Empezaron con el boom de las cuponeras, reconvirtieron el negocio y facturan dos millones de dólares
En 2010, Brian Klahr y Agustín Perelman fundaron Cuponstar. En los últimos años, migraron hacia el modelo B2B y, con su plataforma de beneficios corporativos, apuestan a la expansión regional.

Jóvenes y con ganas de emprender. Corría 2010, cuando los amigos Brian Klahr y Agustín Perelman, entonces de 22 años, idearon Cuponstar, una firma que ofrecía descuentos y ofertas en productos y servicios para particulares. Era el comienzo del "boom de las cuponeras", dado que fueron varios los emprendimientos (locales y globales) apuntalados en esa dirección. 

Al comienzo, les costó mucho que la gente utilizara cupones digitales. En ese momento, era muy común utilizar cupones impresos o las tarjetas plásticas de descuento. Luego, con el correr del tiempo y gracias a los avances de la tecnología, la alta penetración de smartphones y la conectividad 4G hicieron que la adopción se acelerara y dejase de ser una barrera para el uso de la plataforma.

"El emprendimiento comenzó con un modelo de negocio Business to Customer (B2C). Ofrecíamos descuentos al consumidor final a través de Cuponstar.com, pero nos dimos cuenta de que el modelo no era rentable. Luego de varios años de pruebas, nos dimos vimos que las empresas estaban dispuestas a invertir en su personal ofreciendo beneficios y cupones a sus empleados o clientes. Pivoteamos un modelo de negocio Business to Business (B2B), que es lo que hacemos hoy en día: ofrecer beneficios corporativos", recuerdan Klahr, licenciado en Dirección de Empresas por la Ucema, y Perelman, ingeniero Industrial recibido en la Universidad de Belgrano, al frente de la firma que espera cerrar 2021 con una facturación de US$ 2 millones, el doble de 2020, y entre cuyos clientes se encuentran firmas de la talla de Coca-Cola, Visa, Farmacity, IBM, Techint, Pepsico, DirecTV, McDonalds, Burger King, Starbucks e YPF.

 

Reinventarse en pandemia


El detonante del cambio fue la pandemia de Covid-19. "Los primeros meses fueron durísimos. La mayoría de los comercios con los que trabajábamos estaban cerrados y, por ende, nuestra propuesta de cupones quedó obsoleta. Perdimos 50 clientes en las primeras tres semanas y justo estábamos en pleno proceso de migración de la plataforma con un objetivo muy ambicioso de poder duplicar la cantidad de clientes que teníamos", dicen los emprendedores en diálogo con Forbes.

Pero ni Klahr ni Perelman se detuvieron ante las adversidades. Al contrario. El movimiento les permitió aprovechar las oportunidades que se abrían en medio del caos. Desarrollaron nuevos módulos para ofrecer a través de la plataforma con contenidos enfocados exclusivamente en el bienestar de los empleados, ofreciendo clases de yoga y meditación online, y así como workshops con seminarios virtuales sobre diferentes temáticas para el crecimiento personal de los colaboradores en las empresas. "Esto nos permitió ofrecer otros tipo de beneficios sin tener que depender de la apertura de los comercios".

Hoy, Cuponstar, que emplea a 43 personas, es una plataforma de beneficios corporativos para empleados y clientes de empresas. "La primera plataforma que desarrollamos no la pensamos para lo que terminó siendo. Tuvimos grandes problemas al querer personalizarla para cada cliente (empresas). Tuvimos que volver a desarrollar toda la plataforma desde cero. Aprovechamos esa oportunidad para hacerla escalable y desarrollar nuevos módulos para ofrecer servicios adicionales tales como comunicación interna, wellness y actividades recreativas para los empleados", sostienen los emprendedores.

A partir de julio del año pasado, con la reapertura de los comercios y las empresas, recuperaron clientes. "A raíz de la incorporación del trabajo online, supimos sacar provecho al hecho de que las empresas comenzaron a contratar servicios de manera 100% online, comenzamos a analizar otros mercados y a desarrollar alianzas para poder expandirnos a otros países".

El primero de ellos fue Uruguay, a mediados de 2020, y después lanzaron en Chile, tras una inversión de más de US$ 100.000, destinados al desarrollo, armado de equipos comerciales, estructuras legales y marketing.

Además de la Argentina, Uruguay y Chile, la firma opera en Perú y México, y próximamente, en Colombia. Con una plataforma global de cupones online, puede ofrecer el servicio en cualquier país de América Latina. Los pasos siguientes, Brasil para, luego, dar el salto a Europa y Estados Unidos. Actualmente, Cuponstar cuentan con 500 clientes en el país y unos 50 en el exterior

"Esperamos terminar el año con 250 clientes nuevos y en este momento estamos desarrollando un sistema de puntos para que las empresas puedan reconocer y premiar a sus empleados y clientes. Nuestra plataforma es muy versátil. Se adapta muy bien a lo que la empresa necesite en términos de beneficios. Tenemos desarrollados más de 2.000 beneficios en Latinoamérica en las principales marcas de cada país", concluyen.