Forbes Ecuador

Convirtió la salud auditiva en una red de US$ 11 millones en Ecuador

Darwin Alvarez, Ceo Gaes by Amplifon de Ecuador, Comombia y Panamá
Fotos: Pavel Calahorrano Betancourt
Share

Darwin Álvarez lidera el clúster andino de GAES by Amplifon, una operación regional que en cuatro años duplicó su red de atención y hoy administra 75 centros en Ecuador, Colombia y Panamá. Solo en el mercado nacional los ingresos fueron de US$11 millones en 2025.

Después de cuatro años al frente de GAES by Amplifon Ecuador, Darwin Álvarez entendió que los indicadores más importantes de su negocio no siempre aparecen en un estado financiero. Se reflejan en la expresión de un paciente cuando vuelve a escuchar después de años de silencio.

Graduado de Administrador de empresas en la Pontificia Universidad Católica de Quito (PUCE), dirige desde 2024 el clúster andino de la multinacional, integrado por Ecuador, Colombia y Panamá. Bajo su responsabilidad están 75 centros de atención y más de 250 colaboradores, dentro de una de las mayores redes mundiales de soluciones auditivas, presente en 26 países y con ingresos superiores a los 2.500 millones de euros.

Sin embargo, cuando habla de su trabajo, Prefiere recordar las historias que le han confirmado que detrás de cada audífono hay mucho más que tecnología.

Una de ellas ocurrió cuando un exmilitar llegó a una de las clínicas convencido de que no necesitaba ayuda. “Asistió casi obligado por su familia. Todo el rato estaba serio, molesto y bravo. Cuando la audióloga terminó de calibrar el audífono y escuchó nuestras voces, el hombre rompió en llanto”.  Álvarez observaba la escena y sus ojos se llenaron de lágrimas. “Es imposible no conmoverse”.

No es un episodio aislado, se repite con frecuencia en un negocio cuyo propósito consiste en devolver a las personas la posibilidad de volver a conversar.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.500 millones de personas viven con algún grado de pérdida auditiva en el mundo. De ellas, alrededor de 430 millones presentan problemas de oído discapacitante y requieren servicios de rehabilitación. Además, cerca de 95 millones de niños y adolescentes entre cinco y 19 años también presentan algún grado de pérdida de audición.

También te puede interesar: "Me gusta persuadir sin pelear"

El impacto no es únicamente social. La OMS estima que los casos no tratados generan un costo cercano a US$ 1.000 millones anuales para la economía mundial, por la pérdida de productividad, gastos en salud y barreras educativas.

En mayores de 60 años, aproximadamente tres de cada 10 personas presentan pérdida auditiva. El tema ya no está asociado únicamente al envejecimiento.

"Cada vez recibimos más personas de 25 y 30 años", comenta Álvarez. "La exposición permanente al ruido y ciertos hábitos de vida están adelantando un problema que antes aparecía muchos años después."

Una industria que crece desde Ecuador

La historia de GAES comenzó en España en 1950 y hace tres décadas inició su expansión hacia América Latina. En 2017, la compañía pasó a formar parte de Amplifon, el grupo italiano que hoy lidera el mercado mundial de soluciones auditivas.

La organización opera más de 9.700 centros especializados en cinco continentes y comercializa alrededor de 3,5 millones de audífonos al año. Su presencia en América Latina que Chile, Argentina, Uruguay, Panamá, Colombia y Ecuador.

Nuestro país se incorporó a esa red hace doce años.

La apuesta inicial fue ambiciosa: dos clínicas audiológicas de alta especialización, una en Quito y otra en Guayaquil. Cada una requirió una inversión cercana a US$ 1 millón y equipos de última generación operados por seis audiólogos.

En 2015 se abrieron cinco nuevos centros, esta vez con un formato más compacto y una inversión de unos US$ 300.000 por establecimiento. Para 2020 ya operaba 20 centros a escala nacional y, en 2026, la red alcanzó 38 puntos de atención distribuidos en las principales ciudades del país.

La expansión acumula más de US$ 11,4 millones invertidos desde su llegada al país.

Actualmente cuenta con 132 colaboradores, de los cuales 65 son audiólogas. En 2025 cerró con ingresos superiores a US$11 millones y utilidades mayores a US$1 millón. 

La estrategia combinó crecimiento, fortalecimiento del equipo profesional y estandarización de procesos clínicos y comerciales. “Los resultados hicieron que Ecuador fuera observado por otros mercados del grupo”.

En 2023, Álvarez empezó a viajar una semana al mes a México para apoyar la implementación de buenas prácticas desarrolladas en el país. Un año después recibió un nuevo reto: asumir también la dirección de Colombia y Panamá, formando el clúster andino con responsabilidad sobre 75 centros de atención y más de 250 colaboradores y la gestión integral de los resultados financieros y operativos de los tres países

"Ecuador se convirtió en un referente interno por la velocidad de crecimiento y por la forma en que logramos combinar expansión con cercanía al paciente".

Antes de incorporarse al grupo internacional, Álvarez desarrolló su carrera en empresas de consumo masivo, venta directa, retail y servicios de salud. "Mi estilo de liderazgo es cercano, pero también muy planificador y estructurado".

Hoy la compañía atiende alrededor de 100.000 personas al año en Ecuador y cerca de 15.000 terminan utilizando audífonos. El precio promedio ronda los US$1.000, aunque los modelos de alta gama pueden superar los US$3.000, dependiendo la tecnología utilizada.  También destina alrededor de US$3 millones a la incorporación de nuevas soluciones.

Las cifras cuentan solo una parte de esta historia. "Mucha gente llega porque la familia la obliga.  Hay adultos mayores que llegan para un diagnóstico con su hija o nuera, se van puestos el audífono de prueba, pero cuando vuelven vienen todos hasta los nietos y cada uno aporta con lo que puede hasta reunir el dinero para su compra”.

"No están comprando un dispositivo, entre todos le están devolviendo a esa persona la posibilidad de volver a conversar."

La empresa ofrece controles gratuitos durante tres años y, posteriormente, programas de renovación con descuentos de hasta el 60%.

A sus 43 años, Darwin Álvarez sigue encontrando tiempo para la equitación, otra de sus pasiones. Entrena tres veces por semana y compite en salto ecuestre en categoría sénior. Un deporte que asegura le ha enseñado la importancia de la disciplina, la paciencia y la confianza.

Estos valores los aplica en la dirección de un negocio donde los resultados no solo se reflejan en un balance financiero o en la apertura de nuevos centros. Aparecen cuando una persona vuelve a escuchar la voz de sus hijos, la risa de un nieto o una conversación familiar que creía perdida.(I)

10