El multimillonario que quiso quedarse con el negocio del Mundial de Fútbol habló sobre el fracaso del acuerdo
Zachary Folk Colaborador
Zachary Folk Colaborador
Josh Kushner rompió el silencio este lunes sobre el fallido proyecto que buscaba atraer capital privado al negocio comercial de la FIFA. El fundador de Thrive Capital reconoció que su firma subestimó la “dinámica política” del fútbol mundial y afirmó que no habría participado si hubiera previsto la resistencia que generaría el proyecto.
La propuesta contemplaba vender una participación minoritaria en FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva empresa que quedaría a cargo de las operaciones comerciales y de los eventos de las grandes competencias, entre ellas la Copa Mundial. Las federaciones que apoyaran el plan podrían acceder a fondos adicionales a través de un programa de desarrollo.
Kushner explicó que el dinero del fútbol se concentró históricamente en un grupo reducido de países. La intención de FFE, sostuvo, era distribuir más recursos entre las 211 asociaciones miembro de la FIFA y aumentar la inversión en las naciones con menor desarrollo futbolístico.
“De haber sabido en qué se convertiría esto, no nos habríamos involucrado”, afirmó.
La disputa se intensificó cuando Gianni Infantino fijó septiembre como fecha límite para votar la venta de una participación minoritaria en FIFA Forward Enterprise. La UEFA consideró que la FIFA estaba presionando a las asociaciones para que tomaran una decisión dentro de ese plazo y, por eso, habló de un “ultimátum”.

Kushner rechazó que se tratara de una imposición. “Era una idea que cada Asociación Miembro votaría, no una obligación ni una decisión”, señaló. También defendió el programa y aseguró que buscaba fomentar el talento local, apoyar el fútbol juvenil y mejorar la experiencia de los hinchas.
Los críticos sostenían que el esquema podía utilizarse para presionar a las federaciones más pequeñas. El cuestionamiento cobraba relevancia porque todas las asociaciones de la FIFA tienen los mismos derechos de voto, independientemente del peso económico o deportivo de sus países. Ante las objeciones, la FIFA aclaró que la propuesta era apenas un punto de partida y que podía modificarse durante las negociaciones. La explicación no convenció a la UEFA, que amenazó con boicotear las competencias organizadas por el ente rector del fútbol mundial “mientras estas propuestas siguieran en pie”.
Luego se sumaron los rechazos de la CONCACAF, que agrupa a Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, y de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). Ninguna amenazó con un boicot, pero la resistencia de las tres confederaciones llevó a Infantino a abandonar el plan.
La Confederación Africana de Fútbol (CAF) adoptó una postura distinta y se comprometió a revisar y evaluar la iniciativa. Samuel Eto’o, presidente de la federación camerunesa, sostuvo que el financiamiento habría mejorado las condiciones para países como Camerún. “Sigo convencido de que, para nosotros como africanos, este proyecto podría haber sido algo increíble”, declaró el exfutbolista a CNN.
Pocos días antes de que Kushner hablara públicamente, la UEFA acudió a la justicia estadounidense para obtener información sobre las negociaciones entre Infantino, Thrive y otros participantes del proyecto. La confederación europea pidió que se emitieran citaciones judiciales para acceder a las comunicaciones relacionadas con la operación. El objetivo era reunir información para presentar una denuncia penal contra Infantino en Suiza. Thrive Capital no fue acusada de ningún delito.

Para ese lunes estaba prevista una audiencia procesal en la que se esperaba que la firma confirmara la recepción de la citación. Thrive no hizo otros comentarios sobre la causa. Infantino, por su parte, buscará ser reelegido como presidente de la FIFA en 2027.
Kushner posee un patrimonio estimado por Forbes en US$ 16.700 millones, generado principalmente a través de Thrive Capital, la firma de capital de riesgo que fundó en 2009. La compañía realizó inversiones tempranas en empresas tecnológicas como Instagram y OpenAI. El empresario es hermano de Jared Kushner, fundador de Affinity Partners y esposo de Ivanka Trump, e hijo del inversor inmobiliario y embajador estadounidense en Francia, Charles Kushner.
En los últimos meses también amplió sus negocios deportivos. Thrive adquirió una participación en los San Francisco Giants a comienzos de este año, mientras que Kushner compró una participación mayoritaria en los Los Angeles Lakers junto con el ex CEO de Disney Bob Iger.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.