El plan de Santa María para invertir US$ 50 millones en cinco años
Samir Ganum, director general de Santa María, cuenta los planes que tiene la empresa. La cadena planea abrir cuatro tiendas al año hasta el 2030, afina su estrategia para incursionar con fuerza en el e-commerce y mira con atención los nuevos formatos del sector.

“Ecuador está en un momento de crecimiento y maduración del mercado de retail y de supermercados. Me tocó vivir experiencias en Perú, Colombia, Chile y obviamente en mi país natal, Argentina. Creo que acá tenemos la gran oportunidad de generarle mucho más valor al negocio y a los clientes. Me parece que hay mucho por crecer”.

Son palabras de Samir Ganum, un ejecutivo que lleva 29 años en el mundo del retail y que desde hace seis meses trabaja en Ecuador como director General de supermercados Santa María. La conversación se cumple en las oficinas centrales de esa cadena, en el norte de Quito. 

En la primera planta del edificio funciona uno de los 37 locales de Santa María; en los pisos superiores están las oficinas administrativas de esta empresa fundada en 1979 que suma cerca de 1.700 empleados entre tiendas, la planta cárnica, el centro de distribución y la administración central.

¿Cuáles son los planes para el año que está por empezar?

Son planes de renovación, de modernización y de innovación. Estamos forjando un nuevo Santa María con una imagen renovada. Durante 46 años manejó el color amarillo mezclado con el rojo y algo de blanco, ahora fuimos a un color totalmente distinto: el verde, un tono querido por el humano en general. Además, cambiamos el eslogan y tenemos un plan de expansión para los próximos cinco años. 

¿Nuevas tiendas están en camino?

Del 2026 al 2030 queremos abrir cuatro tiendas por año, lo que nos dejaría por encima de 50 tiendas. Junto con eso vendrá la remodelación o reforma de todos los locales. También hay nuevos desarrollos tecnológicos, vamos a incluir cajas de autocobro, el self check out para compras express para el cliente que quiere entrar y salir rápido del ‘súper’. Estamos incorporando verificadores de precio en todas nuestras tiendas.

¿En este plan tienen montos de inversiones previstas?

Para el primer año estamos invirtiendo cerca de US$ 10 millones, tanto en apertura como en remodelaciones y para los próximos cuatro años las inversiones serán a un ritmo de entre 8 y 10 millones por año. Con lo cual en los próximos cinco años tenemos que estar invirtiendo cerca de US$ 50 millones.

Es una cantidad importante…

Es importante para nosotros porque este negocio funciona con escala, funciona con más metros cuadrados. Es importante para los colaboradores porque estamos sumando en cada una de nuestras aperturas un promedio de 50 empelados nuevos, tanto directos como indirectos. Además, generamos trabajo en todo lo que tiene que ver con las obras mismas, con las remodelaciones.

¿Cuántos proveedores tienen hoy?

Hoy tenemos catalogados más de 800 proveedores y estamos saliendo a buscar nuevos porque parte del nuevo modelo de negocio tiene que ver con una expansión de nuestras marcas propias, tanto la marca Santa María como marcas que tenemos registradas y que vamos a incluir en el mercado a partir del próximo año, lo que nos permite salir a buscar nuevos maquiladores.

¿Qué está pasado en el tema de e-commerce?

Allí tenemos una deuda con los ecuatorianos. Por eso estamos incorporando una nueva plataforma que hoy trabaja con marcas globales y a partir de enero ya estaremos listos con lo cual vamos a tener una ventaja competitiva que antes no teníamos; estamos reforzando el equipo de e-commerce porque aparte del crecimiento que nos van a dar los nuevos metros cuadrados de las tiendas, también nos lo va a dar el canal digital. Hoy estamos con porcentajes bajos respecto a lo que tiene el promedio de mercado donde hay marcas que tienen ya el 10% de su venta en los canales de e-commerce. Nosotros estamos a mitad de camino, así que tenemos que trabajar para llegar a esos números.

¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades del mundo del retail en Ecuador teniendo en cuenta su experiencia en Colombia, Argentina y Chile?

Como fortalezas creo que hay un espacio de crecimiento teniendo en cuenta que la participación del canal moderno, que es el que nos agrupa a todos los supermercados de alguna manera, está en el orden del 20 % o 25 % y hay países como Chile en donde ya superó el 60%, Colombia está cerca del 50 %, Perú está por encima del 30 %. Creo que el espacio lo vamos a compartir porque este es un mercado que se comparte. Por suerte no es un mercado monopólico, hay varios jugadores y oportunidad para todos. El que más entienda al cliente hacia adelante va a ser el que más va a ganar y en ese camino estamos nosotros tratando de buscar más clientes con un nuevo sistema de fidelización.

¿Y debilidades?

Las debilidades tienen que ver con quienes no sepan qué está exigiendo hoy el cliente que tiene opciones por todos lados, tiene opciones de pequeño formato que es muy conocido y está por todos lados. La verdad es que me saco el sombrero porque creo que están haciendo muy buen trabajo y están emulando lo que se ha hecho tanto en Perú como en Colombia.

¿Y ustedes tienen pensado algún formato similar?

No tenemos pensado en ir a ese formato porque creemos que estamos preparados para operar el formato de supermercado. Tenemos un formato histórico que es el que más se acerca a este formato pequeño y a las tiendas de barrio que son las que las que trabajan más por cercanía. Queremos darle al cliente justo lo que busca.

¿Cómo cierra la cadena este año y qué proyecciones tiene para 2026?

Estamos cerrando dentro de lo previsto, con un muy buen noviembre y un diciembre que viene funcionando muy bien. Para 2026 tenemos un presupuesto con crecimiento en volumen, en facturación y con una rentabilidad para mejorar lo que se ha hecho en años anteriores. 2025 estamos cerrando con ingresos por cerca de US$ 250 millones (NDLR: el año pasado la cadena tuvo ingresos por US$ 237,9 millones, según datos de la Superintendencia de Compañías). Para el próximo año estamos esperando un crecimiento aún no a doble dígito; en los años siguientes si tenemos previsto crecer en doble dígito. (I)