de seis. Michelle Arévalo-Carpenter se enamoró a primera vista y se lo llevó. Desde hace cinco años y medio alegra y serena la vida de los emprendedores en esta comunidad de coworking. Cuando las cosas no van tan bien, ahí está para el abrazo.

07 Enero de 2022 23.17

"Mi esposo se fue de viaje y me quedé sola en la casa. Mi hermana vino a visitarme y me mostró una foto de Facebook donde mostraban y vendían a seis perritos chiquitos. Pero había uno al que nadie le había comprado. Yo siempre había pensado en adoptar, de hecho, teníamos una perrita adoptada, que murió hace pocos días. Era un bulldog adorable, gordito, estaba solito, era el último de la camada. Me dio tanto cariño, que lo fuimos a comprar. Nunca tomo las decisiones sin pensarlas ni planificarlas, pero en este caso fue amor a primera vista.

"Lo bautizamos como Frank, porque parecía un tanque de gas y porque sonaba como la película 'Frank The Tank'. Es nombre de un perro robusto. Pero le decimos Frankie. Él ahora tiene cinco años y medio. Está en la flor de su juventud. Vino a nuestra familia en un momento en el que habíamos abierto el espacio físico de IMPAQTO y una de nuestras propuesta de valor era que seamos pet friendly. Frankie, de alguna forma, se convirtió en ese test de personalidad para ver si los coworkers tenían un buen feeling con la comunidad. Solo viendo la primera reacción de la persona hacia Frankie ya nos determinaba si iba a ser un buen cliente o no. Ese fue su primer trabajo, era la prueba de fuego para saber si nuestros clientes iban a ser felices en el entorno, si se sentían suficientemente relajados, si no se lo tomaban tan en serio como para pensar que una mascota no debería estar en la oficina. El tenía su rol. Es  más, tenía su cargo: Chief Dog Officier. 

"Desde chiquito creció con nosotros en la oficina. En ese entonces, como anécdota, nuestro equipo estaba conformado solo por mujeres. Y por esos días el equipo de YaEstá.com, todos programadores hombres, ocupó uno de los espacios del coworking. Nosotras estábamos en una esquina y ellos en otra, alejados. Frankie odiaba estar en nuestra oficina, porque recibía solo abracitos y besitos. En cambio, con los chicos se desataba, corrían, gritaban, jugaban, peleaban con él, era una locura. De alguna forma, los consideraba su tribu y solo quería estar ahí. 

"Emprendedor que ha pasado por IMPAQTO tiene muy presente a Frankie. Recuerdo cuando tuvimos un emprendedor extranjero. Él no tenía idea dónde comprarle galletas Así que iba a una panadería súper cara y compraba dos croissant con queso y jamón. Muchos nos decíamos, 'este man -Frankie- desayuna mejor que yo. 

"Sabe de memoria cómo es su rutina. Cuando agarro las llaves del auto ya esta listo y sube, ni siquiera debo ponerle cadena. Llegamos a la oficina, sale del auto, espera a que le pongan la huella para ingresar. Lo primero que hace es revisar si ya le pusieron agua, porque tenemos un área para perros. Ese es el ritual. Luego pasa saludando de oficina en oficina. Sabe cuáles son los lugares que le tienen galleta y va primero a estos. Hay una esquina donde tiene todos los juguetes guardados. Hace unos años había un emprendedor que hacía juguetes para perros y le elaboraba unos con doble remache, bien cosidos, para que no destruya tan rápido. 

"En la oficina se acuesta, es súper independiente, es la mascota de la comunidad. Tiene un sexto sentido de saber quién lo necesita. En la vida de los emprendedores hay altos y bajos. Cuando hay personas que están tristes, porque se les cayó un contrato o tuvieron algún problema, él va para que lo abracen. Es muy tranquilo, no ladra, no hace bulla, te busca y te pone la cabeza. Es un soporte emocional. 

"Él ha sido un gran maestro en muchas cosas. De verdad ha sido ese elemento que nos recuerda sobre la ternura que se debe tener en el día a día. Tenerlo en la oficina nos hace un poquito más humanos. No todo es contratos y facturación, sino también sentimientos y emociones. La carita que tiene da mucha paz, es muy tranquilo, se pasa observando, es como si nos ayudara a meditar". (I)

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