Sofía Lara Benítez Periodista
En los pasillos de Walmart en Estados Unidos, entre miles de productos de decenas de países, hay latas de palmito con la leyenda "Product of Ecuador", bolsas de chifles fritos en caldero con plátano verde de la cuenca del Pacífico ecuatoriano y café de especialidad tostado en origen en las laderas de Loja y Galápagos. No son casos aislados, son parte de un catálogo que creció y que hoy se puede rastrear en las perchas físicas y digitales de la cadena retail más grande del mundo.
Aproximadamente 911.000 personas de origen ecuatoriano viven en Estados Unidos, según el American Community Survey (ACS) de U.S. Census Bureau. Esta comunidad representa un canal de demanda directa para productos con identidad de origen, con marcas familiares, sabores reconocibles, formatos propios del mercado de nuestro país.
Walmart lo sabe y dentro de sus tiendas ha desarrollado secciones de productos de importación orientadas a comunidades migrantes, donde conviven Manicho, EcuAtún y la línea Mama Tere con otras marcas del mercado hispano latinoamericano.
El conocido "mercado de la nostalgia" que evoca emociones positivas y reconfortantes del pasado, como parte de un modelo basado en recuerdos felices o que despiertan nuevamente una sensación de bienestar o pertenencia, según la definición que plantea el artículo de Manuel Ostos, Socio Líder de Consumo en Latinoamérica, de Deloitte.
En ese contexto, Ecuador exportó US$ 5.606 millones a Estados Unidos entre enero y agosto de 2026. En el mismo período de 2025, la cifra fue US$ 4.473 millones. Lo que determina un incremento de 25,3 %, según datos del Banco Central del Ecuador (BCE). Esto, sin contar petróleo ni minerales.
Parte de esa producción llega a Walmart en más de 20 productos del país de la Mitad del Mundo y se comercializan en las perchas físicas y digitales de la cadena. La oferta abarca conservas, snacks agroindustriales, mariscos frescos y congelados, entre otros. En este listado se encuentran los principales, que están en la mayoría de oferta digital del minorista estadounidense.
El palmito que siempre estuvo ahí
La historia más larga la tiene el palmito. Reese, una de las marcas de conservas más distribuidas en el retail, vende en tiendas físicas y en línea palmito entero, en rodajas y en trozos, sumergidos en latas de hasta 14,8 oz. En el reverso del empaque dice "Product of Ecuador".
Lo mismo ocurre con Gefen, que lo comercializa en la sección kosher, y con Galil, que lo distribuye en presentación rebanada con certificación Non-GMO, que garantiza que los productos no han sido modificados genéticamente.
Goya Foods, la marca hispana de mayor alcance en Estados Unidos, también registra a Ecuador como su origen primario para el palmito en lata, ya que somos uno de los principales proveedores mundiales de palmito de la variedad pejibaye, el mismo que reemplazó al palmito de chontaduro silvestre hace décadas y que actualmente se cultiva de forma controlada en la Amazonía y en la Costa.
Del plátano al chifle gourmet
El plátano ecuatoriano también llegó procesado. Como ejemplo, El Sol Brands vende en Walmart una bolsa familiar de 16,93 oz. de chifles fritos en caldero (kettle-fried) ligeramente salados, con certificación Kosher y sin gluten. El empaque indica "Product of Ecuador".
Turbana, otra marca con presencia en el canal digital y en Walmart Business, comercializa multipacks de chips de plátano y de banano verde ecuatoriano en formatos de hasta 7,0 oz. Samai, Kiwa e Inka Crops completan una categoría de pasabocas agroindustriales que tiene al país como origen de su materia prima y, en varios casos, de su producción entera.
Goya también está en esta categoría con sus galletas saladas Doradas Golden Crackers, en empaque de 10,37 oz., tienen especificaciones técnicas de fabricación nacional.
Café de Galápagos en el carrito digital
Mont Coffee Ecuador opera como vendedor verificado dentro del Marketplace de Walmart. Desde esa plataforma vende café de especialidad tostado en origen, separado por regiones como Loja, Pichincha, Manabí, Amazonía y las Islas Galápagos. Cada bolsa de 12 oz. lleva el nombre de la provincia donde se cultivaron los granos.
El camarón con nombre y apellido
En el segmento de mariscos, la presencia ecuatoriana es la más documentada. GEISHA distribuye camarón mediano y pequeño enlatado (4 oz., en cajas de 12 unidades), con el letrero explícito "Product of Ecuador".
Ecuagold vende camarón crudo entero congelado en bolsas de 1,5 lb., con certificación de Buenas Prácticas Acuícolas (BAP, por sus siglas en inglés). Omarsa, la empacadora nacional, abastece a Walmart a través de la distribuidora Beaver Street Fisheries dentro del programa North Star, que es una alianza entre la cadena minorista, la organización The Nature Conservancy (TNC) y la proveedora de alimento acuícola Skretting.
Chocolate, condimentos y pitahaya
Pacari y KakaoZon (dos marcas de chocolate elaborado con cacao fino de aroma ecuatoriano) venden tabletas en la percha digital. Pacari ofrece orgánicos de origen único como Esmeraldas, Los Ríos, Manabí. KakaoZon, por su parte, ofrece barras bajo esquema de comercio justo (Fairly Traded).
Manicho, el clásico de Nestlé Ecuador, también aparece en la presentación de 4 unidades para el mercado hispano.
En la línea de condimentos, la firma Mama Tere, con achiote líquido, ají criollo, aliño, morocho partido y chochos en salmuera, también está disponible. EcuAtún vende encebollado de atún listo para consumir. La Favorita distribuye aceite vegetal con achiote. Y desde la sección de frescos, la pitahaya amarilla de Palora llega importada directamente desde la Amazonía.
El acuerdo que abre más puertas
Todo esto ocurre en un momento particular para las relaciones comerciales entre Ecuador y Estados Unidos. En marzo pasado, ambos países firmaron el Acuerdo de Comercio Recíproco (ART), que libera la sobretasa arancelaria del 15 % sobre un paquete de 53 % de los productos de exportaciones no petroleras ecuatorianas. El acuerdo cubre un flujo comercial de US$ 2.786 millones medido en 2025, según el comunicado oficial del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo.
Por eso, aquellos productos que no necesitan presentación para quien creció comiéndolos, encuentran los espacios donde se reconocen sabores antes de leer etiquetas. Lo que tiene un valor comercial concreto para cualquier exportador que quiera sostenerse en la cadena de distribución más grande del mundo. (I)