Ben Liu, cofundador y CEO de Formation Bio, tiene una teoría sobre el uso de la inteligencia artificial en el desarrollo de medicamentos. Aunque el descubrimiento de nuevos fármacos es una de sus aplicaciones más atractivas, considera que el mayor potencial de esta tecnología radica en los ensayos clínicos, una etapa larga y costosa en la que fracasan la mayoría de los tratamientos. Para demostrarlo, Liu logró reunir US$ 600 millones para un nuevo fondo de inversión.
"Cada vez se descubren más fármacos eficaces, y el principal obstáculo es demostrar su eficacia en la práctica clínica", explicó Liu a Forbes. "Esto nos permite realizar más pruebas", agregó.
Con este nuevo fondo, Liu planea adquirir o licenciar entre 10 y 15 medicamentos durante los próximos tres a cinco años, con el objetivo de acelerar sus ensayos clínicos mediante el uso de la inteligencia artificial. Acelerar los ensayos clínicos podría representar un ahorro importante, ya que cada día de retraso puede costar millones de dólares. El nuevo fondo cuenta con el respaldo de distintos inversores, entre ellos fundaciones dedicadas a la investigación, fondos patrimoniales, hospitales y organizaciones filantrópicas.

"Nuestra tesis es que se producirá una acumulación de fármacos muy bien diseñados, cuya eficacia para tratar determinadas enfermedades no podrá comprobarse hasta que pasen por los ensayos clínicos", afirmó.
Liu y Linhao Zhang fundaron Formation Bio en 2016, originalmente bajo el nombre de Trialspark. Desde entonces, la empresa recaudó US$ 615 millones de inversores como Andreessen Horowitz, Sequoia, Thrive Capital, John Doerr, presidente de Kleiner Perkins, y Sam Altman, de OpenAI. Con ese respaldo financiero, la compañía alcanzó una valoración de US$ 1.800 millones.
Formation Bio se concentra en medicamentos que todavía no superaron la fase 2 de los ensayos clínicos. Si bien en estas etapas el riesgo de fracaso es mayor, la compañía apuesta a que su tecnología de inteligencia artificial aumente las probabilidades de éxito. Antes de crear el nuevo fondo, ya había adquirido o conseguido licencias de cinco tratamientos prometedores, entre ellos uno para la osteoartritis de rodilla y otro para la colitis ulcerosa.
El nuevo fondo, llamado Formation Bio Drug Development Accelerator Fund, ya obtuvo licencias para desarrollar otros dos medicamentos, aunque Liu prefirió no revelar sus nombres. También busca oportunidades en áreas como la salud musculoesquelética, la oftalmología y las enfermedades neurológicas y psiquiátricas. Además, el empresario mostró especial interés por las terapias preventivas que ayuden a mejorar la calidad de vida de las personas, y no solo a prolongarla.

En julio, la compañía nombró a Michael Ehlers director científico y responsable de investigación y desarrollo (I+D). Antes de incorporarse, ocupó cargos de alto nivel en la industria farmacéutica. Fue vicepresidente ejecutivo de I+D en Biogen, socio emprendedor de MPM Impact, una firma de inversión especializada en biotecnología, y director científico de neurociencia en Pfizer. A lo largo de su carrera, participó en la aprobación de 6 medicamentos y logró que 40 programas de investigación avanzaran hasta la etapa de ensayos clínicos.
Según Liu, crear un fondo independiente, en lugar de financiar nuevas adquisiciones con fondos de Formation Bio, permite obtener capital a un costo menor sin reducir la participación de los accionistas actuales. La compañía también aportó recursos propios, aunque su CEO no reveló cuánto dinero destinó. A su vez, como responsable de gestionar el fondo, recibirá una parte de las ganancias de las inversiones.
El modelo consiste en crear una empresa independiente para cada medicamento. Así, si un tratamiento tiene éxito y finalmente se vende, se licencia o llega al mercado, tanto sus desarrolladores originales como los inversores del fondo y Formation Bio pueden obtener beneficios económicos.
Liu espera que los US$ 600 millones recaudados sean el punto de partida para lanzar otros fondos similares. "Creemos que es una estructura única que será fundamental a medida que la IA transforme el descubrimiento de fármacos", afirmó. Y concluyó: "No solo habrá un cuello de botella clínico, sino también un cuello de botella de capital".
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.