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Paulina Páez, gerente general de la unidad B2B de República del Cacao.
Liderazgo
Paulina Páez, gerente general de la unidad B2B de República del Cacao.
Fotos: Pavel Calahorrano Betancourt para Forbes Ecuador

El chocolate ecuatoriano que exporta más de US$ 19 millones al año

Sofía Lara BenítezPeriodista

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República del Cacao exporta el 88 % de su producción de chocolates.1.000 toneladas métricas de chocolate fino de aroma llegan a más de 20 países. En 2025, la empresa registró ingresos por ventas de US$ 21,6 millones, según la Superintendencia de Compañías.

23 Octubre de 2026 04.12

El bombón de chocolate más fino que los hermanos Gonzalo y Martín Chiriboga probaron en París estaba hecho de cacao ecuatoriano. Una etiqueta delataba que esa materia prima llegaba de Guayaquil, desde su país de origen.

A pesar de conocer la historia cacaotera nacional, de más de tres siglos, para estos hermanos fue una sorpresa que marcas reconocidas a escala internacional como las italianas Venchi y Novi o las francesas Bonnat y Chapon usaran nuestro cacao y lo convirtieran en chocolate.

Fue en ese instante, 21 años atrás, que decidieron fundar República del Cacao con el propósito de producir estos dulces con base a la variedad de cacao fino de aroma (de las más codiciadas de la industria a escala global), para los consumidores ecuatorianos. En 2007 lanzaron esa línea y en 2014 la profesional.

Paulina Páez como gerente general de la unidad B2B de República del Cacao lidera la lía profesional. Está a cargo del área desde hace más de dos años, luego de encabezar equipos de estrategia, financieros y administrativos en varias industrias a escala nacional.

Este conocimiento, dice, le permitió llegar a la dirección Financiera y de Recursos Humanos de la empresa, en 2021. Luego, en 2024, escaló al departamento que plantea la estrategia de negocios y expansión de la organización en los diferentes mercados.

Con esa visión, en 2025 República del Cacao tuvo ingresos por ventas de US$ 21,6 millones, según la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros, de los cuales, el 88 % (US$ 19 millones) fueron ingresos por la venta internacional de un portafolio que alcanza los 22 productos. 

En total, fueron 1.000 toneladas de chocolate fino de aroma exportados, que llegaron a más de 20 países, desde Estados Unidos hasta Malasia, pasando por Italia, Holanda y Canadá. Mercados que abrieron ese año.

Según datos de la Asociación Nacional de Exportadores e Industriales de Cacao del Ecuador (Anecacao) la compañía es número uno del país en ventas al exterior de chocolate con el 38 % del valor monetario y el 42 % en volumen.

La fórmula del negocio

República del Cacao opera con dos unidades que se complementan. La primera es B2C que cuenta con seis chocolate-boutiques en Quito y presencia en 12 aeropuertos de América Latina. La segunda área, y la que mueve el grueso de la facturación, es B2B, que se especializa en el chocolate profesional para chefs, pastelerías, restaurantes y la industria alimentaria a escala global.

La línea profesional opera desde 2014 con drops y monedas de chocolate diseñados para el uso experto, que se exportan en su totalidad. En 2025, la empresa participó en 48 eventos internacionales, realizó más de 30 workshops y capacitó a más de 800 líderes del sector gastronómico. Cuenta con una red de más de 20 cocineros aliados y 340 clientes activos en todo el mundo.

"Soy responsable de toda la parte del sourcing, de la compra de materias primas, de su transformación y después de una comercialización local e internacional", dice Páez. Agrega que su gerencia en la línea B2B llegó en uno de los momentos más exigentes de la historia reciente del mercado

El precio internacional de esa materia prima inició una escalada sin precedentes. Pasó de US$ 2.700 por tonelada métricas a picos históricos de entre US$ 11.000 y US$ 12.500 en 2024 y 2025, impulsado principalmente por la caída en la producción africana.

"El costo del cacao se quintuplicó. No solo había que traspasar un tema de precios, sino también el abastecimiento era complejo". La respuesta fue apostar por las relaciones construidas durante años con sus proveedores. 

"Siempre hemos pagado por encima del precio que está en el mercado. Además, al ofrecer capacitaciones y herramientas, ellos nos privilegian a nosotros para vendernos el cacao". Esa red de confianza fue, en la práctica, su principal escudo ante la escasez.

Cuando otras compañías del sector dejaron de aprovisionar a sus clientes internacionales, República del Cacao mantuvo su cadena y ganó terreno. La facturación total de 2025 representó un crecimiento del 36 % frente al 2024, conforme los datos publicados en la memoria de sostenibilidad de la empresa.

La cadena que sostiene todo

La fidelización comienza con los finqueros. El anterior año capacitaron a 80 de ellos en técnicas que van desde podas hasta fertilización y manejo del suelo. Todos en Vinces (Los Ríos), donde opera su principal centro de acopio. La empresa también les entrega herramientas y los acompaña en su proceso de bancarización y formalización.

La composición de sus materias primas refleja esa apuesta local ya que el 59 % corresponde a cacao y derivados, cuyo abastecimiento proviene en un 80 % de Ecuador, complementado con Perú, México y República Dominicana. "En cada región, en cada suelo, hay un sabor diferente. Con Perú podemos dar un perfil frutal que es diferente al que encontramos aquí en Ecuador", explica Páez.

El 20 % de lo que compran es leche que proveniente 100 % de la Sierra ecuatoriana, el otro 20 % es azúcar, también 100 % local de Imbabura, y el 1 % restante son ingredientes menores como el maíz orgánico de producción directa local.

La transformación completa se realiza en territorio nacional, en la planta del sur de Quito, con el objetivo explícito de dejar el valor agregado aquí. El cacao se recibe en Baba, en el centro de acopio de Vinces se fermenta y procesa localmente y luego viaja a Quito para su proceso final. También opera un segundo centro de acopio en Los Sachas, en la Amazonía.

Para garantizar el acceso a los mercados internacionales más exigentes, la empresa cuenta con las certificaciones FSSC 22000 v6.0, BPM (vigente desde 2017), Halal, Kosher, BASC y Child Labour Free. Además, ya trabaja en el cumplimiento del reglamento europeo sobre deforestación (EUDR), que entrará en vigor en 2027 y exigirá trazabilidad completa a todos los exportadores hacia la Unión Europea. 

Como parte de esa preparación, en 2025 distribuyó más de 7.000 plantas de cacao fino de aroma injertadas a productores aliados para apoyar la renovación de sus fincas. "Hay un avance en tecnificación y productividad. Y también nos estamos adaptando a las nuevas exigencias de Europa, donde piden más trazabilidad y la no deforestación", agrega la ejecutiva.

República del Cacao es Empresa B (que busca generar un triple impacto: económico, social y ambiental) desde 2020 y recertificada en 2023. El 46 % de sus más de 140 colaboradores son mujeres, y más del 60 % de los cargos gerenciales están ocupados por ellas. Tres de los siete miembros del comité directivo también.

La empresa estructura su modelo de sostenibilidad en cuatro pilares que también están determinados en los Estatutos. Sourcing responsable, gastronomía consciente, compromiso ambiental y comunidad con propósito.

En el eje de comunidad, mantienen desde 2023 una alianza formal con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) enfocada en la desnutrición crónica infantil. A inicios de 2026, lanzaron el libro ‘Identidades’, con 20 recetas con productos propios como banano y cacao, de 10 chefs aliados. 

La novedad de 2027

República del Cacao presentará en enero de 2027 un nuevo producto en el Sirha de Lyon, que es una de las convenciones internacionales más importantes de la industria ya que se celebra la final de la Copa del Mundo de Pastelería. Pero no será lo único que sorprenda. La intención de la firma es impulsar la tradición de innovaciones ancladas en ingredientes ecuatorianos. El chocolate blanco con maíz tostado, uno de sus íconos actuales, da pistas del tipo de apuesta que persiguen.

"Nosotros estamos en origen y eso es lo que queremos exaltar. Sabores que solo pueden venir de aquí. Queremos utilizar los ingredientes locales lo más que se pueda. Es algo muy anclado a nuestra marca", dice Páez. (I)

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