Xu Jiayin, el fundador de Evergrande que de tenerlo todo, va a tener casi nada
Su historia podría ser la de una película de Hollywood de un estilo como el de El Lobo de Wall Street, que muestre cómo un hombre que parecía tenerlo todo pronto se ve casi sin nada.

Su historia podría ser la de una película de Hollywood de un estilo como el de El Lobo de Wall Street, que muestre cómo un hombre que parecía tenerlo todo pronto se ve casi sin nada. Y el pánico que su empresa, Evergrande, sembró en los mercados en esta semana es el 'telón de fondo' ideal para la trama.

El Xu Jiayin de hace unos casi cuatro años no se imaginaba lo que le esperaría en el futuro. En 2017, la fortuna del presidente de Evergrande superaba los 42 mil millones de dólares, de acuerdo con datos de Bloomberg, convirtiéndolo en uno de los hombres más ricos de la segunda economía más grande del mundo.

Hoy, tras el caos desatado por la 'sombra' del impago, esa fortuna es de 7.33 mil millones de dólares, y en el año ya acumula una caída de 16 mil millones de dólares, una reducción de 68 por ciento.

Esta semana, la empresa, que tiene alrededor de mil 300 proyectos en 280 ciudades en China, envío un mensaje que paralizó a los mercados: la posibilidad de incumplir el pago de su deuda debido a una escasez de efectivo.

La deuda de Evergrande equivale a 2.04 por ciento del Producto Interno Bruto de China, lo que trajo a la mente 'los fantasmas' de la quiebra de Lehman Brothers (que tenía una deuda por 613 mil millones de dólares) y la crisis económica de 2008.

evergrande

Evergrande quiso ponerle 'paños fríos' a la situación: este miércoles, aseguró que un pago de intereses que vence mañana se resolvió “a través de negociaciones fuera de la cámara de compensación”

Aunque el comentario contribuyó a desencadenar ganancias repentinas en algunos activos de riesgo, Evergrande no especificó cuánto interés se pagaría ni cuándo.

Un empresario que 'vino de abajo'

Hui, quien nació en el seno de la familia de un veterano en la provincia de Henan, tuvo una infancia marcada por la pobreza y cuidados de su abuela, quien lo cuidó tras la muerte de su madre.

"Mis sábanas, mis colchas y mi ropa estaban llenas de parches. [?] En ese momento, mi mayor deseo era huir del campo, encontrar trabajo y poder comer mejor", recordó Xu su infancia en 2017, según AFP.

La graduación del futuro magnate coincidió con el fin de la Revolución Cultural y la reapertura de las universidades en China. Xu estudió metalurgia y fue asignado a una fábrica estatal de acero. Sin embargo, el trabajo que desempeñaba allí no le gustaba. "Me sentía atrapado por todos lados y, en el fondo, sabía que quería salir y vagar", reconoció.

Producto de reformas

La oportunidad para hacerlo surgió en 1992, cuando el entonces supremo líder retirado de China, Deng Xiaoping, recorrió el sur del país impulsando las reformas de mercado que se detuvieron tras la represión de la protestas en la plaza de Tiananmen, en 1989. Aquel año, al menos 100.000 directivos medios de empresas estatales abandonaron sus puestos para probar suerte en los negocios. Xu fue uno de los integrantes de ese ejército que pronto cambiaría el aspecto del gigante asiático.

“Sobre la pobreza, lo sé muy bien. En la escuela, todo lo que comía era zapallo al vapor. Realmente esperaba poder salir del pueblo y comer mejor”, dijo en una entrevista en 2018.

Hui fue uno de los primeros estudiantes de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Wuhan. Tras graduarse, empezó a trabajar en una empresa siderúrgica estatal, pasando de técnico a jefe de departamento y, finalmente, a gerente.

Xu Jiayin

Animado por la perspectiva del plan de reformas económicas de Deng Xiaoping, Hui renunció y se dirigió al sur a Shenzhen, la primera zona económica especial de China, donde ingresó al mercado inmobiliario.

Fue en 1996 cuando Hui creó Evergrande, la que sería la empresa que le daría sus más grandes satisfacciones y problemas

Hui estableció una buena relación con las autoridades al ayudar a evitar una adquisición hostil por parte de China Vanke Co. en 2016. Luego adquirió terrenos para una nueva sede en Shenzhen y trasladó las operaciones principales a la ciudad.

En 2009, Evergrande empezó a cotizar en la Bolsa de Hong Kong, recaudando cerca de 9.000 millones de dólares. A medida que su cotización aumentaba, la empresa invertía en nuevas esferas, como automóviles eléctricos, agua embotellada, turismo e incluso deporte. Así, en 2010 compró el club de fútbol de Guangzhou, renombrándolo Guangzhou Evergrande. 
 


Como resultado de este auge, en 2017 Xu encabezó la lista de Forbes de las personas más ricas de China, con una fortuna estimada de 42.500 millones de dólares. En 2019, Hurun Research lo reconoció como el mayor propietario de bienes raíces en todo el mundo, valorando sus tenencias en 37.000 millones de dólares.

El lujo acompaña la imagen pública de Xu, que posee un yate evaluado en 60 millones de dólares y un 'jet' privado. Asimismo, en 2012 se hizo famoso por llegar a la conferencia legislativa anual china llevando un cinturón de la marca francesa Hermès con hebillas de oro.Según Xu, su rápido ascenso se debe al sistema político de China. "Si no se hubiera reanudado el examen nacional de ingreso a la universidad, todavía estaría en el campo. Sin una beca estatal de 14 yuanes, no habría podido ir a la universidad. Sin la reforma y la apertura del país, Evergrande no sería lo que es hoy. A Evergrande se lo da todo el Partido, el Estado y la sociedad", señaló.

Sin embargo, su éxito podría depender en gran medida de los estrechos lazos personales que mantiene con varios funcionarios importantes. Alguno informes indican que es amigo íntimo de Wen Jiahong, hermano del ex primer ministro Wen Jiabao, y que tiene conexiones con la familia del expresidente Zeng Qinghong, este último actualmente implicado en un escándalo de corrupción.

De hecho, aparentemente Xu mantiene buenas relaciones con el Partido Comunista e incluso pronunció un discurso en el congreso de la formación en 2018. También participó, el pasado julio, en la ceremonia del centenario del partido en Pekín. No obstante, dada la ferviente campaña anticorrupción y el proceso hacia la "prosperidad común" anunciado recientemente por Xi Jinping, sus lazos con el Partido podrían suponer riesgos adicionales. 



"El hecho de que a Hui se le hiciera llegar una invitación al centenario del Partido este año significa que está en el radar de Xi Jinping, lo cual generalmente no indica nada bueno", cita Financial Times a los expertos de la consultora Cercius Group. 

Sea como fuere, la difícil situación de Evergrande afecta gravemente a Xu de manera personal. Según las últimas estimaciones de Forbes, en cuatro años su riqueza prácticamente se dividió por cuatro, y en el momento actual oscila alrededor de 10.700 millones de dólares.

Con información de Forbes US, Bloomberg y AFP