El contexto actual profundizó la crisis de los diarios, pero no fue la causa principal. Charlie y yo leemos cinco por día. Nunca los abandonaremos. Pero no compraríamos estas empresas a ningún precio. Tienen la posibilidad de sufrir pérdidas interminables. Eran esenciales para el público hace 20 años. Su poder para fijar precios se apoyaba en que resultaban imprescindibles para el cliente. Perdieron esa condición. La erosión se aceleró de forma drástica. Solo fueron esenciales para los anunciantes mientras también lo fueron para los lectores. A nadie le gustaba comprar anuncios en el diario; simplemente funcionaban. No veo nada en el horizonte que haga que esa erosión termine. Así lo afirmó Warren Buffett en la reunión anual de Berkshire Hathaway de 2009.
El informe 13F del cuarto trimestre de Berkshire Hathaway (BRK/A, BRK/B) se presentó tras el cierre del mercado el 17 de febrero. Esta presentación regulatoria da una oportunidad trimestral para ver qué hicieron Warren Buffett, Greg Abel y su equipo de inversión, Todd Combs y Ted Weschler, dentro de la cartera de acciones que cotizan en bolsa de la compañía.
Se trató del último trimestre antes de cambios relevantes en la conducción previstos para comienzos de 2026. En ese esquema, Warren Buffett dejará el cargo de CEO y Greg Abel asumirá ese puesto, mientras que Todd Combs se irá a JPMorgan (JPM).
Berkshire cuenta con un amplio grupo de compañías de propiedad absoluta. Sin embargo, este informe aporta detalles sobre la porción de acciones que cotizan en bolsa en Estados Unidos dentro de sus inversiones. Por su parte, el balance del cuarto trimestre y la carta anual de Greg Abel, con información sobre la extensa cartera de empresas operativas que controla la firma, se publicarán el sábado 28 de febrero.
Las diez principales participaciones de Berkshire Hathaway
La cartera de inversión de Berkshire, valuada en US$ 274.200 millones, está integrada por 42 empresas, una más que en el trimestre anterior. De todos modos, la compañía registró una pérdida neta en acciones que cotizan en bolsa durante ese período. Las cinco mayores posiciones, según su peso dentro del portafolio, son Apple (AAPL), American Express (AXP), Bank of America (BAC), Coca-Cola (KO) y Chevron (CVX).

Estas cinco participaciones concentran el 70,9 % de la cartera total. Además, si mirás las diez principales posiciones, explican el 88 % de los activos invertidos. En otras palabras, se trata de un portafolio con una fuerte concentración en un grupo reducido de compañías.
Cartera de Berkshire Hathaway por sector
Si bien Berkshire Hathaway no modificó su posición en Apple (AAPL) durante el primer trimestre, la redujo en el segundo y en el tercero, y volvió a recortarla en el último período. Antes de las ventas de 2024, las acciones de Apple representaban más del 50 % de la cartera que cotiza en bolsa. A pesar de esos recortes, la compañía tecnológica todavía ocupa el primer lugar dentro del portafolio, con casi el 23 % del total.
Durante años, la cartera de Berkshire mostró un peso muy marcado en el sector tecnológico por su enorme participación en Apple. Sin embargo, tras las ventas que arrancaron en 2024, ese sesgo perdió fuerza y la exposición a tecnología quedó por debajo de lo que había sido en los períodos anteriores.
A pesar del recorte sostenido en Bank of America (BAC) durante el cuarto trimestre, el sector financiero sigue como el de mayor peso dentro de la cartera: concentra el 40 % de los activos. Debido a la incidencia de sus cinco principales participaciones, a las que se suman Occidental Petroleum (OXY) y Kraft Heinz (KHC), el portafolio mantiene un peso elevado en bienes de consumo básico y energía en comparación con el S&P 500.
En el caso de Occidental, Berkshire Hathaway controla el 26,9 % de las acciones en circulación. Ese nivel de participación, sumado a su posición en Chevron, explica el fuerte sesgo hacia el sector energético.
La compañía tampoco tiene en cartera empresas de servicios públicos que coticen en bolsa. Sin embargo, dentro de sus negocios de propiedad absoluta figuran un importante ferrocarril, Burlington Northern Santa Fe (BNSF), y varias empresas reguladas de servicios públicos y oleoductos a través de Berkshire Hathaway Energy (BHE).

Como el formulario 13F no incluye acciones internacionales, Berkshire Hathaway anunció a fines de agosto de 2020 la compra de alrededor del 5 % en cinco grandes compañías comerciales japonesas: Itochu Corporation, Marubeni Corporation, Mitsubishi Corporation, Mitsui & Co. y Sumitomo Corporation.
Según reportes de octubre de 2025, la participación de Berkshire en estas firmas osciló entre el 8,5 % y el 10,2 %. En su carta anual de 2024, Buffett señaló que las cinco compañías aceptaron flexibilizar el tope de propiedad del 10 % que habían fijado en un principio.
Durante la última reunión anual, Buffett afirmó que "no pensará" en vender esas tenencias y que espera que Berkshire las mantenga durante cincuenta años o más. Además, Greg Abel viajó a Japón con Buffett en 2023 para reunirse con la dirección de las cinco empresas. Por eso, todo indica que estas participaciones seguirán en cartera incluso cuando termine el mandato de Buffett.
Cambios en la cartera
"Solo el Wall Street Journal, el New York Times y quizás el Washington Post tenían modelos digitales lo suficientemente sólidos como para compensar la disminución de la circulación impresa y los ingresos por publicidad." Así lo dijo Warren Buffett en la Reunión Anual de Berkshire Hathaway de 2018.
En el cuarto trimestre, Berkshire Hathaway sumó una nueva participación: The New York Times Company – Clase A (NYT). La decisión llamó la atención y, a primera vista, pareció contradictoria con la salida total del negocio de los diarios en 2020, cuando la firma vendió sus activos a Lee Enterprises.
Sin embargo, la frase de Buffett marcó una diferencia clara: algunos medios sí lograron dar el salto al formato digital gracias a una marca fuerte y a un modelo de suscripción sólido. En ese grupo ubicó al The New York Times.
La inversión alcanzó los US$ 352 millones. Aun así, se trató de una posición menor dentro del portafolio: ocupó el puesto número treinta y representó apenas el 0,13 % de la cartera de acciones que cotizan en bolsa en Estados Unidos. Por su tamaño reducido, resultó poco probable que la iniciativa partiera directamente de Buffett.
Berkshire Hathaway incrementó sus posiciones en Chubb (CB), Domino's Pizza (DPZ), Sirius XM (SIRI), Chevron (CVX) y Lamar Advertising – Clase A (LAMR).
Berkshire no solía tener empresas vinculadas al negocio inmobiliario, pero esa situación cambió en el segundo trimestre de 2025 con la compra de Lamar. De todos modos, no se trata de una desarrolladora tradicional: la firma posee y administra espacios de publicidad exterior, como carteles publicitarios.
Tal como se detalló antes, la compañía redujo sus participaciones en Apple (AAPL) y Bank of America (BAC). También ajustó a la baja sus posiciones en Constellation Brands (STZ), Aon – Clase A (AON), Pool Corporation (POOL), Amazon (AMZN), Liberty Latin America – Clase A (LILA), Atlanta Braves Holdings – Clase C (BATRK) y DaVita (DVA).
En el caso de DaVita, Berkshire firmó en 2024 un acuerdo por el cual la empresa recomprará acciones de manera trimestral cuando la participación del holding supere el 45 %. En total, la firma recortó nueve posiciones, una cifra elevada para un solo trimestre en el historial de Berkshire. Ese movimiento podría vincularse con ajustes en inversiones que, en su momento, impulsó Todd Combs. La compañía no suele detallar quién tomó la decisión inicial en cada caso, pero resulta razonable pensar que otros dentro del equipo tengan menor nivel de convicción sobre algunas de esas apuestas.
Métricas de valuación de la cartera
Este análisis revisa la cartera de Berkshire Hathaway a partir de distintos indicadores y estimaciones a 12 meses: precio/ganancias (P/E), precio/ventas (P/S), valor de empresa sobre EBITDA (EV/EBITDA), precio/valor contable (P/B), rendimiento por dividendos, deuda actual sobre EBITDA, rendimiento actual del flujo de caja libre y margen operativo.

En términos generales, el estudio muestra que la cartera de Berkshire cotiza con una valuación más baja que la del S&P 500, aunque exhibe niveles de deuda similares. Además, vuelve a quedar en evidencia la preferencia de Warren Buffett por compañías de alta calidad, con capacidad para generar fuertes flujos de caja. Esa inclinación se refleja en rendimientos de flujo de caja libre superiores a los del índice de referencia.
Resumen
Según estimaciones, Berkshire Hathaway registró ventas netas de acciones que cotizan en bolsa durante el cuarto trimestre. Fue el decimotercer trimestre consecutivo con saldo vendedor.
Impulsada por las ganancias operativas y por la venta sostenida de acciones, la compañía probablemente acumuló todavía más liquidez, algo que quedará reflejado cuando se publiquen los resultados la próxima semana. Buffett y su equipo no encontraron objetivos de compra atractivos dentro de su círculo de competencia ni a precios que estuvieran dispuestos a pagar. Además, ese mismo día en que se conoció el 13F trascendió que Berkshire firmó un acuerdo para vender sus activos energéticos en el estado de Washington a Portland General Electric por US$ 1.900 millones.
En cuanto a la política de recompras, la empresa sostuvo que solo avanzará cuando el "precio de recompra sea inferior al valor intrínseco de Berkshire, determinado de forma conservadora". La relación precio/valor contable todavía funciona como una referencia razonable para estimar ese valor intrínseco.
Durante el primer trimestre de 2024, las recompras se concretaron en torno a entre 1,4 y 1,5 veces el valor contable. En el cuarto trimestre, esa relación se movió en un rango de entre 1,5 y 1,6. Las acciones de Berkshire atravesaron una baja breve hacia fines de octubre y principios de noviembre, lo que llevó el múltiplo por debajo de 1,5 veces. Por eso, existió la posibilidad de que la compañía haya recomprado parte de sus propias acciones en ese período.

Las acciones de Berkshire Hathaway quedaron muy por detrás del S&P 500 en 2025: avanzaron 10,9 %, contra el 17,9 % que marcó el índice. Sin embargo, en lo que va del año ambos mostraron una rentabilidad total prácticamente sin cambios.
El múltiplo precio/valor contable de Berkshire volvió a ubicarse en torno a 1,6 veces, un nivel que, en principio, resultó elevado para que la compañía avance con recompras de acciones.
De todos modos, el riesgo de caída para Berkshire debería ser menor que el de muchas otras empresas si continúa la ola de ventas en el sector tecnológico. La firma cuenta con una liquidez muy abultada, lo que le da margen para recomprar acciones en volumen si las valuaciones retroceden. Además, su estructura de negocios es diversificada y no depende en exceso de la tecnología, un factor que podría amortiguar eventuales turbulencias en ese segmento del mercado.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com