Liu Jianfang, un exprofesor que dedicó casi dos décadas a la docencia en la Universidad de Jilin, en China, ingresó al club de los multimillonarios gracias al fuerte impulso que el país asiático le dio a la producción local de tecnología para reducir su dependencia del exterior.
La fortuna del empresario se disparó después del debut bursátil de Jiangsu Gao Kai Precision Fluid Technology (GK Precision), la compañía de componentes para semiconductores que fundó en 2013. Apenas unos días después de su estreno del martes en la Bolsa de Shanghái, las acciones cotizaron casi 400 % por encima del precio fijado para la oferta pública inicial. Esa suba llevó el patrimonio de Liu hasta unos US$ 1.400 millones, de acuerdo con estimaciones de Forbes basadas en su participación en la empresa.
Liu, de 51 años, ocupa los cargos de presidente y CEO de GK Precision, cuya sede se encuentra en Changzhou, a unas dos horas en auto de Shanghái. A fines de agosto, la empresa captó 1.500 millones de yuanes, equivalentes a US$ 224 millones, tras colocar 25 millones de acciones a un precio de 61,4 yuanes por unidad, según documentación presentada ante la bolsa.
La compañía prevé utilizar parte de esos recursos para reforzar sus inversiones en investigación y desarrollo, entre ellas la construcción de un nuevo centro de investigación en China. GK Precision no respondió a una solicitud de comentarios.

Entre los principales productos de GK Precision aparecen los controladores de flujo, componentes necesarios para fabricar chips de alta gama. Estos dispositivos utilizan sistemas de alta precisión para medir y dosificar gases y líquidos que intervienen en distintos procesos de producción de semiconductores.
“Este mercado estuvo dominado durante mucho tiempo por empresas de Estados Unidos y Japón”, señaló GK Precision en su prospecto. “China comenzó muy tarde”, completó.
La situación comenzó a cambiar a medida que Beijing destinó más recursos al desarrollo de una cadena tecnológica propia, en medio de la disputa con Estados Unidos por el liderazgo en sectores estratégicos. En ese escenario, la empresa fundada por Liu Jianfang amplió su cartera de clientes y hoy abastece a compañías como BYD, Contemporary Amperex Technology (CATL) y Hon Hai Technology Group (Foxconn), según detalló en su prospecto.
La compañía compite con fabricantes internacionales que tienen una fuerte presencia en el sector. Entre ellos figuran la estadounidense Nordson y la japonesa Horiba, especializada en equipos de precisión, de acuerdo con la misma documentación.

El crecimiento de GK Precision también se reflejó en sus resultados financieros. El año pasado, los ingresos avanzaron más de 20 % interanual y alcanzaron los 510,6 millones de yuanes, mientras que la ganancia neta subió cerca de 33 %, hasta los 132,7 millones de yuanes, según datos incluidos en el prospecto de la compañía.
Cuando Liu Jianfang fundó la empresa hace más de una década, el negocio apuntó primero a sectores como el automotor y el electrónico. Con el tiempo, la compañía amplió su actividad hacia la industria de los semiconductores, uno de los sectores que China considera prioritarios para reducir su dependencia tecnológica del exterior.
La carrera de Liu, sin embargo, comenzó lejos del mercado bursátil. El empresario obtuvo un doctorado en mecánica en la Universidad de Jilin, en el noreste de China, y también cursó estudios de ingeniería mecánica durante cerca de un año en la Universidad de Yamagata, en Japón. Más tarde regresó a su país y retomó la docencia en su alma mater. Permaneció allí hasta 2019, cuando dejó las aulas para dedicarse de lleno a GK Precision, la empresa que años después lo convertiría en multimillonario.
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com